11/04/2012
Tulipanes
📍 Teatro Principal Rúa Nova, 21
🎟️ 10 euros / 6 euros (anfiteatro)
Horario: 21:00
Dloira, compañía en constante evolución, presenta su tercer proyecto, "Tulipanes".
En "Macho", el segundo proyecto de la compañía se planteaba un trabajo donde se invita al espectador a un ánimo contemplativo y a una meditación de actividad interior, proponiendo y convirtiendo la danza como instalación/ escultura donde se discuten conceptos sobre lo estatismo, la pintura, el no movimiento, la presencia.
En "Tulipanes" es la búsqueda en la hibridación/contaminación con otras disciplinas escénicas ( teatro, clown, cine mudo...) el motivo para colocar la danza en un lugar donde la importancia radica en la interacción con el espectador , convirtiendose este en parte activa del trabajo, rompiendo las líneas que separan a este y el bailarín/actor.
El actor /bailarín minimiza el espacio que hay entre él y el espectador, en la que no deja fisuras para el prejuizo y así lo convierten en un espejo cercano en el que mirarse e identificarse más allá del espacio privado en el que sólo existen tulipanes para contemplar. Así, el actor/bailarín pasa a ser espectador y el espectador el actor/bailarín.
Dloira, compañía en constante evolución, presenta su tercer proyecto, "Tulipanes".
En "Macho", el segundo proyecto de la compañía se planteaba un trabajo donde se invita al espectador a un ánimo contemplativo y a una meditación de actividad interior, proponiendo y convirtiendo la danza como instalación/ escultura donde se discuten conceptos sobre lo estatismo, la pintura, el no movimiento, la presencia.
En "Tulipanes" es la búsqueda en la hibridación/contaminación con otras disciplinas escénicas ( teatro, clown, cine mudo...) el motivo para colocar la danza en un lugar donde la importancia radica en la interacción con el espectador , convirtiendose este en parte activa del trabajo, rompiendo las líneas que separan a este y el bailarín/actor.
El actor /bailarín minimiza el espacio que hay entre él y el espectador, en la que no deja fisuras para el prejuizo y así lo convierten en un espejo cercano en el que mirarse e identificarse más allá del espacio privado en el que sólo existen tulipanes para contemplar. Así, el actor/bailarín pasa a ser espectador y el espectador el actor/bailarín.