Portal de tu Ciudad Alta

18/06/2010 – 20/06/2010

LA IDENTIDAD DE POLÁN en Valladolid

📍 Teatro Calderón (C/ Angustias, 1, Valladolid)

🎟️ 10 - 18 €

Polán se mira en el público y se ve reflejado. Como en un espejo. Ese juego de exhibición nos atrae, nos atrapa; porque es recíproco: el público se refleja en el espejo del escenario, y ve a Polán, pero también a su familia, a él de pequeñito o de jovenzuelo, ve su escuela, a sus amigos, sus amantes, sus compañeros de trabajo… todo con tal distorsión en la mirada, que, ante sí, desfila toda una colección de personajes. Todos unos personajes de colección. Colección de títeres, de guiñoles extrañados de nuestra realidad cotidiana más lamentable, pero dotados de un poderoso don: la ironía (todos somos Polán… menos Polán. O no) y por tanto, del humor. Imprescindible reírnos de nosotros mismos. Personajes que no son fantoches, pero sí encarnaciones de la estupidez rampante, de la vaciedad rellena de lo vacuo, actores en una realidad lacerante que supera a la ficción. Polán no es Polán porque todos los demás, que le juzgan por serlo, son Polán. Busca, y el público también, su, nuestra identidad, que aflore del magma homogeneizante y en contraposición a los demás. La identidad como diferencia; lo propio, lo que nadie tiene, lo que nadie conoce de ti excepto tú, tu “secreto”. Tu propia verdad. Personajes que, como en Valle, no son estereotipos, pero tienen una ganada representación de la sociedad… de hoy, de ayer… ¿de mañana? Polán nace hoy, crece hoy, es maduro hoy. La atemporalidad del hoy mismo. Ironía, humor, cierta melancolía y, como en Valle, un regusto de amargura que si conlleva implicación, no merma la distancia. Todos los ingredientes de “La identidad de Polán”, nos son cercanos, nos subyugan y nos reenganchan al carro de nuestra propia historia como compañía teatral, de nuestro “estilo”. Rozamos, así, las lindes del esperpento. Valle-Inclán, su estética, tan revolucionaria entonces, sigue siendo imprescindible ahora y, más aún en su afán de desentrañamiento de la sociedad española en su devenir histórico. Nos acompañarán las máscaras, que retratan más que ocultan, y los títeres, que pueden llegar a ser más humanos que aquellos a quiénes representan. “La identidad de Polán”, no es el esperpento, pero coquetea con él, lo “agiorna”, en un desafío fuera de modas y tendencias. La “carcundia” catódica lo está pidiendo a gritos. Miguel Murillo nos desafía. Polán nos desafía. “La Quimera” recoge esos desafíos y los incorpora con naturalidad y como continuidad de nuestro empeño teatral más identitario. O no.

Basada en la obra de Miguel Murillo Gómez
Director: Juan Margallo Rivera
Reparto: Juan Manuel Pérez Pérez, Selma Sorhegui Rodríguez, Paca Velardíez, Cándido Gómez Melchor, Pilar Conde, Pedro Martín