11/05/2011
Hª de la pintura a través de sus artistas. Los surrealistas. Dalí y Magritte
📍 Fundación Díaz Caneja
Hª de la pintura a través de sus artistas. Los surrealistas. Dalí y Magritte
Fundación Díaz Caneja
Horario: 19:30 h.
Organiza: Fundación Díaz Caneja Fundación Díaz Caneja. Universidad Popular
La sede de la Fundación Díaz Caneja (calle Lope de Vega) acoge una nueva sesión del curso de Historia de la Pintura a través de sus Artista, centrado en esta ocasión en las figuras y trayectorias de Dalí y Magritte
René François Ghislain Magritte (n. 21 de noviembre de 1898, en Lessines, Bélgica - 15 de agosto de 1967, en Bruselas, Bélgica) fue un pintor surrealista belga. Conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.
Magritte dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y el real.
Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí i Domènech, más conocido como ortencioSalvador Dalí, 1° Marqués de Dalí de Púbol (Figueras, España, 11 de mayo de 1904 – ibídem, 23 de enero de 1989), fue un pintor español considerado uno de los máximos representantes del surrealismo.
Dalí es conocido por sus impactantes y oníricas imágenes surrealistas. Sus habilidades pictóricas se suelen atribuir a la influencia y admiración por el arte renacentista. También fue un experto dibujante.[1] [2] Los recursos plásticos dalinianos también abordaron el cine, la escultura y la fotografía, lo cual le condujo a numerosas colaboraciones con otros artistas audiovisuales. Tuvo la habilidad de forjar un estilo marcadamente personal y reconocible, que en realidad era muy ecléctico y que «vampirizó» innovaciones ajenas. Una de sus obras más célebres es La persistencia de la memoria, el famoso cuadro de los «relojes blandos», realizado en 1931.
Como artista extremadamente imaginativo, manifestó una notable tendencia al narcisismo y la megalomanía, cuyo objeto era atraer la atención pública. Esta conducta irritaba a quienes apreciaban su arte y justificaba a sus críticos, que rechazaban sus conductas excéntricas como un reclamo publicitario ocasionalmente más llamativo que su producción artística.[3] Dalí atribuía su «amor por todo lo que es dorado y resulta excesivo, [su] pasión por el lujo y su amor por la moda oriental» a un autoproclamado «linaje arábigo»,[4] que remontaba sus raíces a los tiempos de la dominación árabe de la península ibérica.
Fundación Díaz Caneja
Horario: 19:30 h.
Organiza: Fundación Díaz Caneja Fundación Díaz Caneja. Universidad Popular
La sede de la Fundación Díaz Caneja (calle Lope de Vega) acoge una nueva sesión del curso de Historia de la Pintura a través de sus Artista, centrado en esta ocasión en las figuras y trayectorias de Dalí y Magritte
René François Ghislain Magritte (n. 21 de noviembre de 1898, en Lessines, Bélgica - 15 de agosto de 1967, en Bruselas, Bélgica) fue un pintor surrealista belga. Conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.
Magritte dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y el real.
Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí i Domènech, más conocido como ortencioSalvador Dalí, 1° Marqués de Dalí de Púbol (Figueras, España, 11 de mayo de 1904 – ibídem, 23 de enero de 1989), fue un pintor español considerado uno de los máximos representantes del surrealismo.
Dalí es conocido por sus impactantes y oníricas imágenes surrealistas. Sus habilidades pictóricas se suelen atribuir a la influencia y admiración por el arte renacentista. También fue un experto dibujante.[1] [2] Los recursos plásticos dalinianos también abordaron el cine, la escultura y la fotografía, lo cual le condujo a numerosas colaboraciones con otros artistas audiovisuales. Tuvo la habilidad de forjar un estilo marcadamente personal y reconocible, que en realidad era muy ecléctico y que «vampirizó» innovaciones ajenas. Una de sus obras más célebres es La persistencia de la memoria, el famoso cuadro de los «relojes blandos», realizado en 1931.
Como artista extremadamente imaginativo, manifestó una notable tendencia al narcisismo y la megalomanía, cuyo objeto era atraer la atención pública. Esta conducta irritaba a quienes apreciaban su arte y justificaba a sus críticos, que rechazaban sus conductas excéntricas como un reclamo publicitario ocasionalmente más llamativo que su producción artística.[3] Dalí atribuía su «amor por todo lo que es dorado y resulta excesivo, [su] pasión por el lujo y su amor por la moda oriental» a un autoproclamado «linaje arábigo»,[4] que remontaba sus raíces a los tiempos de la dominación árabe de la península ibérica.