Portal de tu Ciudad Alta

03/12/2011

The Monomes

📍 sala santana

🎟️ Anticipada 8 € (+ gastos gestión web) / Taquilla 12 € Puntos de venta: www.ticketmaster.es

Ensayan por Skype, están influidos por la música de los noventa y es una de las promesas de la música española. Éstas son las claves para escuchar su segundo disco, 'Sweet champagne'. Por Lino Portela.

Rafael Cebrián tenía 14 años cuando actuó en el musical Grease (hacía de Danny Zuko; de Travolta, vamos) y ya tocaba el piano. Pero entonces se quedó fascinado con un instrumento complejo, brillante y poderoso: la batería. “Y con un volumen alucinante y rotundo”, precisa por teléfono desde Málaga, donde esta noche actúa con su grupo español The Monomes. Rafael tiene ahora 22 años y junto a David, Clara, Edward y Eddie acaba de publicar su segundo disco, Sweet champagne, un más que solvente y valiente trabajo de rock de raíces americanas. Hasta ahora han ensayado a través de videoconferencia por Skype (viven en ciudades distintas). Éstas son algunas de las claves para escuchar a The Monomes, en palabras del propio batería, Rafael.

2008. El estreno: Give i an 'M'. “Nuestro primer disco nos sirvió para aprender y descubrirnos a nosotros mismos. El nuevo, Sweet champagne, es mucho más personal y hemos cuidado todos los detalles, desde el logo hasta las fotos Y, por supuesto, las canciones”.

Lo nuevo: Sweet champagne. “Queríamos que fuese una mezcla entre lo dulce y lo efervescente… y un poco amargo. Un equilibrio entre todas las influencias de los cinco componentes del grupo. El productor, Alejo Stivel, y el guitarrista Josu García nos han ayudado a darle ese toque final que queríamos. Hay un aire a años 90 inevitable en nuestras canciones. Crecimos musicalmente en esa década”.

Ensayos matutinos... “Nos hemos acostumbrado a ensayar por la mañana. De 10 a 15 horas. Por la tarde estamos fuera de combate”.

…y por Skype. “Hasta ahora los miembros del grupo hemos vivido en tres países distintos, no había otra forma de hacerlo. Daniel y yo, que vivimos en EE UU, nos reuníamos a tocar y a componer. Luego mandábamos el esqueleto de la canción por email”. Un correo electrónico que viaja a Manchester (donde vive Eddie, el bajista) y Madrid (ahí viven Clara, guitarra, y Edward, voz). “Luego quedamos por Skype para ensayar y encauzar las canciones. Y al final nos reunimos cada mes y medio en Madrid”.

¿Problemas? “No es un camino fácil. También hemos tenido muchas trabas. Por cantar en inglés, por hacer rock, por no ser ni demasiado comerciales ni demasiado indies... Nosotros somos rock and roll”.

The Monomes goes to Madrid. “En breve me gradúo [Rafael ha estudiado arte, literatura e interpretación de teatro]. David, el guitarrista, también termina sus estudios… Así que todos volvemos a Madrid a ensayar y tocar cara a cara. Que ya hay ganas”.

Mientras tanto… el directo. “Hemos tocado una vez en Nueva York y fue alucinante. Ya estamos preparando una gira de verano por España y en octubre estaremos en el Rock in Rio 2011, en Río de Janeiro, junto a David Fonseca”. El 7 de mayo estarán en el Primavera Pop.

La erótica del escenario. “No ligamos mucho, la verdad. Eddie, el bajista, es el que más liga… y sin darse cuenta. También dicen que nuestro cantante, David, es muy erótico cuando actúa. A mí, como me toca recoger la batería, cuando termino se han ido todas las chicas…”.

Momento "tierra trágame". “En el verano de 2009 tocamos a las 6 de la tarde en el auditorio Julio Cortazar, de Madrid. En frente teníamos a un público que parecía salido del Imserso. Creo que nos aplaudían más por educación que por otra cosa. Ese mismo verano, en Barcelona, se nos fue la luz durante un concierto y tuvimos que volver a enchufar las guitarras a pelo. Fue un instante 'tierra trágame', pero también uno de los momentos más rock and roll que hemos tenido”.