01/03/2011 – 30/03/2011
Exposición de Jimber "Retazos de Coleccionista"
📍 Patio Central del Ayuntamiento
Desde el día 1 de marzo y hasta el próximo día 30 , se podrá visitar en el Patio del Ayuntamiento, la exposición “Retazos de Coleccionista”, del artista emeritense José Jiménez, más conocido como Jimber.
El autor se entrega una vez más a la orgía cromática. Socarrón y vitalista, y tras el éxito de sus últimas exposiciones, se decide a reunir, con certeras puntadas de pincel, retazos de cada una de sus exposiciones anteriores, para que cada uno de nosotros disfrute de su preferido.
Así podemos recrearnos con su particular mirada a los clásicos, exultantes de color y fuerza, para revisitar a Botticelli o Vermeer, pero sin asomo del respetuoso embarramiento con el que suelen hacerlo los artistas no consagrados. Jimber deja además retazos de sus "tauromaquias" y vuelve a rescatar las ruinas de Emérita para empaparlas en liana y madreserlva.
Con más de 20 exposiciones a sus espaldas, Jimber también acerca en esta exposición retazos de "su producción propia" de rabiosa alegría, de un cromatismo vivo y casi irónico, de un caudal de optimismo, de flores venenosas y rostros querubiaceos... el "made in Jimber" en su esencia más pura.
El autor se entrega una vez más a la orgía cromática. Socarrón y vitalista, y tras el éxito de sus últimas exposiciones, se decide a reunir, con certeras puntadas de pincel, retazos de cada una de sus exposiciones anteriores, para que cada uno de nosotros disfrute de su preferido.
Así podemos recrearnos con su particular mirada a los clásicos, exultantes de color y fuerza, para revisitar a Botticelli o Vermeer, pero sin asomo del respetuoso embarramiento con el que suelen hacerlo los artistas no consagrados. Jimber deja además retazos de sus "tauromaquias" y vuelve a rescatar las ruinas de Emérita para empaparlas en liana y madreserlva.
Con más de 20 exposiciones a sus espaldas, Jimber también acerca en esta exposición retazos de "su producción propia" de rabiosa alegría, de un cromatismo vivo y casi irónico, de un caudal de optimismo, de flores venenosas y rostros querubiaceos... el "made in Jimber" en su esencia más pura.