Portal de tu Ciudad Alta

29/09/2011 – 05/10/2011

Ópera Las Bodas de Fígaro

📍 Teatro de la Maestranza

🎟️ De 40€ a 96€

Fechas: Jueves 29 de septiembre, sábado 1, lunes 3 y miércoles 5 de octubre de 2011
Horario: 19,30 horas


LAS BODAS DE FÍGARO, de W. A. MOZART
En el castillo del Conde de Almaviva, cerca de Sevilla, a mediados del siglo XVIII

Fígaro, sirviente del conde Almaviva y Susanna, su prometida y doncella de la condesa, próximos a su boda, amueblan su dormitorio. Susanna protesta por la excesiva cercanía del cuarto a la de los señores, dándole a entender a Fígaro que el conde, pese a haber renunciado públicamente a su “derecho de pernada”, le ronda. Fígaro amenaza veladamente al conde, pero el doctor Bartolo, antiguo tutor de la condesa, y su criada, Marcellina, llegan al castillo. Marcellina prestó dinero a Fígaro bajo la promesa de que, de no devolvérselo, se casaría con ella. Don Bartolo la apoya para vengarse de Fígaro, quien hace tiempo ayudó al conde en el rapto de Rosina, la actual condesa, que era pupila suya.

Llega el paje Cherubino, que se queda a solas con Susana, en quien intenta encontrar consuelo porque el conde lo ha despedido, irritado por haberse liado con Barbarina, la hija del jardinero, en quien el conde también había depositado sus expectativas. Entra el conde, Cherubino se oculta y así contempla cómo Almaviva la acosa. En ese momento, irrumpe en la estancia don Basilio y Cherubino sale de tras el sofá y se oculta ahora bajo una bata, a tiempo de que el conde ocupe su escondite anterior sin verle. Basilio pronuncia quejas sobre los intereses del conde quien, indignado, sale de su escondrijo tras el sofá. Todos los personajes del enredo se dan explicaciones, pero el conde, indignado, descubre a Cherubino. Basilio y el conde vuelcan acusan ahora a Susanna de conducta inmoral por esconder al paje y ella se defiende. De pronto, llega Fígaro con un grupo de campesinos para agradecer al conde su renuncia al derecho de pernada, pero el conde, que detecta la maniobra, logra aplazar la ceremonia prometiendo una magnífica fiesta. El futuro de Cherubino está en juego: el conde finge perdonarlo, pero lo envía, lejos, a un regimiento.

La condesa de Almaviva, que se siente abandonada por su marido, traza un plan con Fígaro y Sussana para infligirle un castigo al conde: citarlo de noche, en el jardín, con Susanna, aunque en su lugar aparecerá Cherubino, disfrazado. Cuando la condesa está vistiendo al paje de doncella, entra el conde, avisado por una carta de Fígaro Cherubino se esconde en un cuarto trasero, pero un ruido le delata. Mientras el conde busca herramientas para abrir el cuarto, Susanna, que ha presenciado la escena escondida, ocupa el lugar de Cherubino, quien huye por una ventana. Cuando el conde ya está presto a abrir el cuartito, la condesa le confiesa que dentro se haya Cherubino: la puerta se abre y, para sorpresa de ambos, surge Susanna, que junto a la condesa se hace la ofendida por las sospechas del conde. Sin embargo, el jardinero Antonio descubre el enredo al protestar porque alguien, probablemente el paje, ha saltado sobre sus claveles. Fígaro se proclama responsable y el conde, desconcertado, no sabe qué partido tomar. Entonces, el doctor Bartolo, Marcellina y don Basilio entran anunciando una querella legal contra Fígaro por el impago de su deuda. El condena, encantado, ordena una investigación sobre el caso.

Pese a las maniobras de Susanna, quien finge aceptar las proposiciones del conde, Almaviva desconfía y Fígaro es condenado a pagar la deuda o casarse con Marcellina. Fígaro aduce que precisa el permiso de sus padres, a los que no conoce. Entonces, para gran sorpresa, se descubre que Fígaro es el hijo de Marcellina y Bartolo que fue raptado. La boda queda disuelta y el conde hace el ridículo. Por indicación de la condena, Susanna cita al conde en el jardín, de noche. El conde ya no puede evitar la boda de Fígaro y Susanna –a la que se suma la de Marcellina y el doctor Bartolo- y durante ésta Susanna le entrega la nota, cogida con una aguja que pincha al conde, accidente que observa Fígaro.

Fígaro descubre de que Susanna le ha enviado una nota al conde, lo que le provoca una crisis de celos. Fígaro pide a Bartolo y Basilio que sorprendan a su novia infiel en el jardín. Susanna y la condesa aparecen con los vestidos cambiados. Marcellina se esconde en una glorieta donde, a su vez, Barbarina espera a Cherubino. Éste, buscándola, se encuentra con una dama, que toma por Susanna, a quien corteja, pero, en realidad, es la condesa. En lo oscuro, el enredo se acentúa y Fígaro recibe un bofetón que el conde dirigía al paje. Fígaro se encuentra con la falsa condesa –en realidad, su amada Susanna- a la que reconoce por la voz y a la que canta una declaración de amor para que ella lo crea infiel y voluble. Pero ambos descubren el juego y se reconcilian. Ambos se alían para darle celos al conde, que “pica”, acusando a su esposa de serle infiel con su criado. Susanna –la falsa condesa- le pide perdón, pero el conde lo niega. Entonces aparece la verdadera Rosina, la condesa, proclamando que ella sí quiere darlo. El conde, indefenso, se rinde y pide disculpas a su esposa, que se las concede. Ya pueden celebrarse las bodas.

Ficha técnica


Director musical Pedro Halffter
Director de escena José Luis Castro

Conde de Almaviva Paul Armin Edelmann
Condesa de Almaviva Yolanda Auyanet
Susana Olga Peretyatko
Fígaro Roberto Tagliavini
Cherubino Jana Kurucová
Marcelina Anna Tobella
Don Bartolo Carlos Chausson
Don Basilio Manuel de Diego
Barbarina Aurora Amores


Venta de localidades on-line: desde el 18 de julio 2011
Venta de localidades en taquilla: desde el 12 de septiembre 2011

Horario de taquillas
De lunes a sábado, y domingos y festivos con función: de 10,00 a 14,00 y de 17,30 a 20,30 horas.
Teléfono de taquillas: 954 22 65 73.