11/10/2011 – 27/01/2013
Las miniaturas del Museo del Prado.
📍 Museo Nacional del Prado
El Museo del Prado da a conocer su colección de miniaturas. Se trata de una de las colecciones de miniaturas más relevantes conservadas en los museos españoles.
Con motivo de la publicación del catálogo razonado de sus miniaturas, el Museo del Prado expone por primera vez una parte representativa –treinta y seis miniaturas y tres pequeños retratos- de esta desconocida colección. Durante la presentación de esta muestra, el Museo ha dado a conocer asimismo la publicación, que recoge y analiza en profundidad, también por primera vez, las ciento sesenta y cuatro miniaturas y los dieciséis pequeños retratos que conforman esta curiosa e importante parte de sus fondos.
Por primera vez el Museo del Prado muestra una selección de su colección de miniaturas. Pintadas al gouache sobre vitela, tablillas de marfil o papel, las miniaturas representan la faceta más íntima de la pintura ya que, en general, pertenecían a la esfera de la vida privada aunque también desempeñaron una función de Estado, pues los monarcas regalaban joyeles con miniaturas a los embajadores y emisarios extranjeros con motivo de su proclamación, matrimonio o por la firma de tratados, convenios y acuerdos. Con una miniatura se reconocían también las buenas acciones militares o el cumplimiento de las misiones encomendadas.
El buen pintor de miniaturas ha de poseer destreza y precisión en el manejo del pincel dado que los pigmentos se aplican mediante la superposición de puntos de color en las zonas de la carne. El resto del soporte se prepara como en la pintura al óleo. Tanto los pequeños retratos como las miniaturas que se exhiben ahora por primera vez en el Prado son técnicamente pinturas, realizadas en diferentes tipos de soportes y con distintos materiales pero con idéntica función. En España, no hubo miniaturas en sentido estricto hasta el siglo XVIII y la función que desempeñaban las miniaturas en otras cortes de Europa aquí la desempeñaban los pequeños retratos, conocido en España como retratico o retrato de faltriquera, de ahí la importancia de los tres ejemplares que se muestran en la exposición.
Los visitantes del Museo podrán apreciar por sí mismos la delicada técnica empleada por los artistas representados en la misma. Entre los tres retratos que no se deben de denominar miniaturas sino pequeños retratos, incluidos en la muestra, destaca el que posiblemente sea el más conocido de esta colección, el retrato al óleo sobre cobre de Juana Galarza de Goicoechea de 1805, obra de Goya perteneciente a la serie pintada por el artista con motivo de la boda de su hijo Javier con Gumersinda de Goicoechea y Galarza. Por su parte, entre las treinta seis obras que responden a la definición de miniaturas, tanto por su soporte como por los materiales empleados, se incluyen obras de miniaturistas españoles, mayoritariamente del siglo XIX -como el retrato de Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna (h. 1805); del miniaturista Guillermo Ducker (h. 1799-1800); el retrato del periodista Ramón de Navarrete y Fernández Landa obra de Cecilio Corro (h. 1844), Isabel II, reina de España, de Juan Pérez de Villamayor (1863); o un San Miguel , de Manuel Arbós y Ayerbe (1865)-, como de artistas extranjeros de finales del siglo XVIII y principios del XIX -como la Pareja de retratos de mujeres, de Charles Guillaume Alexandre Bourgeois (h. 1800); el retrato de Francisco I, emperador de Austria, de Heinrich Friedrich Füger (h. 1790); o el retrato de Hans Axel von Fersen (h. 1784), de Niclas Lafrensen.-.
A esta presentación se incorpora el homenaje a una de las personas destacadas en la historia del Museo del Prado, tras la reciente adquisición de un Abanico de boda, de Luis Eusebi, de h. 1790, cuyo “país” está pintado al gouache sobre piel de cisne; y varillaje de marfil con aplicaciones de madreperla, que se expone por primera vez al público. El italiano Luis Eusebi (1773-1829), destacado pintor de miniaturas, de países de abanicos y, sobre todo, historiador de la pintura, trabajó en los inicios del Real Museo de Pinturas en 1819, con funciones al frente de lo que entonces se denominaba Conserjería del Real Museo; con tareas propias de un Conservador, su responsabilidad fue más allá de la recepción de las obras, del control del gasto y de la seguridad, ya que redactó los catálogos del Real Museo hasta la fecha de su muerte, y participó activamente en la elaboración de los planes artísticos de la Institución, que hoy muestra, con este abanico, una de sus escasas obras localizadas.
El montaje se acompaña, de un video en el que se puede apreciar en detalle, mediante imágenes ampliadas, la técnica de ejecución y la gama de colores.
Con motivo de la publicación del catálogo razonado de sus miniaturas, el Museo del Prado expone por primera vez una parte representativa –treinta y seis miniaturas y tres pequeños retratos- de esta desconocida colección. Durante la presentación de esta muestra, el Museo ha dado a conocer asimismo la publicación, que recoge y analiza en profundidad, también por primera vez, las ciento sesenta y cuatro miniaturas y los dieciséis pequeños retratos que conforman esta curiosa e importante parte de sus fondos.
Por primera vez el Museo del Prado muestra una selección de su colección de miniaturas. Pintadas al gouache sobre vitela, tablillas de marfil o papel, las miniaturas representan la faceta más íntima de la pintura ya que, en general, pertenecían a la esfera de la vida privada aunque también desempeñaron una función de Estado, pues los monarcas regalaban joyeles con miniaturas a los embajadores y emisarios extranjeros con motivo de su proclamación, matrimonio o por la firma de tratados, convenios y acuerdos. Con una miniatura se reconocían también las buenas acciones militares o el cumplimiento de las misiones encomendadas.
El buen pintor de miniaturas ha de poseer destreza y precisión en el manejo del pincel dado que los pigmentos se aplican mediante la superposición de puntos de color en las zonas de la carne. El resto del soporte se prepara como en la pintura al óleo. Tanto los pequeños retratos como las miniaturas que se exhiben ahora por primera vez en el Prado son técnicamente pinturas, realizadas en diferentes tipos de soportes y con distintos materiales pero con idéntica función. En España, no hubo miniaturas en sentido estricto hasta el siglo XVIII y la función que desempeñaban las miniaturas en otras cortes de Europa aquí la desempeñaban los pequeños retratos, conocido en España como retratico o retrato de faltriquera, de ahí la importancia de los tres ejemplares que se muestran en la exposición.
Los visitantes del Museo podrán apreciar por sí mismos la delicada técnica empleada por los artistas representados en la misma. Entre los tres retratos que no se deben de denominar miniaturas sino pequeños retratos, incluidos en la muestra, destaca el que posiblemente sea el más conocido de esta colección, el retrato al óleo sobre cobre de Juana Galarza de Goicoechea de 1805, obra de Goya perteneciente a la serie pintada por el artista con motivo de la boda de su hijo Javier con Gumersinda de Goicoechea y Galarza. Por su parte, entre las treinta seis obras que responden a la definición de miniaturas, tanto por su soporte como por los materiales empleados, se incluyen obras de miniaturistas españoles, mayoritariamente del siglo XIX -como el retrato de Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna (h. 1805); del miniaturista Guillermo Ducker (h. 1799-1800); el retrato del periodista Ramón de Navarrete y Fernández Landa obra de Cecilio Corro (h. 1844), Isabel II, reina de España, de Juan Pérez de Villamayor (1863); o un San Miguel , de Manuel Arbós y Ayerbe (1865)-, como de artistas extranjeros de finales del siglo XVIII y principios del XIX -como la Pareja de retratos de mujeres, de Charles Guillaume Alexandre Bourgeois (h. 1800); el retrato de Francisco I, emperador de Austria, de Heinrich Friedrich Füger (h. 1790); o el retrato de Hans Axel von Fersen (h. 1784), de Niclas Lafrensen.-.
A esta presentación se incorpora el homenaje a una de las personas destacadas en la historia del Museo del Prado, tras la reciente adquisición de un Abanico de boda, de Luis Eusebi, de h. 1790, cuyo “país” está pintado al gouache sobre piel de cisne; y varillaje de marfil con aplicaciones de madreperla, que se expone por primera vez al público. El italiano Luis Eusebi (1773-1829), destacado pintor de miniaturas, de países de abanicos y, sobre todo, historiador de la pintura, trabajó en los inicios del Real Museo de Pinturas en 1819, con funciones al frente de lo que entonces se denominaba Conserjería del Real Museo; con tareas propias de un Conservador, su responsabilidad fue más allá de la recepción de las obras, del control del gasto y de la seguridad, ya que redactó los catálogos del Real Museo hasta la fecha de su muerte, y participó activamente en la elaboración de los planes artísticos de la Institución, que hoy muestra, con este abanico, una de sus escasas obras localizadas.
El montaje se acompaña, de un video en el que se puede apreciar en detalle, mediante imágenes ampliadas, la técnica de ejecución y la gama de colores.
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Las miniaturas en el Museo del Prado Museo Nacional del Prado Sala 100 (sótano 1) 11 de octubre de 2011 - 30 de septiembre de 2012 |
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Relación de obras
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VITRINA A Grupo de los pequeños retratos 1. Carlos V, emperador Escuela española Óleo sobre tabla, 6,87 cm de diámetro A partir de 1540 2. Mariana de Austria, reina de España Escuela española Óleo sobre cobre, 220 x 150 mm h. 1655 3. Juana Galarza de Goicoechea Francisco de Goya y Lucientes Óleo sobre cobre, 81 mm de diámetro 1805 Grupo de miniaturas siglo XVIII y comienzos del XIX 4. Retrato de mujer Genaro Boltri Gouache sobre marfil, 39,7 x 32 mm h. 1780 5. Mariano Luis de Urquijo Guillermo Ducker Gouache sobre marfil, 6 cm de diámetro h. 1799 - 1800 6. Retrato de mujer Guillermo Ducker Gouache sobre marfil, 70 mm de diámetro 1804 7. Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna Guillermo Ducker Gouache sobre marfil, 78,6 x 56,4 mm h. 1805 8. Retrato de hombre Guillermo Ducker Gouache sobre marfil, 67,6 x 54,8 mm h. 1810 9. María Tomasa de Palafox y Portocarrero, marquesa de Villafranca y duquesa de Medina Sidonia José Alonso del Rivero Gouache sobre marfil, 77 x 57 mm h. 1805 10. María Gabriela de Palafox y Portocarrero, marquesa de Lazán José Alonso del Rivero Gouache sobre marfil, 73,5 x 58 mm h. 1805 11. Luis Rebolledo Palafox y Melzi, marqués de Lazán José Alonso del Rivero Gouache sobre marfil, 148 x 118 mm h. 1805 12. Retrato de hombre José Alonso del Rivero Gouache sobre marfil, 69,1 x 52 mm h. 1810 13. Abanico de boda Luis Eusebi País pintado a la gouache sobre piel de cisne; varillaje de marfil con aplicaciones de madreperla, 24 x 44,5 cm h. 1790 |
VITRINA B 14. Retrato de hombre Cástor González Velázquez Gouache sobre marfil, 68 x 47 mm h. 1820 15. María Tomasa de Silva y Palafox, marquesa de Ariza José de Roxas y Pérez de Sarrio Gouache sobre marfil, 98,9 x 84,4 mm h. 1815 16. María Isabel de Borbón y Borbón-Parma, infanta de España y reina de las Dos Sicilias Jean- Jacques Guillaume Bauzil Gouache sobre marfil, 58,1 x 13,2 mm 1806 17. Retrato de hombre Manuel Antonio Caro Gouache sobre marfil, 56,5 x 43 mm h. 1815 18. Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias y Borbón, infanta de España Luis de la Cruz y Ríos Gouache sobre marfil, 244 x 204 mm h. 1830 19. Retrato de mujer Florentino Decraene Gouache sobre marfil, 45,7 x 36,5 mm h. 1835 20. Retrato de mujer Florentino Decraene Gouache sobre marfil, 87,7 x 59 mm h. 1840 21. Retrato de hombre Florentino Decraene Gouache sobre marfil, 46,2 x 37 mm h. 1840 22. Ramón de Navarrete y Fernández Landa Cecilio Corro Gouache sobre marfil, 35 x 30 mm h. 1844 23. Retrato de hombre Cecilio Corro Gouache sobre marfil, 53 x 45 mm h. 1845 24. Retrato de hombre Antonio Tomasich y Haro Gouache sobre marfil, 68 x 56 mm 1845 25. Magdalena Haro Antonio Tomasich y Haro Gouache sobre marfil, 46,7 x 36,6 mm 1871 26. Isabel II, reina de España Juan Pérez de Villamayor Gouache sobre marfil, 48,1 x 34,9 mm 1863 27. San Miguel derribando al demonio Manuel Arbós y Ayerbe Gouache sobre cartulina, 514 x 319 mm 1865 28. Retrato de hombre Anónimo inglés Gouache sobre marfil, 77,1 x 61,6 mm h. 1800 29. William Greville, VII barón de Brooke Christian Friedrich Zincke Pintura sobre esmalte, 55,3 x 41,5 mm h. 1725 30. Retrato de hombre Jean Daniel Welper Temple sobre vitela, 36,4 x 31,6 mm h. 1760 31. Retrato de mujer André Claude Martin Lefévre d`Orgeval Temple sobre vitela, 53 x 55,8 mm 1771 32. Hans Axel von Fersen Niclas Lafrensen Gouache sobre marfil, 56 x 46 mm h. 1784 33. Pareja de retratos de mujeres Charles Guillaume Alexandre Bourgeois Gouache sobre marfil, 55 mm de diámetro h. 1800 34. Retrato de una niña Charles Joseph de la Celle, Chevalier de Chateaubourg Gouache sobre marfil, 66,6 mm de diámetro 1807 35. Retrato de mujer André Léon Larue, llamado Mansion Gouache sobre marfil, 115 x 93,2 mm h. 1815 36. Francisco I, emperador de Austria Heinrich Friedrich Füger Gouache sobre marfil, 40,9 x 28,5 mm h. 1790 37. Retrato de hombre Círculo de Heinrich Friedrich Füger Gouache sobre marfil, 93 x 74,8 mm h. 1795 38. Francisco José I, emperador de Austria Moritz Michael Daffinger Gouache sobre marfil, 142,2 x 114 mm h. 1840 39. Retrato de mujer José Joaquim Rodrigues Primavera Gouache sobre marfil, 84 x 71,8 mm 1828 40. María Carolina de Borbón-Dos Sicilias, condesa de Montemolín Floriano Pietrocola Anelli Gouache sobre marfil, 101 x 122 mm h. 1850 |