01/12/2010
“THE CARS THAT ATE PARIS” de PETER WEIR
📍 Forum Fnac Murcia Centro Comercial Nueva Condomina
🎟️ Entrada libre
CINE CLUB FNAC
“THE CARS THAT ATE PARIS” de PETER WEIR
En 1974, contando apenas 30 años, y no sin manifiestas torpezas
y titubeos, Peter Weir tejió en su primer largometraje un
inquietante relato en torno a la alienante y destructiva influencia
ejercida sobre hombres comunes por una psicopática comunidad
dominada por un iluminado gurú.
Es cierto que tal argumento
prefigura lo que cinco lustros después será “El show de Truman”,
pero no lo es menos que, en realidad, ya representa un compendio
de las inquietudes que el realizador expresara en sus anteriores cortos y mediometrajes
–“Michael”, “Homesdale”-, más o menos alineados dentro del movimiento contracultural
de los años 60.
Ello, unido a una crítica más o menos explícita a la situación socioeconómica
de una Australia dependiente de la Commonwealth durante la crisis del petróleo, sirve al
director australiano para ofrecer -como es usual en él- una de sus características reflexiones
acerca de la libre condición del ser humano individual enfrentado a represores poderes
sociales e institucionales, vinculados en este caso a perversos experimentos sociocientíficos
propios de una agresiva secta. En definitiva “The cars that ate Paris” significa, como
quedaría confirmado un año después con “Picnic en Hanging Rock”, que el joven Weir ya
era capaz de integrar al cine australiano en un nivel de madurez creativa acorde con el de
otras cinematografías.
19:30h
“THE CARS THAT ATE PARIS” de PETER WEIR
En 1974, contando apenas 30 años, y no sin manifiestas torpezas
y titubeos, Peter Weir tejió en su primer largometraje un
inquietante relato en torno a la alienante y destructiva influencia
ejercida sobre hombres comunes por una psicopática comunidad
dominada por un iluminado gurú.
Es cierto que tal argumento
prefigura lo que cinco lustros después será “El show de Truman”,
pero no lo es menos que, en realidad, ya representa un compendio
de las inquietudes que el realizador expresara en sus anteriores cortos y mediometrajes
–“Michael”, “Homesdale”-, más o menos alineados dentro del movimiento contracultural
de los años 60.
Ello, unido a una crítica más o menos explícita a la situación socioeconómica
de una Australia dependiente de la Commonwealth durante la crisis del petróleo, sirve al
director australiano para ofrecer -como es usual en él- una de sus características reflexiones
acerca de la libre condición del ser humano individual enfrentado a represores poderes
sociales e institucionales, vinculados en este caso a perversos experimentos sociocientíficos
propios de una agresiva secta. En definitiva “The cars that ate Paris” significa, como
quedaría confirmado un año después con “Picnic en Hanging Rock”, que el joven Weir ya
era capaz de integrar al cine australiano en un nivel de madurez creativa acorde con el de
otras cinematografías.
19:30h