07/07/2011
Carlos Montero - LA OLMEDA CON LAS MÚSICAS DEL MUNDO
📍 VRO Villa Romana La Olmeda, Pedrosa de la Vega (Palencia)
Carlos Montero - LA OLMEDA CON LAS MÚSICAS DEL MUNDO
VRO Villa Romana La Olmeda, Pedrosa de la Vega (Palencia)
Horario: 21.00 horas
Al finalizar se realizará una visita nocturna guiada a la villa romana. PRECIO: 12€.
Las entradas se pueden adquirir en la taquilla de VRO, 30 minutos antes del evento, o hasta dos días antes en la página web, a través de la compra online: http://vro.dip-palencia.es/eventos/
+INFO: www.villaromanalaolmeda.com - info@villaromanalaolmeda.com
Tel (+34) 979 119 997 / 670 450 143
Juan Carlos Zamboni, verdadero nombre de Carlos Montero, nació en Buenos Aires, en 1938.
Carlos, con su corazón “siempre mirando al Sur”, es un músico y un guitarrista excepcional que, además, canta; y lo hace con eso que en el lenguaje flamenco se llama “jondura”, es decir, con una voz que le sale de los profundo y que suena a suspiro o a desgarro del alma; voz interior percibida, en ocasiones, como lamento o quejío, y, otras veces, como confidencia amable y amiga que adquiere, en el tono sobrio de su voz, el valor de la palabra tierna, creíble y verdadera.
VRO Villa Romana La Olmeda, Pedrosa de la Vega (Palencia)
Horario: 21.00 horas
Al finalizar se realizará una visita nocturna guiada a la villa romana. PRECIO: 12€.
Las entradas se pueden adquirir en la taquilla de VRO, 30 minutos antes del evento, o hasta dos días antes en la página web, a través de la compra online: http://vro.dip-palencia.es/eventos/
+INFO: www.villaromanalaolmeda.com - info@villaromanalaolmeda.com
Tel (+34) 979 119 997 / 670 450 143
Juan Carlos Zamboni, verdadero nombre de Carlos Montero, nació en Buenos Aires, en 1938.
Carlos, con su corazón “siempre mirando al Sur”, es un músico y un guitarrista excepcional que, además, canta; y lo hace con eso que en el lenguaje flamenco se llama “jondura”, es decir, con una voz que le sale de los profundo y que suena a suspiro o a desgarro del alma; voz interior percibida, en ocasiones, como lamento o quejío, y, otras veces, como confidencia amable y amiga que adquiere, en el tono sobrio de su voz, el valor de la palabra tierna, creíble y verdadera.