02/12/2009 – 16/12/2009
Mislata. AHUIM trae a Mislata la exposición “Niños de la guerra” del periodista Gervasio Sánchez
📍 Sala de exposiciones del Centro Cultural de Mislata. Avenida Gregorio Gea, 34.
La Asociación Humanitaria Internacional de Mislata, AHUIM, ha conseguido traer a la ciudad la
exposición “Niños de la guerra” del prestigioso periodista y fotógrafo Gervasio Sánchez. La
colección reúne fotografías realizadas en 15 conflictos armados de todo el mundo y en las que el
objetivo de la cámara pretende captar la realidad de todas esas guerras a través de los rostros
de los más indefensos, los niños. La exposición se instalará en la Sala de Exposiciones del
Centro Cultural de Mislata (Avenida Gregorio Gea, 34) y podrá visitarse del 2 al 16 de diciembre
de 2009.
Cada una de las fotografías que
integran la exposición es la historia de una
infancia destruida, de un niño que, como
víctima o verdugo, se ha visto afectado por
la guerra. Como en toda su obra, “Niños de
la guerra” es una contribución a la fotografía
de reportaje y cómo a través de ella se
dignifica a las víctimas fotografiadas, con
una mirada particular que enaltece los
mejores valores del fotoperiodismo.
Entre los muchos proyectos de cooperación que tiene en marcha AHUIM, en su mayoría
estrechamente ligados con la ayuda al pueblo del Sahara, la asociación de Mislata organiza
también cada año exposiciones públicas con las que pretende concienciar a la ciudadanía de los
horrores que sufren millones de personas en todo el mundo por culpa de los conflictos bélicos.
“Sombras furtivas que aparecen en la memoria”. Gervasio Sánchez.
Las fotografías más antiguas pertenecen a El Salvador, las más recientes a Sierra Leona y
Kosovo. Hay un desfase de casi once largos e intensos años. Las primeras fueron tomadas a
principios de 1989, las últimas a mediados de 1999. Los niños salvadoreños son hoy, si siguen
vivos, padres y madres con hijos que ya no son “niños de la guerra” porque la paz, por suerte, se
interpuso en su camino. Los niños de Sierra Leona que aparecen fotografiados en 1999 no
habían nacido a finales de la década de los ochenta cuando ese maravilloso país iniciaba su
particular descenso al infierno.
En muchos países es un error hablar de “niños de la guerra” porque todos sus habitantes
han pertenecido, pertenecen o pertenecerán a esta categoría.
NIÑOS DE LA GUERRA, de Gervasio Sánchez
Mislata, del 2 al 16 de diciembre
Hay niños de este libro
que están muertos. Minutos u
horas después de sentir el cañón
de la cámara caían víctimas del
cólera o la inanición. De la
mayoría no sabemos nada.
Algunos ya no son niños, pero
puede que sigan sobreviviendo
entre las ruinas de Kabul
(Afganistán) o de Kuito (Angola).
Quizá hacen cola en un centro
ortopédico de Camboya o Bosnia
heridos por una mina. O son
carne de cañón de prostíbulos horrorosos en Liberia o Guatemala. Al autor siempre le ha herido
en la conciencia no saber nada de sus criaturas.
En los conflictos modernos, los combatientes son cada vez más cobardes. Prefieren
diezmar a vulnerables civiles que enfrentarse abiertamente al enemigo armado. Tras cada
conflicto bélico moderno hay oscuros estrategas fríos y calculadores. Nunca faltan armas ni
asesores, ni potencias occidentales que suelen invertir en el derramamiento de sangre y evadir
sus responsabilidades cuando se trata de imponer la paz.
Los niños de la guerra no hablan, no ríen, no lloran. Lo triste de esta profesión es que
acabas persiguiendo sombras furtivas que aparecen y desaparecen en la memoria. Dentro de
una década alguien volverá a recoger imágenes de los niños aptos para la guerra, víctimas de
las emboscadas de los hombres. Los niños de estas fotos serán adultos o estarán muertos. Las
nuevas imágenes serán fotocopias de éstas como éstas se parecen a las de décadas anteriores.
Como decía el personaje de Marguerite Yourcenar en su libro Alexis o el tratado del inútil
combate, “termina uno por cansarse de vivir solamente formas furtivas y despreciadas de
felicidad humana”.
Trayectoria profesional de Gervasio Sánchez
Nacido en Córdoba en agosto de 1959, Gervasio
Sánchez se licenció en Periodismo en 1984. Desde
entonces ha trabajado como periodista independiente
para diferentes diarios y revistas, especializándose en
conflictos armados. Reside en la ciudad de Zaragoza
desde la década de los ochenta.
Desde 1984 hasta 1992 cubrió la mayor parte de
los conflictos armados de América Latina. Desde 1988
mantiene una estrecha relación con el “HERALDO DE
ARAGON”. Ha trabajado como enviado especial de este diario aragonés tanto en la guerra del
Golfo como en los distintos conflictos en la antigua Yugoslavia, África, Asia y América Latina.
NIÑOS DE LA GUERRA, de Gervasio Sánchez
Mislata, del 2 al 16 de diciembre
También colabora con la Cadena SER y con el servicio español de la BBC desde 1994, con el
Magazine de LA VANGUARDIA y con la revista TIEMPO desde el año 2000.
En diciembre de 1994 apareció su libro fotográfico «El Cerco de Sarajevo», resumen de
su trabajo en la sitiada capital bosnia entre junio de 1992 y marzo de 1994.
En octubre de 1995 inició un nuevo proyecto fotográfico llamado “Vidas Minadas” sobre
el impacto de las minas antipersonas en la población civil de países como Afganistán, Angola y
Camboya, que concluyó en noviembre de 1997 con un libro y una exposición.
En noviembre de 1999 publicó su libro fotográfico “Kosovo, crónica de la deportación” y,
en febrero de 2000, “Niños de la Guerra”, que resume su trabajo en la última década del siglo XX
en más de una quincena de conflictos armados.
En Mayo de 2001 publicó el libro “La Caravana de la Muerte. Las víctimas de Pinochet”.
En 2002 publicó “Cinco años después. Vidas Minadas”. Durante los años 2000 y 2001 coordinó
junto a Manuel Leguineche el libro “Los ojos de la guerra” (Homenaje de Miguel Gil).
En octubre de 2004 publicó junto al escultor y artista plástico Ricardo Calero “Latidos del
Tiempo”, un libro catálogo de la exposición del mismo nombre organizada por los Ayuntamientos
de Zaragoza y Sevilla. En noviembre de 2004 publicó el
libro literario “Salvar a los niños soldados”, la historia
del misionero Chema Caballero en Sierra Leona,
director de un programa de rehabilitación de ex
combatientes infantiles.
En noviembre de 2005 publicó el libro
fotográfico “Sierra Leona. Guerra y Paz”.
Premios y distinciones
· Premio al Mejor Periodista del Año en 1993, concedido por El Heraldo de Aragón por su
cobertura de la guerra de Bosnia.
· Premio al Mejor Trabajo Gráfico del Año 1994, concedido por el Club Internacional de
Prensa de Madrid, por la cobertura de la guerra de Bosnia.
· Premio de Andalucía de Cultura en 1995 en su modalidad de Fotografía.
· Premio Cirilo Rodríguez en junio de 1996.
· Premio de Derechos Humanos de Periodismo por su libro «Vidas minadas» y su
trayectoria profesional en diciembre de 1997, por la Asociación Pro Derechos Humanos
de España.
· "Hijo adoptivo" de la ciudad de Zaragoza. El Ayuntamiento de Zaragoza acordó en
septiembre de 1998 concederle el título de «Hijo Adoptivo» en «reconocimiento a los
excepcionales méritos contraídos en el ejercicio de su actividad como fotógrafo en la que
ha destacado por su sensibilidad social y su denuncia de los horrores de la guerra».
NIÑOS DE LA GUERRA, de Gervasio Sánchez
Mislata, del 2 al 16 de diciembre
· La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO) le nombró durante la celebración del 50 aniversario de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, en diciembre de 1998, «Enviado Especial de la
UNESCO por la Paz» por «el extraordinario testimonio que ofrece mediante la fotografía
del calvario que padecen las víctimas de las minas antipersonas y por su infatigable
promoción de una cultura de la paz al sensibilizar a la opinión pública mundial sobre la
necesidad de proscribir estas armas y de ayudar a los mutilados a reinsertarse en la vida
cotidiana».
· En julio de 2001, la Diputación Provincial de Zaragoza le concedió la Medalla de Oro de
Santa Isabel de Portugal por “su trayectoria periodística y su compromiso a favor de la
víctimas de la guerra”.
· En abril de 2004, el Gobierno de Aragón le entregó la Medalla al Mérito Profesional
como “reconocimiento a sus meritorios trabajos como fotógrafo y periodista
especializado en conflictos internacionales que le convierten en los ojos y la conciencia
de la opinión pública”. Además, “como testigo de este convulso siglo XXI representa la
cultura, el riesgo y el compromiso de los corresponsales de guerra al servicio de la
verdad”.
· Premio LiberPress en noviembre del 2005 en reconocimiento a su labor “en favor de la
libertad de prensa y la denuncia de las injusticias”.
· Premio Javier Bueno en enero de 2006, otorgado por la Asociación de la Prensa de
Madrid.
· Premio Ortega y Gasset de Periodismo en categoría gráfica en mayo del 2008.
· Premio Internacional de Periodismo Rey de España en enero del 2009 por la serie
"Minas minadas, 10 años después".
· I Premio Solidaridad Proyecto Hombre en marzo de 2009.
· Premio Nacional de Fotografía, en noviembre de 2009.
Datos de la exposición
“Niños de la guerra”, de Gervasio Sánchez
Organiza: AHUIM
Lugar: Sala de exposiciones del Centro Cultural de Mislata. Avenida Gregorio Gea, 34.
Fechas: Del 2 al 16 de diciembre de 2009
Inauguración: Miércoles 2 de diciembre a las 20 horas
Más información: Ramiro Montoya 679 48 73 82
exposición “Niños de la guerra” del prestigioso periodista y fotógrafo Gervasio Sánchez. La
colección reúne fotografías realizadas en 15 conflictos armados de todo el mundo y en las que el
objetivo de la cámara pretende captar la realidad de todas esas guerras a través de los rostros
de los más indefensos, los niños. La exposición se instalará en la Sala de Exposiciones del
Centro Cultural de Mislata (Avenida Gregorio Gea, 34) y podrá visitarse del 2 al 16 de diciembre
de 2009.
Cada una de las fotografías que
integran la exposición es la historia de una
infancia destruida, de un niño que, como
víctima o verdugo, se ha visto afectado por
la guerra. Como en toda su obra, “Niños de
la guerra” es una contribución a la fotografía
de reportaje y cómo a través de ella se
dignifica a las víctimas fotografiadas, con
una mirada particular que enaltece los
mejores valores del fotoperiodismo.
Entre los muchos proyectos de cooperación que tiene en marcha AHUIM, en su mayoría
estrechamente ligados con la ayuda al pueblo del Sahara, la asociación de Mislata organiza
también cada año exposiciones públicas con las que pretende concienciar a la ciudadanía de los
horrores que sufren millones de personas en todo el mundo por culpa de los conflictos bélicos.
“Sombras furtivas que aparecen en la memoria”. Gervasio Sánchez.
Las fotografías más antiguas pertenecen a El Salvador, las más recientes a Sierra Leona y
Kosovo. Hay un desfase de casi once largos e intensos años. Las primeras fueron tomadas a
principios de 1989, las últimas a mediados de 1999. Los niños salvadoreños son hoy, si siguen
vivos, padres y madres con hijos que ya no son “niños de la guerra” porque la paz, por suerte, se
interpuso en su camino. Los niños de Sierra Leona que aparecen fotografiados en 1999 no
habían nacido a finales de la década de los ochenta cuando ese maravilloso país iniciaba su
particular descenso al infierno.
En muchos países es un error hablar de “niños de la guerra” porque todos sus habitantes
han pertenecido, pertenecen o pertenecerán a esta categoría.
NIÑOS DE LA GUERRA, de Gervasio Sánchez
Mislata, del 2 al 16 de diciembre
Hay niños de este libro
que están muertos. Minutos u
horas después de sentir el cañón
de la cámara caían víctimas del
cólera o la inanición. De la
mayoría no sabemos nada.
Algunos ya no son niños, pero
puede que sigan sobreviviendo
entre las ruinas de Kabul
(Afganistán) o de Kuito (Angola).
Quizá hacen cola en un centro
ortopédico de Camboya o Bosnia
heridos por una mina. O son
carne de cañón de prostíbulos horrorosos en Liberia o Guatemala. Al autor siempre le ha herido
en la conciencia no saber nada de sus criaturas.
En los conflictos modernos, los combatientes son cada vez más cobardes. Prefieren
diezmar a vulnerables civiles que enfrentarse abiertamente al enemigo armado. Tras cada
conflicto bélico moderno hay oscuros estrategas fríos y calculadores. Nunca faltan armas ni
asesores, ni potencias occidentales que suelen invertir en el derramamiento de sangre y evadir
sus responsabilidades cuando se trata de imponer la paz.
Los niños de la guerra no hablan, no ríen, no lloran. Lo triste de esta profesión es que
acabas persiguiendo sombras furtivas que aparecen y desaparecen en la memoria. Dentro de
una década alguien volverá a recoger imágenes de los niños aptos para la guerra, víctimas de
las emboscadas de los hombres. Los niños de estas fotos serán adultos o estarán muertos. Las
nuevas imágenes serán fotocopias de éstas como éstas se parecen a las de décadas anteriores.
Como decía el personaje de Marguerite Yourcenar en su libro Alexis o el tratado del inútil
combate, “termina uno por cansarse de vivir solamente formas furtivas y despreciadas de
felicidad humana”.
Trayectoria profesional de Gervasio Sánchez
Nacido en Córdoba en agosto de 1959, Gervasio
Sánchez se licenció en Periodismo en 1984. Desde
entonces ha trabajado como periodista independiente
para diferentes diarios y revistas, especializándose en
conflictos armados. Reside en la ciudad de Zaragoza
desde la década de los ochenta.
Desde 1984 hasta 1992 cubrió la mayor parte de
los conflictos armados de América Latina. Desde 1988
mantiene una estrecha relación con el “HERALDO DE
ARAGON”. Ha trabajado como enviado especial de este diario aragonés tanto en la guerra del
Golfo como en los distintos conflictos en la antigua Yugoslavia, África, Asia y América Latina.
NIÑOS DE LA GUERRA, de Gervasio Sánchez
Mislata, del 2 al 16 de diciembre
También colabora con la Cadena SER y con el servicio español de la BBC desde 1994, con el
Magazine de LA VANGUARDIA y con la revista TIEMPO desde el año 2000.
En diciembre de 1994 apareció su libro fotográfico «El Cerco de Sarajevo», resumen de
su trabajo en la sitiada capital bosnia entre junio de 1992 y marzo de 1994.
En octubre de 1995 inició un nuevo proyecto fotográfico llamado “Vidas Minadas” sobre
el impacto de las minas antipersonas en la población civil de países como Afganistán, Angola y
Camboya, que concluyó en noviembre de 1997 con un libro y una exposición.
En noviembre de 1999 publicó su libro fotográfico “Kosovo, crónica de la deportación” y,
en febrero de 2000, “Niños de la Guerra”, que resume su trabajo en la última década del siglo XX
en más de una quincena de conflictos armados.
En Mayo de 2001 publicó el libro “La Caravana de la Muerte. Las víctimas de Pinochet”.
En 2002 publicó “Cinco años después. Vidas Minadas”. Durante los años 2000 y 2001 coordinó
junto a Manuel Leguineche el libro “Los ojos de la guerra” (Homenaje de Miguel Gil).
En octubre de 2004 publicó junto al escultor y artista plástico Ricardo Calero “Latidos del
Tiempo”, un libro catálogo de la exposición del mismo nombre organizada por los Ayuntamientos
de Zaragoza y Sevilla. En noviembre de 2004 publicó el
libro literario “Salvar a los niños soldados”, la historia
del misionero Chema Caballero en Sierra Leona,
director de un programa de rehabilitación de ex
combatientes infantiles.
En noviembre de 2005 publicó el libro
fotográfico “Sierra Leona. Guerra y Paz”.
Premios y distinciones
· Premio al Mejor Periodista del Año en 1993, concedido por El Heraldo de Aragón por su
cobertura de la guerra de Bosnia.
· Premio al Mejor Trabajo Gráfico del Año 1994, concedido por el Club Internacional de
Prensa de Madrid, por la cobertura de la guerra de Bosnia.
· Premio de Andalucía de Cultura en 1995 en su modalidad de Fotografía.
· Premio Cirilo Rodríguez en junio de 1996.
· Premio de Derechos Humanos de Periodismo por su libro «Vidas minadas» y su
trayectoria profesional en diciembre de 1997, por la Asociación Pro Derechos Humanos
de España.
· "Hijo adoptivo" de la ciudad de Zaragoza. El Ayuntamiento de Zaragoza acordó en
septiembre de 1998 concederle el título de «Hijo Adoptivo» en «reconocimiento a los
excepcionales méritos contraídos en el ejercicio de su actividad como fotógrafo en la que
ha destacado por su sensibilidad social y su denuncia de los horrores de la guerra».
NIÑOS DE LA GUERRA, de Gervasio Sánchez
Mislata, del 2 al 16 de diciembre
· La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO) le nombró durante la celebración del 50 aniversario de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, en diciembre de 1998, «Enviado Especial de la
UNESCO por la Paz» por «el extraordinario testimonio que ofrece mediante la fotografía
del calvario que padecen las víctimas de las minas antipersonas y por su infatigable
promoción de una cultura de la paz al sensibilizar a la opinión pública mundial sobre la
necesidad de proscribir estas armas y de ayudar a los mutilados a reinsertarse en la vida
cotidiana».
· En julio de 2001, la Diputación Provincial de Zaragoza le concedió la Medalla de Oro de
Santa Isabel de Portugal por “su trayectoria periodística y su compromiso a favor de la
víctimas de la guerra”.
· En abril de 2004, el Gobierno de Aragón le entregó la Medalla al Mérito Profesional
como “reconocimiento a sus meritorios trabajos como fotógrafo y periodista
especializado en conflictos internacionales que le convierten en los ojos y la conciencia
de la opinión pública”. Además, “como testigo de este convulso siglo XXI representa la
cultura, el riesgo y el compromiso de los corresponsales de guerra al servicio de la
verdad”.
· Premio LiberPress en noviembre del 2005 en reconocimiento a su labor “en favor de la
libertad de prensa y la denuncia de las injusticias”.
· Premio Javier Bueno en enero de 2006, otorgado por la Asociación de la Prensa de
Madrid.
· Premio Ortega y Gasset de Periodismo en categoría gráfica en mayo del 2008.
· Premio Internacional de Periodismo Rey de España en enero del 2009 por la serie
"Minas minadas, 10 años después".
· I Premio Solidaridad Proyecto Hombre en marzo de 2009.
· Premio Nacional de Fotografía, en noviembre de 2009.
Datos de la exposición
“Niños de la guerra”, de Gervasio Sánchez
Organiza: AHUIM
Lugar: Sala de exposiciones del Centro Cultural de Mislata. Avenida Gregorio Gea, 34.
Fechas: Del 2 al 16 de diciembre de 2009
Inauguración: Miércoles 2 de diciembre a las 20 horas
Más información: Ramiro Montoya 679 48 73 82