11/05/2011 – 13/06/2011
Cirque Bouffon
📍 Parc de la Mar
🎟️ 12€ Njños / 20€ Adultos
Igor Vasiliev es un ángel negro que no puede volar. Está triste porque le gustaría huir del mundo que habita, atrapado entre el cielo y el infierno. Suena la música, envolvente. Luces tenues, sueño, magia... comienza el espectáculo.
Los circos han cambiado. Ya no hay animales, aunque sí payasos. No hay sonidos estridentes, sí melodías dulces. Desde que los franceses del Circo del Sol reinventaran el género, muchos se han sumado a la nueva aventura, aunque no todos con acierto. Bien lo saben Frédéric Zipperlin y Anja Krips, fundadores del Cirque Bouffon que ayer, junto a otros compañeros de la compañía, visitaron el Club de Opinión de DIARIO de MALLORCA para hablar de esa otra forma de hacer circo. "Lo más importante es la música, todo gira en torno a ella pues es la que marca el argumento del show", subraya Krips. "Claro que hay acrobacias, equilibrismos y hasta momentos de humor, pero lo importante es que cada artista, al mostrar al público su habilidad, también está intentando transmitir una historia", añade Zipperlin.
Tras la exitosa acogida de su anterior espectáculo, Angell, vuelven a Palma para presentar la segunda parte, "aún más mejorada, si cabe". Para ello han retocado algunos números y han incorporado a nuevos artistas, entre ellos la americana Rosanna, que ayer fue el mejor ejemplo del éxito del Cirque Bouffon. Con una cuerda, una ligera y ajustada malla y su cuerpo sobrecogió a los asistentes. Ejercicio de fuerza y preciosismo, un baile aéreo sutil, cargado de melancolía.
"Lo que nos permite hacer esta nueva forma de circo es ser mucho más creativos. Jugar con las metáforas, expresar, hacer poesía con nuestro cuerpo", explica su fundador. Hay cabida también para la fantasía, para la interpretación y, sobre todo, para la improvisación. "Si algo funciona se puede alargar. Nuestros artistas están capacitados para ello".
Angell Vol 2, está dirigida por Frédéric Zipperlin y cuenta de nuevo con la batuta del compositor Sergej Sweschinskij, que ha creado toda la música, en sí misma, "una maravillosa obra de arte", que acompaña al ángel-diablo Igor en su tarea de aprender a volar. Por su camino se encontrará divertidos personajes que le ofrecerán diferentes alternativas.
"En nuestro circo hay mucha poesía. Es también divertido, moderno y sobrecogedor, apto para todos los públicos, no solo los pequeños", concluye el director. Angell Vol 2. podrá disfrutarse en una carpa instalada en el Parc de la Mar a partir del 11 de mayo y hasta el 5 de junio.
Lugar: Cirque Bouffon. Parc de la Mar (junto a Avenidas).
Días de espectáculo: Del 11 de mayo al 5 de junio.
De miércoles a viernes, a las 20.30 horas; sábados, a las 18 y a las 21 horas; domingo, a las 18 horas.
Entradas: Adultos: 20 euros/Niños: 12 euros.
Pase familiar: 50 euros (2 adultos y 3 niños).
Los circos han cambiado. Ya no hay animales, aunque sí payasos. No hay sonidos estridentes, sí melodías dulces. Desde que los franceses del Circo del Sol reinventaran el género, muchos se han sumado a la nueva aventura, aunque no todos con acierto. Bien lo saben Frédéric Zipperlin y Anja Krips, fundadores del Cirque Bouffon que ayer, junto a otros compañeros de la compañía, visitaron el Club de Opinión de DIARIO de MALLORCA para hablar de esa otra forma de hacer circo. "Lo más importante es la música, todo gira en torno a ella pues es la que marca el argumento del show", subraya Krips. "Claro que hay acrobacias, equilibrismos y hasta momentos de humor, pero lo importante es que cada artista, al mostrar al público su habilidad, también está intentando transmitir una historia", añade Zipperlin.
Tras la exitosa acogida de su anterior espectáculo, Angell, vuelven a Palma para presentar la segunda parte, "aún más mejorada, si cabe". Para ello han retocado algunos números y han incorporado a nuevos artistas, entre ellos la americana Rosanna, que ayer fue el mejor ejemplo del éxito del Cirque Bouffon. Con una cuerda, una ligera y ajustada malla y su cuerpo sobrecogió a los asistentes. Ejercicio de fuerza y preciosismo, un baile aéreo sutil, cargado de melancolía.
"Lo que nos permite hacer esta nueva forma de circo es ser mucho más creativos. Jugar con las metáforas, expresar, hacer poesía con nuestro cuerpo", explica su fundador. Hay cabida también para la fantasía, para la interpretación y, sobre todo, para la improvisación. "Si algo funciona se puede alargar. Nuestros artistas están capacitados para ello".
Angell Vol 2, está dirigida por Frédéric Zipperlin y cuenta de nuevo con la batuta del compositor Sergej Sweschinskij, que ha creado toda la música, en sí misma, "una maravillosa obra de arte", que acompaña al ángel-diablo Igor en su tarea de aprender a volar. Por su camino se encontrará divertidos personajes que le ofrecerán diferentes alternativas.
"En nuestro circo hay mucha poesía. Es también divertido, moderno y sobrecogedor, apto para todos los públicos, no solo los pequeños", concluye el director. Angell Vol 2. podrá disfrutarse en una carpa instalada en el Parc de la Mar a partir del 11 de mayo y hasta el 5 de junio.
Lugar: Cirque Bouffon. Parc de la Mar (junto a Avenidas).
Días de espectáculo: Del 11 de mayo al 5 de junio.
De miércoles a viernes, a las 20.30 horas; sábados, a las 18 y a las 21 horas; domingo, a las 18 horas.
Entradas: Adultos: 20 euros/Niños: 12 euros.
Pase familiar: 50 euros (2 adultos y 3 niños).