Portal de tu Ciudad Alta

11/02/2011

XII Edición Dantzaldia: "Israel Galván / Sevilla"

📍 Palacio Euskalduna

🎟️ 20€

En el flamenco, como en todas las artes, historiadores, especialistas y críticos han ido definiendo progresivamente unos periodos de referencia a los que han llamado La edad de oro.



La edad de oro del flamenco corresponde al periodo que va del último tercio del siglo XIX al primer tercio del siglo XX. Esta edad de oro se refiere principalmente al cante y al baile, ya que la guitarra tardaría aún muchos años en desarrollar su auténtica valía.



De las muchas definiciones que del tiempo mítico que fue La edad de oro podemos encontrar, sin duda las que más convienen a nuestros protagonistas son éstas.



Cuando hablamos de La edad de oro como un tiempo mitológico en el que la muerte se encontraba encerrada y se le negaba la posibilidad de hacer su trabajo, sin duda nos acordamos de la guitarra de Alfredo Lagos. La muerte estaba ahí, mientras el mundo vivía en paz, amor y concordia, la muerte terrible estaba ahí, impedida de actuar.



Escuchamos la seguiriya de Alfredo Lagos como un canto a esa edad de oro, a ese tiempo.



Cuando hablamos de La edad de oro como un tiempo pasado que fue mejor, como esa época dorada que a menudo se establece como fuente de referencia y canon artístico, estamos en una conversación con David Lagos. Debemos situarnos entre los años cincuenta y sesenta, entre las grabaciones de José Manuel Caballero Bonald para el Archivo del cante flamenco del sello Vergara y la serie de televisión Rito y geografía del cante que filmaran Mario Gómez y José María Velázquez.



Con David Lagos, cantaor que atesora con mimo los cantes de las épocas doradas, y con Alfredo Lagos, joven guitarrista -ambos hermanos y de Jerez, tierra natal del flamenco-, Israel Galván se amarra a las referencias buscando la aproximación a los cánones, para tirar la edad en provecho del oro, el oro del tiempo presente que se muestra ante nuestros ojos, ante nuestros sentidos.