21/10/2009 – 22/11/2009
Arte en la calle. Manolo Valdés en Madrid. Esculturas monumentales
📍 CaixaForum/ Paseo del Prado
🎟️ Entrada gratuita a la exposición
Los que pasen por el Paseo del Prado, en Madrid, podrán ver en plena calle una diferente interpretación del lienzo 'Las Meninas', de Velázquez. Los célebres personajes de esta obra 'cambian de acera' para participar en la exposición 'Arte en la Calle. Manolo Valdés en Madrid. Esculturas monumentales', ubicada en la acera de CaixaForum.
Un museo a cielo abierto. Diecisiete impresionantes esculturas puntean el entramado viario para sorprender a los viandantes con su majestuosidad.
Todas ellas conforman la exposición Arte en la calle. Manolo Valdés en Madrid.
Esculturas monumentales, organizada por la Obra Social ”la Caixa” en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid. La dama de Elche, la reina Mariana y la infanta Margarita inmortalizadas por Velázquez, la gran Odalisca de Ingres... Manolo Valdés, uno de los principales artistas españoles del panorama internacional actual, ha buceado en la historia del arte para recrear algunos de sus temas libremente y en tres dimensiones. El resultado lo componen diecisiete iconos que representan la belleza, la emoción y el valor de las creaciones del espíritu humano más allá del tiempo.
Manolo Valdés en Madrid. Esculturas monumentales forma parte del programa Arte en la calle, una nueva línea de exposiciones iniciada por la Obra Social ”la Caixa” con el objetivo de aproximar las creaciones de los artistas contemporáneos al público que no tiene por costumbre visitar museos y galerías de arte.
Arte en la calle inició su andadura en 2006 con los bronces gigantes del artista Igor Mitoraj, y cuenta en estos momentos con dos exposiciones más en curso. Una de ellas nos permite descubrir a Manolo Valdés ahora en Madrid, en forma de diecisiete esculturas, cuatro de ellas expresamente moldeadas por el artista para esta exposición. El programa también cuenta con la exposición Rodin en la calle, que tras exhibirse en Sevilla, Bilbao o Madrid, se podrá ver próximamente en Barcelona y Valencia.
Valdés ha efectuado muchas exposiciones individuales de escultura monumental. Entre ellas destacan las muestras realizadas en Nueva York, primero en Park Avenue y, recientemente, en Bryant Park, en el Château de Chenonceau (Francia), así como la espectacular exhibición itinerante de 21 meninas, que empezó en los jardines del Palais Royal (París), siguió en la Pelikan Platz (Zúrich) y terminó en el
paseo de los Álamos y la plaza de la Escandalera (Oviedo), coincidiendo con la última entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Asimismo, varias obras monumentales de Manolo Valdés se erigen en diferentes ciudades del mundo: la Dama de Murcia; la escultura monumental La Dama del Manzanares, en el Parque Lineal del Manzanares (Madrid); Las Damas de Barajas, en el aeropuerto madrileño
de Barajas; La Exorcista, en la ampliación del puente de Cantalojas de Bilbao, o la imponente Cabeza que se levanta en una de las principales avenidas de Biarritz.
La obra de Valdés está presente en las colecciones más prestigiosas, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, MNCARS (Madrid), la Fundación Juan March (Madrid), el Institut Valencià d’Art modern, IVAM (Valencia), el Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano (Valladolid), la Chase Manhattan B de Culture Georges Pompidou (París), el Kunstmuseum de Berlín, el Museo de Arte
Contemporáneo Internacional Rufino Tamayo (México), etc...
Manolo Valdés inició su carrera en los años sesenta como miembro fundador de
Estampa Popular Valenciana (1964-1967). Más tarde, junto a Rafael Solbes y Juan Antonio Toledo, creó el Equipo Crónica, con el que desarrolló una intensa actividad durante 17 años, hasta la muerte de Solbes, en 1981. A partir de entonces, Valdés ha continuado su trayectoria artística en solitario como pintor, escultor, grabador y cartelista, participando en numerosas exposiciones individuales y colectivas por todo el mundo.
Fue a principios de los años ochenta cuando Valdés demostró una especial inclinación por la escultura y la exploración de la materia, siempre en busca de texturas más informales. El artista se sirve de la soldadura como elemento expresivo, a la vez que destaca las grietas de la obra.