13/08/2011
Dani rovira "inmortal de la risa
📍 Trui Teatre Camí Son Rapinya, 29
🎟️ 15 €
"Asistir a un espectáculo como el que interpreta Dani Rovira en las casi dos horas en las que se enfrenta al público es impagable. El actor desgrana en un trepidante monólogo las cosas que le pasan, se pregunta también por qué coño le pasan a él y reflexiona acerca de lo humano y lo divino: la infancia, el amor, sus contradictorios progenitores y sus andanzas por la vida."
A pesar de dormir más de diez horas diarias (más ocho horas nocturnas), Dani Rovira consiguió licenciarse en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, e ir intercalando sus estudios con alguna que otra empresa de Animación Infantil a través de las cuales experimentaba serias regresiones a su niñez... de hecho aún cree en los Reyes Magos, en el Ratoncito Pérez, en la democracia y en la victoria electoral de Llamazares.
Fue en el año 99 cuando, harto de que la gente le dijera que tendrá mucho cuento, comenzó a usarlos y a contarlos a niños inocentes, puros y angelicales (que son uno de cada veinte...los que aún creen en el Ratoncito Pérez)
Un año después, embriagado por el ambiente y la atmósfera mágica, misteriosa, a la vez que neo-hippy-dominguera de Granada, comenzó a contar cuentos a adultos, esos seres inocentes, puros y angelicales (cero de cada cuarenta...que son los que creen en la victoria de Llamazares).
Actualmente, el público caracteriza su humor como veloz, crítico, inteligente, ácido, imprevisible y a veces surrealista. Dicen las malas lenguas que jamás de los jamases se ha quedado en blanco encima de un escenario... y que ha toreado en plazas tan malas que nada ni nadie le asusta (sólo George Bush y Doraemon). Pero si hay algo que destacar sobre el resto de las cosas es su impresionante capacidad de improvisación. Ha comentado en ocasiones, que ni él mismo sabe cómo va a acabar la historia.
Si reír te da más años de vida…
Yo os haré inmortales
A pesar de dormir más de diez horas diarias (más ocho horas nocturnas), Dani Rovira consiguió licenciarse en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, e ir intercalando sus estudios con alguna que otra empresa de Animación Infantil a través de las cuales experimentaba serias regresiones a su niñez... de hecho aún cree en los Reyes Magos, en el Ratoncito Pérez, en la democracia y en la victoria electoral de Llamazares.
Fue en el año 99 cuando, harto de que la gente le dijera que tendrá mucho cuento, comenzó a usarlos y a contarlos a niños inocentes, puros y angelicales (que son uno de cada veinte...los que aún creen en el Ratoncito Pérez)
Un año después, embriagado por el ambiente y la atmósfera mágica, misteriosa, a la vez que neo-hippy-dominguera de Granada, comenzó a contar cuentos a adultos, esos seres inocentes, puros y angelicales (cero de cada cuarenta...que son los que creen en la victoria de Llamazares).
Actualmente, el público caracteriza su humor como veloz, crítico, inteligente, ácido, imprevisible y a veces surrealista. Dicen las malas lenguas que jamás de los jamases se ha quedado en blanco encima de un escenario... y que ha toreado en plazas tan malas que nada ni nadie le asusta (sólo George Bush y Doraemon). Pero si hay algo que destacar sobre el resto de las cosas es su impresionante capacidad de improvisación. Ha comentado en ocasiones, que ni él mismo sabe cómo va a acabar la historia.
Si reír te da más años de vida…
Yo os haré inmortales