01/10/2011 – 11/10/2011
ANTONI TÁPIES, Obra gráfica Red Itiner
📍 Sala Martín Chirino
La muestra Antoni Tàpies. Obras gráfica, formada por 26 estampas originales del artista catalán, podrá verse en el Centro Cultural Isabel de Farnesio de Aranjuez hasta el 19 de septiembre. Posteriormente, la exposición, viajará a otros cuatro municipios madrileños dentro de la Red Exposiciones itinerantes del Gobierno regional (Red Itiner), que busca descentralizar la cultura a lo largo de toda la región.
El conjunto expositivo está estructurado en tres grandes bloques, precedidos de una introducción con datos biográficos del artista. El primero de ellos comprende nueve obras con las que se retrata al Tàpies grabador. El segundo es un bloque centrado en su relación con la escritura que repasa las vinculaciones que su obra gráfica presenta con el resto de su producción. Y el último apartado de la exposición, comprende doce piezas en las que se representan objetos del entorno cotidiano, algo que comenzó a hacer en los años 50 de modo ocasional y que se convirtió en preocupación fundamental a finales de los 60 y principio de los 70.
La obra de Antoni Tàpies (Barcelona, 1923) está repleta de lirismo y remite a la vertiente más simbolista del arte moderno. Se trata de un trabajo personal donde prima una escritura no basada en palabras sino en símbolos y signos ideados por el autor, en el que aparecen jeroglíficos, números, letras, garabatos, cruces o partes del cuerpo. Todo lo que la crítica no ha podido desentramar, lo ha aclarado él mismo en su extensa producción literaria, complemento imprescindible para penetrar en las claves de su pensamiento y desvelar la complejidad de sus propuestas.
El conjunto expositivo está estructurado en tres grandes bloques, precedidos de una introducción con datos biográficos del artista. El primero de ellos comprende nueve obras con las que se retrata al Tàpies grabador. El segundo es un bloque centrado en su relación con la escritura que repasa las vinculaciones que su obra gráfica presenta con el resto de su producción. Y el último apartado de la exposición, comprende doce piezas en las que se representan objetos del entorno cotidiano, algo que comenzó a hacer en los años 50 de modo ocasional y que se convirtió en preocupación fundamental a finales de los 60 y principio de los 70.
La obra de Antoni Tàpies (Barcelona, 1923) está repleta de lirismo y remite a la vertiente más simbolista del arte moderno. Se trata de un trabajo personal donde prima una escritura no basada en palabras sino en símbolos y signos ideados por el autor, en el que aparecen jeroglíficos, números, letras, garabatos, cruces o partes del cuerpo. Todo lo que la crítica no ha podido desentramar, lo ha aclarado él mismo en su extensa producción literaria, complemento imprescindible para penetrar en las claves de su pensamiento y desvelar la complejidad de sus propuestas.