27/01/2012 – 29/01/2012
Calisto
📍 Pabellon 6, Zorrozaurre
🎟️ 12€
Sinopsis
Calisto es un espectáculo unipersonal interpretado por más de veinticuatro personajes. Calisto, el joven mozo de la Celestina rememora sus quinientos años de existencia, transcurridos a medias recorriendo Europa y sus escenarios, y a medias encerrado en el limbo donde los personajes imaginarios reflexionan.
Mientras intenta comprender su existencia y la del actor que cada vez lo encarna, nos relata los momentos cruciales de su andadura, las anécdotas cómicas y trágicas, los personajes reales o fantásticos que dieron sentido a su vida y a todo el período histórico que va desde La Celestina a Shakespeare.
Su historia es también la del teatro, pero sobre todo, la del conflicto entre los sueños y las realidades, entre el espíritu y la carne, visto desde un tono fundamentalmente irónico y humorístico.
El espectáculo tiene una hora y quince minutos de duración, y está dirigido a todos los públicos, pero fundamentalmente al adulto.
Sobre el espectáculo
¿Qué diría un personaje si pudiera hablar de los actores a los que ha tenido que sufrir mientras era encarnado por ellos?
Esta es la idea formal básica, que llevaba rondándonos en la cabeza bastante tiempo, y de la cual partimos para encarar este espectáculo, que tiene forma de monólogo.
Cuando nos juntamos en Lisboa para comenzar los ensayos faltaban treinta y cinco días para el estreno, y todavía no había una sóla linea del texto. Sin embargo era un “reecuentro” entre las tres personas implicadas (autor, director, actor) a las que tanto la creciente actividad de la compañía como los avatares personales habían mantenido alejadas temporalmente.
Creemos que ese factor muy positivo está presente en todo el espectáculo que, como siempre en nuestro caso, ha intentado ser tambien una reflexión escénica sobre las cosas que nos suceden en la vida.
Pero bueno, afortunadamente para nosotros dio la casualidad que a Lisboa nos habíamos llevado tambien un libro intitulado como “La Celestina”, y pronto descubrimos que CALISTO era un nombre que a todos nos gustaba bastante… y con esos dos ejes (personaje actor y La Celestinasiglo XVI) comenzamos a trabajar.
En el resultado final elpersonaje es, naturalmente, CALISTO, el joven enamorado que nace con Fernando de Rojas y el cual, quinientos años después y nuevamente sobre un escenario, nos cuenta sus recuerdos, sus anécdotas… las historias de todo un siglo (1500-1600) que se cierra con la aparición de otra gran obra: Romeo y Julieta, y durante el cual renace una sociedad nueva.
A través suyo conocemos a más de veinticuatro personajes, de los que él nos cuenta, a los que parodia, rememora o revive ante nuestros ojos, convertiendo al personaje en actor, y el actor en personaje.
Asistimos así a una de las ceremonias que en Roma celebraba el papa Alejandro (Borgia), el papa libertino, a los carnavales de Venecia en 1530, a la guerra de los cómicos en Paris, o al momento en que Shakespeare decide dedicarse a escribir y abandonar su granja…
Pero a medida que va contando sus historias, éstas se van entrelazando con el conflicto que une, simbólicamente, al personaje y al actor: ¿quién es más real? ¿el sueño o la realidad? ¿la realidad o el deseo? ¿la carne o el espíritu…? ¿Sirve para algo imaginar… soñar…? ¿o para qué sirve un personaje…?
Por un lado es una historia personal que tiene mucho que ver con nosotros mismos como compañía, y en la que recapitulamos los distintos pasos dados: despojamiento escénico, trabajo del actor, escenografías sintéticas, búsqueda de la complicidad del público, apuesta por la mezcla de lo cómico y lo dramático… Y sobre todo, búsqueda de los límites de la teatralidad como mecanismo de sorpresas y descubrimientos, aunque sin olvidar que el teatro siempre se ha hecho para ser visto por el público.
Pero además de esa historia personal, pretende ser tambien una suerte de historia del teatro renacentista, visto por un CALISTO que va creciéndo y adaptándose a los cambios, viajando por Europa, y por lo tanto metamorfoseándose en otros personajes, que son siempre una síntesis de la cultura y la época en la que han nacido, y a través de los cuales podemos pasar revista a ambas.
Desde sus experiencias y sus anécdotas se destilan opiniones sobre lo humano y lo divino, con una gran dosis de ironía y humor.
Finalmente queríamos que fuera tambien la historia del proceso que da origen a un hombre de nuestra época, parte de la evolución cultural por la que ha pasado nuestra sociedad occidental y que, sin nosotros saberlo, nos ha hecho ser como somos.
Y sobre todo, y como siempre, un intento de establecer un puente de complicidad con el público durante una hora y cuarto, enla que hacerle partícipe, tal vez, del secreto que el teatro siempre ha guardado.
CRITICA
“Calisto, un lujo teatral“. Pedro Manuel Villora. ABC
“Calisto, un trabajo actoral digno del corral de comedias“. Pilar Muñoz. LA TRIBUNA
“Álvaro Lavín, un mago de la interpretación y de la voz“. Domingo Piga. EL LLANQUÍHUE
“Lucido juego de arte escénico“. José Luis de Tone.
“Impecable, maravilloso, simplemente admirable“. Silvio Díaz. LA NACIÓN
“Impecable retorno a la actuación pura“. Oscar Torrents. ÚLTIMA HORA
“La idea de la obra es brillante y está preñada de amor por el teatro “. Juan A. Vizcaíno. LA RAZÓN
Texto: Julio Salvatierra
Actor: Álvaro Lavín
Diseño de vestuario: Marta Carreiras
Realización del vestuario: Ana Campos
Fotografía y vídeo: Julio Salvatierra
Técnicos de iluminación y sonido: Lalo Gallego y Eric Desvergne
Dirección: Miguel Seabra
Diseño: Susana Salerno
Concepción del espectáculo, producción general y diseño de luces: Teatro Meridional
Ayudante de producción: Carmen Vera
Calisto es un espectáculo unipersonal interpretado por más de veinticuatro personajes. Calisto, el joven mozo de la Celestina rememora sus quinientos años de existencia, transcurridos a medias recorriendo Europa y sus escenarios, y a medias encerrado en el limbo donde los personajes imaginarios reflexionan.
Mientras intenta comprender su existencia y la del actor que cada vez lo encarna, nos relata los momentos cruciales de su andadura, las anécdotas cómicas y trágicas, los personajes reales o fantásticos que dieron sentido a su vida y a todo el período histórico que va desde La Celestina a Shakespeare.
Su historia es también la del teatro, pero sobre todo, la del conflicto entre los sueños y las realidades, entre el espíritu y la carne, visto desde un tono fundamentalmente irónico y humorístico.
El espectáculo tiene una hora y quince minutos de duración, y está dirigido a todos los públicos, pero fundamentalmente al adulto.
Sobre el espectáculo
¿Qué diría un personaje si pudiera hablar de los actores a los que ha tenido que sufrir mientras era encarnado por ellos?
Esta es la idea formal básica, que llevaba rondándonos en la cabeza bastante tiempo, y de la cual partimos para encarar este espectáculo, que tiene forma de monólogo.
Cuando nos juntamos en Lisboa para comenzar los ensayos faltaban treinta y cinco días para el estreno, y todavía no había una sóla linea del texto. Sin embargo era un “reecuentro” entre las tres personas implicadas (autor, director, actor) a las que tanto la creciente actividad de la compañía como los avatares personales habían mantenido alejadas temporalmente.
Creemos que ese factor muy positivo está presente en todo el espectáculo que, como siempre en nuestro caso, ha intentado ser tambien una reflexión escénica sobre las cosas que nos suceden en la vida.
Pero bueno, afortunadamente para nosotros dio la casualidad que a Lisboa nos habíamos llevado tambien un libro intitulado como “La Celestina”, y pronto descubrimos que CALISTO era un nombre que a todos nos gustaba bastante… y con esos dos ejes (personaje actor y La Celestinasiglo XVI) comenzamos a trabajar.
En el resultado final elpersonaje es, naturalmente, CALISTO, el joven enamorado que nace con Fernando de Rojas y el cual, quinientos años después y nuevamente sobre un escenario, nos cuenta sus recuerdos, sus anécdotas… las historias de todo un siglo (1500-1600) que se cierra con la aparición de otra gran obra: Romeo y Julieta, y durante el cual renace una sociedad nueva.
A través suyo conocemos a más de veinticuatro personajes, de los que él nos cuenta, a los que parodia, rememora o revive ante nuestros ojos, convertiendo al personaje en actor, y el actor en personaje.
Asistimos así a una de las ceremonias que en Roma celebraba el papa Alejandro (Borgia), el papa libertino, a los carnavales de Venecia en 1530, a la guerra de los cómicos en Paris, o al momento en que Shakespeare decide dedicarse a escribir y abandonar su granja…
Pero a medida que va contando sus historias, éstas se van entrelazando con el conflicto que une, simbólicamente, al personaje y al actor: ¿quién es más real? ¿el sueño o la realidad? ¿la realidad o el deseo? ¿la carne o el espíritu…? ¿Sirve para algo imaginar… soñar…? ¿o para qué sirve un personaje…?
Por un lado es una historia personal que tiene mucho que ver con nosotros mismos como compañía, y en la que recapitulamos los distintos pasos dados: despojamiento escénico, trabajo del actor, escenografías sintéticas, búsqueda de la complicidad del público, apuesta por la mezcla de lo cómico y lo dramático… Y sobre todo, búsqueda de los límites de la teatralidad como mecanismo de sorpresas y descubrimientos, aunque sin olvidar que el teatro siempre se ha hecho para ser visto por el público.
Pero además de esa historia personal, pretende ser tambien una suerte de historia del teatro renacentista, visto por un CALISTO que va creciéndo y adaptándose a los cambios, viajando por Europa, y por lo tanto metamorfoseándose en otros personajes, que son siempre una síntesis de la cultura y la época en la que han nacido, y a través de los cuales podemos pasar revista a ambas.
Desde sus experiencias y sus anécdotas se destilan opiniones sobre lo humano y lo divino, con una gran dosis de ironía y humor.
Finalmente queríamos que fuera tambien la historia del proceso que da origen a un hombre de nuestra época, parte de la evolución cultural por la que ha pasado nuestra sociedad occidental y que, sin nosotros saberlo, nos ha hecho ser como somos.
Y sobre todo, y como siempre, un intento de establecer un puente de complicidad con el público durante una hora y cuarto, enla que hacerle partícipe, tal vez, del secreto que el teatro siempre ha guardado.
CRITICA
“Calisto, un lujo teatral“. Pedro Manuel Villora. ABC
“Calisto, un trabajo actoral digno del corral de comedias“. Pilar Muñoz. LA TRIBUNA
“Álvaro Lavín, un mago de la interpretación y de la voz“. Domingo Piga. EL LLANQUÍHUE
“Lucido juego de arte escénico“. José Luis de Tone.
“Impecable, maravilloso, simplemente admirable“. Silvio Díaz. LA NACIÓN
“Impecable retorno a la actuación pura“. Oscar Torrents. ÚLTIMA HORA
“La idea de la obra es brillante y está preñada de amor por el teatro “. Juan A. Vizcaíno. LA RAZÓN
Texto: Julio Salvatierra
Actor: Álvaro Lavín
Diseño de vestuario: Marta Carreiras
Realización del vestuario: Ana Campos
Fotografía y vídeo: Julio Salvatierra
Técnicos de iluminación y sonido: Lalo Gallego y Eric Desvergne
Dirección: Miguel Seabra
Diseño: Susana Salerno
Concepción del espectáculo, producción general y diseño de luces: Teatro Meridional
Ayudante de producción: Carmen Vera