17/05/2011 – 26/06/2011
Ecos de Van Dyck
📍 Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
| En la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, a partir del 17 de mayo se podrá visitar la exposición Ecos de Van Dyck, con obras del pintor procedentes de la propia Academia, del Monasterio de El Escorial, colecciones particulares y del Hospital de la Venerable Orden Tercera de San Francisco. Por fin el público de Madrid puede ver el cuadro de Van Dyck redescubierto en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, procedente de la antesacristía de El Escorial, que ha sido recuperado tras un largo proceso de estudio y restauración. |
| La muestra gira en torno al cuadro La Virgen y el Niño con los pecadores arrepentidos, obra cuya autoría acaba de ser verificada. Estudiado y documentado detalladamente por el profesor Matías Díaz Padrón, ha sido restaurado durante un largo proceso, con la colaboración de la Fundación Cajamurcia. El lienzo muestra a María Magdalena, el Rey David y, entre ambos, el Hijo Pródigo. Aparecen postrados ante María y Jesús representando lo que se interpreta símbolo del arrepentimiento y el perdón. El cuadro es un ejemplo del énfasis que la Contrarreforma católica pone en el sacramento de la penitencia. Van Dyck, estuvo al servicio del Rey de Inglaterra. Sin embargo, con el lienzo de la Academia y otras obras localizadas dentro y fuera de España a partir de abundante documentación, se revelan vínculos inesperados del pintor con el mecenazgo español. El Rey y los grandes de España coleccionan sus obras en medida no menor a los círculos cortesanos de Gran Bretaña, Holanda e Italia. La obra se ha creído copia de Van Dyck desde principios del siglo XIX. Se había olvidado su presencia en El Escorial, donde la cita Velázquez en su Memoria de 1656 y la ve el Padre Santos en su Descripción un año después, siempre con grandes elogios. Identificada recientemente en la antigua colección del Duque de Medina de las Torres, Virrey de Nápoles hasta 1643, es probable que éste la adquiriese en fechas próximas a la vida de Van Dyck, que murió en 1641. El Virrey la regaló a Felipe IV y por orden del monarca se llevó el cuadro a El Escorial, donde fue colocado con otros de la misma procedencia por el pintor de cámara y aposentador D. Diego Velázquez. No faltan referencias a este lienzo en todos los viajeros y eruditos españoles y extranjeros que visitan El Escorial hasta la guerra napoleónica. En ese momento se produce un vacío que se explica por haberse incluido esta obra en un conjunto de cuadros que José I ofrece a su hermano para el museo Napoleón. Con la caída de Napoleón, este lote queda en España, perdiéndose la pista de esta pintura que luego aparece en la Academia, primero como original de Van Dyck y a partir de 1923 como “copia de Van Dyck”. La gran calidad de su estilo y técnica nos permite catalogar la obra en el periodo italiano del artista. Esto unido a la proximidad de la documentación citada no deja dudas sobre su autoría. Se conocen varias copias antiguas que no alcanzan la misma calidad que el original de la Academia. Aquí se ven los arrepentimientos en la nariz y el cabello del hijo pródigo y en el Niño cuya pierna derecha estuvo parcialmente cubierta por un paño que luego el pintor ha eliminado. El estilo nos acerca a Tiziano, distanciándose Van Dyck de la plasticidad de Rubens, su maestro. Admiramos tanto la factura vibrante, veneciana, como la carga emotiva que vemos en los ojos de la Magdalena en diálogo con el Niño. El tema devoto de los pecadores arrepentidos despierta la hostilidad del mundo protestante porque pone el énfasis en la salvación de las almas del purgatorio y en el valor del sacramento de la penitencia. Junto a la obra que acaba de recobrar su autoría, la muestra exhibirá otras del mismo artista, entre las que se encuentran Los Santos Juanes, El martirio de San Jorge, San Agustín, La Sagrada familia, Cristo y la mujer adúltera y La Santa Cena, de asunto religioso. Este género tuvo una gran relevancia en la pintura de Van Dyck, especialmente durante su etapa italiana, donde entró a formar parte del taller de Rubens, para dedicarse, sobre todo, a la decoración de iglesias. Asimismo, se mostrarán piezas realizadas en colaboración con otros artistas como Retrato de Fra Lelio Brancaccio, comendador de Malta, que Van Dyck creó junto a Nicolaes Lawers; San Agustín, realizado con Peeter de Jode y la Sagrada Familia, con Schelte Adams Bolswert. Además de los cuadros del célebre pintor flamenco, se exhibe material documental como el Catálogo de 1817 de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y una colección de libros y grabados que se utilizaron para la enseñanza académica. A través de ellos muchos artistas pudieron estudiar y ser influenciados por el pintor flamenco. |
| Exposición: ECOS DE VAN DYCK Organizan y patrocinan: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Fundación Cajamurcia Lugar: Salas 31 y 32 del Museo de la Academia (planta 2ª) Fechas: Del 17 de mayo al 26 de junio de 2011 Horario: De martes a sábado de 10 a 14 h y de 17 a 20 h. Domingos y festivos de 10 a 14 h. Lunes cerrado. Visitas guiadas: martes, jueves y viernes a las 12:00 horas. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando C/ Alcalá, 13 |
| Foto: La Virgen y el Niño con los pecadores arrepentidos (1621-1627) Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Museo nº inv. 323 Óleo sobre lienzo. 127 x 137 cm De tema claramente tridentino —el arrepentimiento—, este lienzo de la época italiana de Van Dyck, en el que es clara la influencia de Tiziano, llegó a la antesacristía del Escorial en el momento de su remodelación por orden de Felipe IV, quizás procedente de la colección del duque de Medina de las Torres. En él se ven, además de la Virgen y el Niño, a tres santos pecadores arrepentidos: María Magdalena, el hijo pródigo y el rey David. Identificado por Matías Díaz Padrón. |