Portal de tu Ciudad Alta

22/07/2012

Ha llegado Serafina, la lombriz

📍 Teatro Auditorio Ciudad de Alcobendas

Serafina es una simpática lombriz que es descubierta asustada y dentro de una lechuga por Silma, la dulce dueña de un colorido patio con flores, quien le ofrece vivir en él, dentro la tierra de alguna de las macetas.
Silma, feliz con el hallazgo de su nueva amiguita Serafina, participa de inmediato a su amigo del alma: Roque Cri, un grillo violinista que, ante la noticia de la llegada de Serafina, reacciona con emociones teñidas de enormes celos.
Repentinamente Roque ya no quiere tocar su violín, ni jugar, ni cantar, ni ser un buen amigo. Simplemente está alborotado y sin saber qué le ocurre.
Rechaza el acercamiento de sus afectos, a la vez que en sentimientos contradictorios experimenta gran simpatía y cariño por la pequeña y dulce Serafina.
Roque Cri, en medio de la confusión, decide irse a vivir a otro lado, pero, pronto comprende que sus infundados enojos, solo provocan pena a su alrededor, y que, ser feliz es tener conciencia del otro y compartir el propio espacio. De este modo, el mundo interior de todos se ve enriquecido y reflejado en la música y los colores que a partir de entonces engalanan el pequeño patio de Silma.
Asi como en "Roque Cri" abordamos la necesidad infantil de apoyarse en el afecto, y encontrar un lugar donde sentirse cómodo y aceptado, en "Ha llegado Serafina" se afrontarán los celos y la inestabilidad emocional que provoca la llegada de un nuevo integrante en la familia. Una vez más, En ambos casos, la posibilidad de identificación que nos permite el teatro, se da de manera inmediata: Los protagonistas, son pequeños, como el público para el que fueron creados, pero su pequeñez no les impide desarrollarse en un mundo difícil, no les impide subyugar el espíritu de quienes los escuchan cantar o tocar hermosamente el violín, como tampoco ser importantes para los mayores en edad y en tamaño. Por el contrario, su enorme riqueza les permite experimentar la importancia del aprendizaje viviendo con intensidad las aristas de la verdadera amistad.