26/01/2012 – 10/03/2012
Venancio Blanco. Esculturas
📍 Museo Tiflológico ONCE. C/ La Coruña, 18. Madrid
Martes a viernes (excepto festivos) de 10 a 14 h. y de 17 a 20 h. sábados de 10 a 14 h.
Venancio Blanco Martín nace en 1923 en Matilla de los Caños del Río (Salamanca). Estudia en la Escuela Elemental de Trabajo y en la de Artes y Oficios Artísticos de Salamanca. De 1943 a 1948 cursa estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
Viaja a Italia en 1959 con una beca de la Fundación March para adquirir conocimientos sobre la fundición artística en bronce. Ha sido galardonado con diversos premios nacionales e internacionales: Premio Nacional de Escultura (1959), Primera Medalla de Escultura de la Exposición Nacional de Bellas Artes (1962), Gran Premio de Escultura en la V Bienal de Arte de Alejandría (Egipto), Medalla de Oro de Escultura en la IV Bienal de Arte Sacro de Salzburgo, Medalla de Oro de la X Exposición “Las Artes en Europa” de Bruselas, Primer Premio de la Exposición Internacional “La caza” (Museo Nacional de Bellas Artes de Budapest), Premio de las Artes de Castilla y León 2001.
Ingresa en 1977 como académico de Número en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1981 es nombrado Director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma. Pertenece además a las siguientes Academias: Pontificia e Insigne Academia Artística dei Virtuosi al Panteón de Roma, Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid.
Es uno de los artistas españoles que, partiendo de las formas tradicionales, ha renovado la escultura religiosa contemporánea incorporando un nuevo lenguaje plástico a través del bronce. En el año 2002 se inauguró el Museo de Escultura Religiosa que lleva su nombre, en la Sede de la Fundación Mapfre en Madrid, que incluye una colección de piezas que el artista concibió expresamente para dicho lugar por encargo del grupo Mapfre. En 2007, realiza la escultura Formas para el espíritu de Castilla, para la nueva sede de las Cortes de Castilla y León en Valladolid. En el año 2009, recibe la Medalla de Oro de la Provincia de Salamanca y se crea la Fundación Venancio Blanco.
Junto a su trabajo como escultor, hay que destacar una ininterrumpida labor docente. Ha ejercido la enseñanza en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid como profesor de modelado. Años de experiencia en el campo de la fundición artística han servido para transmitir sus conocimientos en diversos cursos orientados a alumnos de Escuelas de Artes Aplicadas y Facultades de Bellas Artes.
Sus obras figuran en diversos Museos y colecciones particulares de España y del extranjero. Destacando, entre otros: MNCARS, Museo Vaticano, Museo del Cairo, Museo Middelheim.
PRINCIPALES EXPOSICIONES INDIVIDUALES
1959Ateneo de Madrid.
1963Galería Fórum, Nueva York.
1964Galería Neuveges Images, La Haya.
1974 Sala Santa Catalina del Ateneo de Madrid.
1980 Antológica, Sala Luzán, Zaragoza; Antológica, Palacio de Velázquez, Parque del Retiro, Madrid.
1981 Antológica, Fundación Rodriguez Acosta, Granada; Casa de los Tiros, Granada; Museo de Escultura de Valladolid.
1983 Palacio Real de Caserta, Nápoles.
1984 Real Colegio de España, Bolonia; Academia Española de Bellas Artes, Roma.
1986 Sala de Exposiciones Mapfre Vida, Madrid.
1989 Concurso Nacional de Arte Flamenco, Salas Capitulares, Córdoba. 1990 San Vicente,
Concejalía de Cultura, Toledo.
1992Antológica, Palacio de la Salina, Patio de las Escuelas Menores de
La Universidad y Palacio de Garci-Grande, Salamanca. Antológica, Sala de Exposiciones, Fundación cultural Mapfre-Vida, Madrid.
1993Obra Socio-Cultural, Caja de Salamanca y Soria, Valladolid, Palencia, Zamora y Ávila.
1994 Museo Pérez Comendador Leroux, Hervás; Aula de Cultura de la Caja de Extremadura, Plasencia; Sala de Exposiciones, Consejería de Cultura, Badajoz; Sala de Exposiciones, Consejería de Cultura, Trujillo.
1995 El flamenco y los toros, Palao de la Música y Congresos de Valencia.
1996 Esculturas y dibujos, Acuartelamiento General Arroquia, Salamanca.
2000 La figura de Cristo como fuente de inspiración iconográfica, II
Curso de Arte Sacro, Fundación Félix Granda, Sala de Exposiciones de la Universidad San Pablo Ceu, Madrid.
2001 El Dibujo. Venancio Blanco, Diputación de Salamanca, Sala de
Exposiciones La Salina, Salamanca.
Venancio Blanco. Escultura, Fund. Eduardo Capa, Castillo de Santa Bárbara, Alicante.
Artesantander, Sala de Honor, Santander.
Venancio Blanco. Temas taurinos. Palacio Almudí. Murcia.
2002 Museo de Arte Religioso, Venancio Blanco. Capilla Monte del Pilar,
Exposición con motivo de la inauguración, Madrid.
2005 Venancio Blanco. Retrospectiva. Palacio Almudí. Murcia
Hacerse preguntas dibujar respuestas. Venancio Blanco. Fundación Edades del Hombre. Monasterio de San Bernardo. Valladolid.
2008 Venancio Blanco. Formas para el espíritu. Galería Artetrece. Madrid
2010 Venancio Blanco. Dibujar con la materia. Diputación de Salamanca. Salamanca
2011 Venancio Blanco. Dibujar con la materia. Excmo. Ayuntamiento de Burgos. Instituto castellano y leonés de la lengua. Burgos
PRINCIPALES EXPOSICIONES COLECTIVAS
1957 Escultura al Aire Libre, Casa Americana, Madrid.
1959 Concurso Nacional de Bellas Artes.
1960 Exposición Nacional de Bellas Artes. Feria Internacional de Chicago; IV Concurso Exposición de Pintura y Escultura Religiosa, Fundación Rodriguez Acosta, Granada.
1961 I Exposición Internacional del Pequeño Bronce, Museo Rodin, Paris.
1962 Exposición Nacional de Bellas Artes.
1963 V Bienal de Arte de Alejandría; Círculo de Bellas Artes de Madrid, Exposición antológica de Primeras Medallas.
1964 Academia Española de Bellas Artes, Roma; IV Bienal Internacional de Arte Sacro, Salzburgo; Seis escultores, Sala de Dirección General de Bellas Artes, Madrid; Primer Concurso Internacional El Deporte en las Bellas Artes.
1965 Pabellón Español de la Feria Internacional de Nueva York; Las Artes en Europa, Bruselas.
1966 V Bienal Internacional de Arte Sacro, Salzburgo; Seis Escultores, Galería Ni, La Haya.
1967 I Bienal Internacional El Deporte en las Bellas Artes, Barcelona.
1969 I Salón de Escultura Contemporánea, Barcelona; X Bienal Middelheim, (Amberes); Cuatro Españoles en Oslo, Kunstnerforbundet, Noruega. De Vargas, Venancio. Biblioteca Nacional, Madrid.
1970 II Exposición Internacional del Pequeño Bronce, Escultores Europeos, Madrid.
1971 La Caza, Exposición Internacional, Museo de Bellas Artes de Budapest; I Exposición El Metal en el Arte, Valencia.
1972 II Exposición El Metal en el Arte, Valencia; I Concurso Exposición Nacional de Pequeña Escultura, Valladolid; Exposición Nacional de Escultura Contemporánea, Claustro de la Catedral de Gerona.
1973 III Exposición El Metal en el Arte, Valencia; II Bienal de la Pequeña Escultura, Budapest.
1974 IV Exposición El Metal en el Arte, Valencia.
1977 VI Bienal Internacional El Deporte en las Bellas Artes; IV Bienal Internacional de Arte de Marbella.
1979 Círculo de Bellas Artes de Madrid.
1989 Pintores y escultores de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Exposición V Aniversario, Gal. Alfama, Madrid.
1990 Los años 60, Sala de Exposiciones de la Comunidad de Madrid, Madrid.
1991 Pinturas y esculturas taurinas, Alcalá de Guadira. Pequeños formatos de artistas famosos, Galería Artis, Salamanca; Vanguardia española en Córdoba, Córdoba.
1992 Pintores y Escultores contemporáneos, Pabellón de Castilla y León, Expo 92, Sevilla; Bienal Internacional El Deporte en el Arte.
1993 Las Edades del Hombre, Catedral de Salamanca.
1994 Ante el Primer encuentro de escultura ibérica actual, Museo Provincial de Lugo;
1995 LVI Exposición Nacional de Artes Plásticas, artista invitado, Valdepeñas; Figuraciones españolas del siglo XX en la Colección Central Hispano, Madrid.
1997 Fondos y Escultores de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Acuartelamiento General Arroquía, Sala de Exposiciones Venancio Blanco, Salamanca; Manolete y su época, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid. Pamplona; Murcia; Sevilla; Córdoba.
2000 Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, XLIX Exposición de otoño (Medalla de Honor), Sevilla.
2005 Premios de Castilla y León. XX Aniversario. Monasterio de Prado. Valladolid
2006 2 Dimensiones 2. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid
2008 El circo en el arte español. Museo Esteban Vicente. Segovia
2009 Premios de Castilla y León. XXV Aniversario. Praça do Comercio. Lisboa
Paisaje interior. Fundación Las Edades del Hombre. Soria
2011 Passio. Fundación Las Edades del Hombre. Medina de Rioseco y Medina del Campo
Venancio Blanco, José Carralero y Agustín Redondela. Grandes Maestros de las Bellas Artes. Centro Cultural Nicolás Salmerón, Madrid
Venancio Blanco. Artista universal
En su taller de la Ciudad Lineal todo tiene cabida, conviven en armonía Bailaoras, Maternidades, con piezas dedicadas a la música. Flores frescas recién cortadas del jardín con otras marchitas, pero no por ello menos bellas –“La belleza de la muerte es más duradera que la de la vida”, dice en ocasiones Venancio-.
Sobre el caballete, siempre hay un papel en blanco dispuesto a ser ennoblecido por un trazo y junto a las planchas de cera y al hornillo de gas, miles de ideas en su mente dispuestas a cobrar forma.
En su estudio todo está dispuesto, todo está a punto de ser atendido por el Maestro para inmortalizarlo, bien sea en bronce o en dibujo. En este lugar de magia, cada día es una sorpresa, no hay nada premeditado de antemano y es precisamente esto lo que lo hace tan necesario e interesante. Las mañanas suelen ser claras y luminosas, llenas de proyectos pendientes de ser realizados; pero son las tardes, sosegadas y silenciosas, en las que Venancio, sumergido en la “soledad” del taller, hace realidad los sueños convertidos ya en materia. Hay en todo este acto creativo un sentido de responsabilidad y de disciplina enorme porque no todos los días dan fruto y sin embargo, el artista debe de acudir a diario al estudio para entregarse en cuerpo y alma a la Idea, a la que Venancio califica con acierto de caprichosa; y es deber de todo artista prestarle a ésta, la atención que necesita, atendiéndola en todo momento.
La diversidad temática es consecuencia directa del profundo conocimiento que tiene Venancio del Dibujo. Es éste, el que le permite trasladar a la materia definitiva la Idea. Es además, el que le lleva a observar la Realidad de una manera profunda y analítica, a la vez que sincera, sin disfrazarla con ropajes que la confundan. De ahí, que cualquier motivo, más allá de la temática, le atrape y le interese plásticamente. Porque todos proceden de la Naturaleza que es una sola y es únicamente el espíritu intrínseco en cada una de las formas, las que las diferencia y las identifica.
Junto al tema religioso, el otro gran referente ha sido el mundo taurino. Desde el toro en el campo, con el que Venancio pasó sus primeros años en la finca que la familia Pérez Tabernero tenía en Matilla de los Caños del Río (Salamanca) hasta llegar a la Plaza, donde el animal es analizado ya, con mirada de escultor. Atrapa en éstas sus movimientos con trazos rápidos, esenciales, para llevarse consigo lo mejor de cada faena. Ha conseguido captar la bravura y la nobleza del toro como nadie, siempre bajo un análisis sincero y desde el respeto que siente hacia el animal, sin recrearse en la anécdota o en lo accesorio. Pero no sólo nos deleita con el toro, también el torero, el picador o el caballo en sus “soñadas Suertes de Varas” -digo “soñadas” porque va más allá del encuentro entre el toro y el caballo. Se permite imaginar, ya en su estudio, embestidas imposibles en las que la Suerte se ha convertido en excusa para llevar al máximo de sus posibilidades la idea de movimiento-. Convierte este “encuentro” en un alarde plástico donde es Venancio el que “embiste”, en este caso sobre el papel o la cera, para dar forma a la esencia. Un ejemplo lo tenemos en Sevilla con el Monumento a Juan Belmonte donde concreta el retrato, acentuando los rasgos que caracterizaban al torero con unas soluciones novedosas combinadas de manera que el que lo observa, es capaz de percibir de una sola vez, lo mejor del Torero. Conjuga magistralmente el vacío con las planchas de escayola en las que fue modelada la escultura, para potenciar el juego de volúmenes. Se trata de una obra realizada en 1972 y que, a pesar de los años transcurridos, no ha perdido en absoluto el sentido de monumentalidad y de contemporaneidad. Lo mismo sucede con la mayoría de sus Toreros –Torero Nº1 (1960)- o en obras como Tauromaquia (1989) o Adorno (2002).
El mundo animal –más allá del caballo y del toro- ha sido también atrapado por su escultura. En 1971 participa en Budapest en una Exposición de carácter Internacional sobre La Caza y obtiene el Primer Premio. Sorprende la capacidad de análisis en esculturas como León (1966), Ciervos (relieve, 1966) o Loro (1966) y la síntesis conseguida en animales tan originales como el Avefría (1966) donde crea un interesante juego de contraste entre las formas lineales de las patas y el desarrollo geométrico con el que resuelve el volumen del cuerpo.
Al deporte también le ha dedicado su espacio. Durante los años en los que se celebraron en España las exposiciones sobre El deporte en las Bellas Artes, Venancio siempre estuvo presente. Fue galardonado con el Gran Premio de Escultura en el Concurso Internacional del Deporte en las Bellas Artes con un relieve dedicado al Ciclismo (1964) y que sirvió de boceto para otro de mayores dimensiones que hoy se encuentra en el Velódromo de Anoeta en San Sebastián. Participa en 1967 en la primera Bienal dedicada al Deporte que se celebró en Barcelona. Allí, fue premiado por un relieve fundido en bronce titulado, Baloncesto (1967). En 1977, se presenta a la VI Bienal y es galardonado de nuevo con una de las esculturas que modela en homenaje al piloto Tom Pryce, Fórmula I (1977). En ésta, las formas del vehículo se descomponen y se organizan en el espacio. Ha desaparecido casi por completo el sentido figurativo y prima sin embargo, lo espiritual. Recuerda esta escultura a otras anteriores, como Pureza o Espíritu Santo –ambas de 1974-, en las que se acerca a la abstracción formal, en la búsqueda de emoción plástica. Los deportes le siguen interesando y son muchos los apuntes que realiza a plein air, en sus ratos de descanso en las playas de Campoamor, disfrutando de una carrera de ciclismo en la televisión o transcribiendo lo que siente, ante el caballete –Ciclistas (2003), Juego en el mar (1992)-.
El flamenco, será también motivo de análisis. Desde los pequeños apuntes que realiza cuando disfruta de alguna actuación en directo, a estudios ya elaborados en su taller. En su colección aparecen El Baile, el Cante, La Guitarra. Hay en todas éstas una presencia necesaria del dibujo que es el que le permite contar lo esencial de cada motivo. Los trazos en el aire se suceden cuando intenta modelar la expresión del baile, o en el Cantaor, concentrando toda la tensión en el gesto de las manos y de la boca mientras vacía de forma los pulmones que se han de cargar de aire. Debo destacar una de las series más interesantes que ha modelado sobre este tema. Se trata del Apostolado Flamenco, son esculturas que a pesar del formato, -no alcanzan los treinta centímetros de altura- transmiten, sin embargo, una monumentalidad y una fuerza impresionante. Son verdaderos dibujos en el espacio, concentradas en lo esencial. Son esculturas ágiles, que nacen todas ellas en apenas una semana. Es de nuevo el creador, al servicio de la Idea, que fluye en su mente como un caudal de agua fresca y que ofrece sus manos maestras para definir con caricias –parafraseando el título de la serie modelada en barro en 1981, caricias romanas- lo que aquella le dicta.
La naturaleza humana en general también capta la atención de Venancio. Siente enorme interés por el Desnudo, como ejercicio de análisis de las formas y máximo exponente de belleza. Realiza a lo largo de toda su vida, gran cantidad de dibujos tomados del natural en los que estudia a fondo la figura.
Será, sin embargo, en la obra dedicada a la Música, donde se enfrente más directamente con la abstracción. Haydn, Mozart, Häendel o Brahms, son algunos de los grandes compositores a los que les ha dedicado a través de la plástica, su personal homenaje. Es una interpretación formal de lo que las distintas audiciones le han sugerido. En cada una de éstas, describe con maestra originalidad –a partir de la sucesión de elementos verticales y horizontales- cada uno de los tiempos de la Sinfonía.
No hay, por tanto, en el recorrido de su obra dilema entre abstracción y figuración. Ambas cualidades van siempre unidas y son inseparables. La realidad nos presenta formas, aparentemente “comprensibles, tangibles” pero que portan consigo un componente de abstracción que es el que las distingue y las individualiza. Por eso, cuando disfrutamos de la obra de Venancio podemos vislumbrar en ella, algo más que se esconde detrás de la superficie. Un gesto, una textura, el trazo intenso realizado con el carbón. Son los que convierten al dibujo o a la escultura en algo que trasciende la materia. Es lo que nos conmueve y nos emociona, nos transmite Verdad, Bondad y Belleza tres cualidades implícitas en cada una de sus piezas independientemente del tema que sea.
Las líneas anteriores, son una breve semblanza de la obra del escultor. La exposición del Museo Tiflológico, es muestra de ello. El reto para la Fundación Venancio Blanco con la inestimable ayuda de los técnicos de la ONCE, ha sido seleccionar de entre las obras fundamentales, aquellas que recojan en sus formas el lenguaje amable a la caricia del público.
Nuria Urbano Cambronero
Directora de actividades de la FVB
Fuente: Museo Tiflológico
Imagen: Escultura "Retrato de Belmonte"
Venancio Blanco Martín nace en 1923 en Matilla de los Caños del Río (Salamanca). Estudia en la Escuela Elemental de Trabajo y en la de Artes y Oficios Artísticos de Salamanca. De 1943 a 1948 cursa estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).
Viaja a Italia en 1959 con una beca de la Fundación March para adquirir conocimientos sobre la fundición artística en bronce. Ha sido galardonado con diversos premios nacionales e internacionales: Premio Nacional de Escultura (1959), Primera Medalla de Escultura de la Exposición Nacional de Bellas Artes (1962), Gran Premio de Escultura en la V Bienal de Arte de Alejandría (Egipto), Medalla de Oro de Escultura en la IV Bienal de Arte Sacro de Salzburgo, Medalla de Oro de la X Exposición “Las Artes en Europa” de Bruselas, Primer Premio de la Exposición Internacional “La caza” (Museo Nacional de Bellas Artes de Budapest), Premio de las Artes de Castilla y León 2001.
Ingresa en 1977 como académico de Número en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1981 es nombrado Director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma. Pertenece además a las siguientes Academias: Pontificia e Insigne Academia Artística dei Virtuosi al Panteón de Roma, Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid.
Es uno de los artistas españoles que, partiendo de las formas tradicionales, ha renovado la escultura religiosa contemporánea incorporando un nuevo lenguaje plástico a través del bronce. En el año 2002 se inauguró el Museo de Escultura Religiosa que lleva su nombre, en la Sede de la Fundación Mapfre en Madrid, que incluye una colección de piezas que el artista concibió expresamente para dicho lugar por encargo del grupo Mapfre. En 2007, realiza la escultura Formas para el espíritu de Castilla, para la nueva sede de las Cortes de Castilla y León en Valladolid. En el año 2009, recibe la Medalla de Oro de la Provincia de Salamanca y se crea la Fundación Venancio Blanco.
Junto a su trabajo como escultor, hay que destacar una ininterrumpida labor docente. Ha ejercido la enseñanza en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid como profesor de modelado. Años de experiencia en el campo de la fundición artística han servido para transmitir sus conocimientos en diversos cursos orientados a alumnos de Escuelas de Artes Aplicadas y Facultades de Bellas Artes.
Sus obras figuran en diversos Museos y colecciones particulares de España y del extranjero. Destacando, entre otros: MNCARS, Museo Vaticano, Museo del Cairo, Museo Middelheim.
PRINCIPALES EXPOSICIONES INDIVIDUALES
1959Ateneo de Madrid.
1963Galería Fórum, Nueva York.
1964Galería Neuveges Images, La Haya.
1974 Sala Santa Catalina del Ateneo de Madrid.
1980 Antológica, Sala Luzán, Zaragoza; Antológica, Palacio de Velázquez, Parque del Retiro, Madrid.
1981 Antológica, Fundación Rodriguez Acosta, Granada; Casa de los Tiros, Granada; Museo de Escultura de Valladolid.
1983 Palacio Real de Caserta, Nápoles.
1984 Real Colegio de España, Bolonia; Academia Española de Bellas Artes, Roma.
1986 Sala de Exposiciones Mapfre Vida, Madrid.
1989 Concurso Nacional de Arte Flamenco, Salas Capitulares, Córdoba. 1990 San Vicente,
Concejalía de Cultura, Toledo.
1992Antológica, Palacio de la Salina, Patio de las Escuelas Menores de
La Universidad y Palacio de Garci-Grande, Salamanca. Antológica, Sala de Exposiciones, Fundación cultural Mapfre-Vida, Madrid.
1993Obra Socio-Cultural, Caja de Salamanca y Soria, Valladolid, Palencia, Zamora y Ávila.
1994 Museo Pérez Comendador Leroux, Hervás; Aula de Cultura de la Caja de Extremadura, Plasencia; Sala de Exposiciones, Consejería de Cultura, Badajoz; Sala de Exposiciones, Consejería de Cultura, Trujillo.
1995 El flamenco y los toros, Palao de la Música y Congresos de Valencia.
1996 Esculturas y dibujos, Acuartelamiento General Arroquia, Salamanca.
2000 La figura de Cristo como fuente de inspiración iconográfica, II
Curso de Arte Sacro, Fundación Félix Granda, Sala de Exposiciones de la Universidad San Pablo Ceu, Madrid.
2001 El Dibujo. Venancio Blanco, Diputación de Salamanca, Sala de
Exposiciones La Salina, Salamanca.
Venancio Blanco. Escultura, Fund. Eduardo Capa, Castillo de Santa Bárbara, Alicante.
Artesantander, Sala de Honor, Santander.
Venancio Blanco. Temas taurinos. Palacio Almudí. Murcia.
2002 Museo de Arte Religioso, Venancio Blanco. Capilla Monte del Pilar,
Exposición con motivo de la inauguración, Madrid.
2005 Venancio Blanco. Retrospectiva. Palacio Almudí. Murcia
Hacerse preguntas dibujar respuestas. Venancio Blanco. Fundación Edades del Hombre. Monasterio de San Bernardo. Valladolid.
2008 Venancio Blanco. Formas para el espíritu. Galería Artetrece. Madrid
2010 Venancio Blanco. Dibujar con la materia. Diputación de Salamanca. Salamanca
2011 Venancio Blanco. Dibujar con la materia. Excmo. Ayuntamiento de Burgos. Instituto castellano y leonés de la lengua. Burgos
PRINCIPALES EXPOSICIONES COLECTIVAS
1957 Escultura al Aire Libre, Casa Americana, Madrid.
1959 Concurso Nacional de Bellas Artes.
1960 Exposición Nacional de Bellas Artes. Feria Internacional de Chicago; IV Concurso Exposición de Pintura y Escultura Religiosa, Fundación Rodriguez Acosta, Granada.
1961 I Exposición Internacional del Pequeño Bronce, Museo Rodin, Paris.
1962 Exposición Nacional de Bellas Artes.
1963 V Bienal de Arte de Alejandría; Círculo de Bellas Artes de Madrid, Exposición antológica de Primeras Medallas.
1964 Academia Española de Bellas Artes, Roma; IV Bienal Internacional de Arte Sacro, Salzburgo; Seis escultores, Sala de Dirección General de Bellas Artes, Madrid; Primer Concurso Internacional El Deporte en las Bellas Artes.
1965 Pabellón Español de la Feria Internacional de Nueva York; Las Artes en Europa, Bruselas.
1966 V Bienal Internacional de Arte Sacro, Salzburgo; Seis Escultores, Galería Ni, La Haya.
1967 I Bienal Internacional El Deporte en las Bellas Artes, Barcelona.
1969 I Salón de Escultura Contemporánea, Barcelona; X Bienal Middelheim, (Amberes); Cuatro Españoles en Oslo, Kunstnerforbundet, Noruega. De Vargas, Venancio. Biblioteca Nacional, Madrid.
1970 II Exposición Internacional del Pequeño Bronce, Escultores Europeos, Madrid.
1971 La Caza, Exposición Internacional, Museo de Bellas Artes de Budapest; I Exposición El Metal en el Arte, Valencia.
1972 II Exposición El Metal en el Arte, Valencia; I Concurso Exposición Nacional de Pequeña Escultura, Valladolid; Exposición Nacional de Escultura Contemporánea, Claustro de la Catedral de Gerona.
1973 III Exposición El Metal en el Arte, Valencia; II Bienal de la Pequeña Escultura, Budapest.
1974 IV Exposición El Metal en el Arte, Valencia.
1977 VI Bienal Internacional El Deporte en las Bellas Artes; IV Bienal Internacional de Arte de Marbella.
1979 Círculo de Bellas Artes de Madrid.
1989 Pintores y escultores de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Exposición V Aniversario, Gal. Alfama, Madrid.
1990 Los años 60, Sala de Exposiciones de la Comunidad de Madrid, Madrid.
1991 Pinturas y esculturas taurinas, Alcalá de Guadira. Pequeños formatos de artistas famosos, Galería Artis, Salamanca; Vanguardia española en Córdoba, Córdoba.
1992 Pintores y Escultores contemporáneos, Pabellón de Castilla y León, Expo 92, Sevilla; Bienal Internacional El Deporte en el Arte.
1993 Las Edades del Hombre, Catedral de Salamanca.
1994 Ante el Primer encuentro de escultura ibérica actual, Museo Provincial de Lugo;
1995 LVI Exposición Nacional de Artes Plásticas, artista invitado, Valdepeñas; Figuraciones españolas del siglo XX en la Colección Central Hispano, Madrid.
1997 Fondos y Escultores de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Acuartelamiento General Arroquía, Sala de Exposiciones Venancio Blanco, Salamanca; Manolete y su época, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid. Pamplona; Murcia; Sevilla; Córdoba.
2000 Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, XLIX Exposición de otoño (Medalla de Honor), Sevilla.
2005 Premios de Castilla y León. XX Aniversario. Monasterio de Prado. Valladolid
2006 2 Dimensiones 2. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid
2008 El circo en el arte español. Museo Esteban Vicente. Segovia
2009 Premios de Castilla y León. XXV Aniversario. Praça do Comercio. Lisboa
Paisaje interior. Fundación Las Edades del Hombre. Soria
2011 Passio. Fundación Las Edades del Hombre. Medina de Rioseco y Medina del Campo
Venancio Blanco, José Carralero y Agustín Redondela. Grandes Maestros de las Bellas Artes. Centro Cultural Nicolás Salmerón, Madrid
Venancio Blanco. Artista universal
En su taller de la Ciudad Lineal todo tiene cabida, conviven en armonía Bailaoras, Maternidades, con piezas dedicadas a la música. Flores frescas recién cortadas del jardín con otras marchitas, pero no por ello menos bellas –“La belleza de la muerte es más duradera que la de la vida”, dice en ocasiones Venancio-.
Sobre el caballete, siempre hay un papel en blanco dispuesto a ser ennoblecido por un trazo y junto a las planchas de cera y al hornillo de gas, miles de ideas en su mente dispuestas a cobrar forma.
En su estudio todo está dispuesto, todo está a punto de ser atendido por el Maestro para inmortalizarlo, bien sea en bronce o en dibujo. En este lugar de magia, cada día es una sorpresa, no hay nada premeditado de antemano y es precisamente esto lo que lo hace tan necesario e interesante. Las mañanas suelen ser claras y luminosas, llenas de proyectos pendientes de ser realizados; pero son las tardes, sosegadas y silenciosas, en las que Venancio, sumergido en la “soledad” del taller, hace realidad los sueños convertidos ya en materia. Hay en todo este acto creativo un sentido de responsabilidad y de disciplina enorme porque no todos los días dan fruto y sin embargo, el artista debe de acudir a diario al estudio para entregarse en cuerpo y alma a la Idea, a la que Venancio califica con acierto de caprichosa; y es deber de todo artista prestarle a ésta, la atención que necesita, atendiéndola en todo momento.
La diversidad temática es consecuencia directa del profundo conocimiento que tiene Venancio del Dibujo. Es éste, el que le permite trasladar a la materia definitiva la Idea. Es además, el que le lleva a observar la Realidad de una manera profunda y analítica, a la vez que sincera, sin disfrazarla con ropajes que la confundan. De ahí, que cualquier motivo, más allá de la temática, le atrape y le interese plásticamente. Porque todos proceden de la Naturaleza que es una sola y es únicamente el espíritu intrínseco en cada una de las formas, las que las diferencia y las identifica.
Junto al tema religioso, el otro gran referente ha sido el mundo taurino. Desde el toro en el campo, con el que Venancio pasó sus primeros años en la finca que la familia Pérez Tabernero tenía en Matilla de los Caños del Río (Salamanca) hasta llegar a la Plaza, donde el animal es analizado ya, con mirada de escultor. Atrapa en éstas sus movimientos con trazos rápidos, esenciales, para llevarse consigo lo mejor de cada faena. Ha conseguido captar la bravura y la nobleza del toro como nadie, siempre bajo un análisis sincero y desde el respeto que siente hacia el animal, sin recrearse en la anécdota o en lo accesorio. Pero no sólo nos deleita con el toro, también el torero, el picador o el caballo en sus “soñadas Suertes de Varas” -digo “soñadas” porque va más allá del encuentro entre el toro y el caballo. Se permite imaginar, ya en su estudio, embestidas imposibles en las que la Suerte se ha convertido en excusa para llevar al máximo de sus posibilidades la idea de movimiento-. Convierte este “encuentro” en un alarde plástico donde es Venancio el que “embiste”, en este caso sobre el papel o la cera, para dar forma a la esencia. Un ejemplo lo tenemos en Sevilla con el Monumento a Juan Belmonte donde concreta el retrato, acentuando los rasgos que caracterizaban al torero con unas soluciones novedosas combinadas de manera que el que lo observa, es capaz de percibir de una sola vez, lo mejor del Torero. Conjuga magistralmente el vacío con las planchas de escayola en las que fue modelada la escultura, para potenciar el juego de volúmenes. Se trata de una obra realizada en 1972 y que, a pesar de los años transcurridos, no ha perdido en absoluto el sentido de monumentalidad y de contemporaneidad. Lo mismo sucede con la mayoría de sus Toreros –Torero Nº1 (1960)- o en obras como Tauromaquia (1989) o Adorno (2002).
El mundo animal –más allá del caballo y del toro- ha sido también atrapado por su escultura. En 1971 participa en Budapest en una Exposición de carácter Internacional sobre La Caza y obtiene el Primer Premio. Sorprende la capacidad de análisis en esculturas como León (1966), Ciervos (relieve, 1966) o Loro (1966) y la síntesis conseguida en animales tan originales como el Avefría (1966) donde crea un interesante juego de contraste entre las formas lineales de las patas y el desarrollo geométrico con el que resuelve el volumen del cuerpo.
Al deporte también le ha dedicado su espacio. Durante los años en los que se celebraron en España las exposiciones sobre El deporte en las Bellas Artes, Venancio siempre estuvo presente. Fue galardonado con el Gran Premio de Escultura en el Concurso Internacional del Deporte en las Bellas Artes con un relieve dedicado al Ciclismo (1964) y que sirvió de boceto para otro de mayores dimensiones que hoy se encuentra en el Velódromo de Anoeta en San Sebastián. Participa en 1967 en la primera Bienal dedicada al Deporte que se celebró en Barcelona. Allí, fue premiado por un relieve fundido en bronce titulado, Baloncesto (1967). En 1977, se presenta a la VI Bienal y es galardonado de nuevo con una de las esculturas que modela en homenaje al piloto Tom Pryce, Fórmula I (1977). En ésta, las formas del vehículo se descomponen y se organizan en el espacio. Ha desaparecido casi por completo el sentido figurativo y prima sin embargo, lo espiritual. Recuerda esta escultura a otras anteriores, como Pureza o Espíritu Santo –ambas de 1974-, en las que se acerca a la abstracción formal, en la búsqueda de emoción plástica. Los deportes le siguen interesando y son muchos los apuntes que realiza a plein air, en sus ratos de descanso en las playas de Campoamor, disfrutando de una carrera de ciclismo en la televisión o transcribiendo lo que siente, ante el caballete –Ciclistas (2003), Juego en el mar (1992)-.
El flamenco, será también motivo de análisis. Desde los pequeños apuntes que realiza cuando disfruta de alguna actuación en directo, a estudios ya elaborados en su taller. En su colección aparecen El Baile, el Cante, La Guitarra. Hay en todas éstas una presencia necesaria del dibujo que es el que le permite contar lo esencial de cada motivo. Los trazos en el aire se suceden cuando intenta modelar la expresión del baile, o en el Cantaor, concentrando toda la tensión en el gesto de las manos y de la boca mientras vacía de forma los pulmones que se han de cargar de aire. Debo destacar una de las series más interesantes que ha modelado sobre este tema. Se trata del Apostolado Flamenco, son esculturas que a pesar del formato, -no alcanzan los treinta centímetros de altura- transmiten, sin embargo, una monumentalidad y una fuerza impresionante. Son verdaderos dibujos en el espacio, concentradas en lo esencial. Son esculturas ágiles, que nacen todas ellas en apenas una semana. Es de nuevo el creador, al servicio de la Idea, que fluye en su mente como un caudal de agua fresca y que ofrece sus manos maestras para definir con caricias –parafraseando el título de la serie modelada en barro en 1981, caricias romanas- lo que aquella le dicta.
La naturaleza humana en general también capta la atención de Venancio. Siente enorme interés por el Desnudo, como ejercicio de análisis de las formas y máximo exponente de belleza. Realiza a lo largo de toda su vida, gran cantidad de dibujos tomados del natural en los que estudia a fondo la figura.
Será, sin embargo, en la obra dedicada a la Música, donde se enfrente más directamente con la abstracción. Haydn, Mozart, Häendel o Brahms, son algunos de los grandes compositores a los que les ha dedicado a través de la plástica, su personal homenaje. Es una interpretación formal de lo que las distintas audiciones le han sugerido. En cada una de éstas, describe con maestra originalidad –a partir de la sucesión de elementos verticales y horizontales- cada uno de los tiempos de la Sinfonía.
No hay, por tanto, en el recorrido de su obra dilema entre abstracción y figuración. Ambas cualidades van siempre unidas y son inseparables. La realidad nos presenta formas, aparentemente “comprensibles, tangibles” pero que portan consigo un componente de abstracción que es el que las distingue y las individualiza. Por eso, cuando disfrutamos de la obra de Venancio podemos vislumbrar en ella, algo más que se esconde detrás de la superficie. Un gesto, una textura, el trazo intenso realizado con el carbón. Son los que convierten al dibujo o a la escultura en algo que trasciende la materia. Es lo que nos conmueve y nos emociona, nos transmite Verdad, Bondad y Belleza tres cualidades implícitas en cada una de sus piezas independientemente del tema que sea.
Las líneas anteriores, son una breve semblanza de la obra del escultor. La exposición del Museo Tiflológico, es muestra de ello. El reto para la Fundación Venancio Blanco con la inestimable ayuda de los técnicos de la ONCE, ha sido seleccionar de entre las obras fundamentales, aquellas que recojan en sus formas el lenguaje amable a la caricia del público.
Nuria Urbano Cambronero
Directora de actividades de la FVB
Fuente: Museo Tiflológico
Imagen: Escultura "Retrato de Belmonte"