06/02/2011
Euskadiko Orkestra Sinfonikoa - Cuarteto BRAL
📍 Teatro Arriaga
La gran popularidad alcanzada por la guitarra en los salones de la Europa del siglo XIX determina su inclusión en diversas formaciones camerísticas, entre las que se encuentra el trío formado por flauta, viola y guitarra, y el cuarteto con los mismos instrumentos, más el violoncello. A pesar de tratarse de una formación no demasiado común, resulta rica en variedad tímbrica y versatilidad, al agrupar, instrumentos de características muy diversas.
Aunque en la actualidad no son muy conocidos, tanto Joseph Kreutzer (1779 aprox. – Dusseldorf 1837) como Francesco Molino (Florencia 1775 – Paris 1847), fueron guitarristas de renombre en esa época. El primero, del que se desconocen prácticamente datos biográficos, fue autor de alrededor de 30 obras para música de cámara y se cree que también era violinista profesional, al igual que lo fue Molino. Este último fue autor de obras para guitarra sola, para violín y guitarra y otras formaciones camerísticas: un concierto para violín, otro para guitarra, y un método de aprendizaje de este instrumento.
Guitarrista, pedagogo y compositor fue también Wenzeslaus Thomas Matiegka (1773 – Viena 1830), cuyo Nocturno para flauta viola y guitarra opus 21, arregló Franz Schubert (Viena 1797 – Viena 1828) a los 17 años para convertirlo en cuarteto al incluir el violoncello. De esta forma, el conde de Esterhazy, chelista entusiasta y al que Matiegka había dedicado el Nocturno, podía interpretarla. El cuarteto fue atribuido a Schubert durante muchos años.
Aunque en la actualidad no son muy conocidos, tanto Joseph Kreutzer (1779 aprox. – Dusseldorf 1837) como Francesco Molino (Florencia 1775 – Paris 1847), fueron guitarristas de renombre en esa época. El primero, del que se desconocen prácticamente datos biográficos, fue autor de alrededor de 30 obras para música de cámara y se cree que también era violinista profesional, al igual que lo fue Molino. Este último fue autor de obras para guitarra sola, para violín y guitarra y otras formaciones camerísticas: un concierto para violín, otro para guitarra, y un método de aprendizaje de este instrumento.
Guitarrista, pedagogo y compositor fue también Wenzeslaus Thomas Matiegka (1773 – Viena 1830), cuyo Nocturno para flauta viola y guitarra opus 21, arregló Franz Schubert (Viena 1797 – Viena 1828) a los 17 años para convertirlo en cuarteto al incluir el violoncello. De esta forma, el conde de Esterhazy, chelista entusiasta y al que Matiegka había dedicado el Nocturno, podía interpretarla. El cuarteto fue atribuido a Schubert durante muchos años.