17/03/2013
Rapunzel
📍 Rapunzel
🎟️ Entradas 6 euros.
El clásico de los hermanos Grimm, dirigido por Ana Rubio, cuenta la historia de una niña que siendo un bebé fue arrebata de sus padres por la bruja Gothel, quien la mantuvo encerrada en una torre donde creció con una larguísima melena dorada como el sol.
Había una vez una pareja que hacía mucho tiempo deseaba tener un bebé. Un día, la mujer sintió que su deseo se iba a realizar. Mirando hacia el jardín, la mujer se fijó en un árbol cargadito de espléndidas manzanas, se veían tan frescas, que ansiaba comerlas. Su deseo crecía día a día y como pensaba que nunca podría comerlas, comenzó a debilitarse, a perder peso y se puso enferma. Su marido, preocupado, decidió realizar los deseos de la mujer y se adentro, en la oscuridad de la noche, en el jardín de la bruja. Pero cuando saltó la pared, se encontró cara a cara con la bruja. Temblando de miedo, el hombre explicó a la bruja que tubo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. La bruja le pidió en pago el hijo que iba a tener. “El hombre estaba tan aterrorizado que aceptó”. Cuando su esposa dio a luz una pequeña niña, la bruja vino a su casa y se la llevó. La bruja Gothel encerró a la niña en una torre para esconderla.
Rapunzel creció y tenía un abundante cabello largo, dorado como el sol. Un día un príncipe, que cabalgaba por el bosque, le atrajo su melodiosa voz. El príncipe buscó entrar en la torre pero todo fue en vano. Cuando el príncipe se tropezó con la bruja le aplicó un hechizo dejándolo ciego e incapacaz de volver a su castillo, por lo que el príncipe acabó vagando en el bosque hasta que un día por casualidad se tropezaron. Cuando estaba cerca, Rapunzel lo reconoció. Al verlo se volvió loca de alegría, pero se puso triste cuando se dio cuenta de su ceguera. Lo abrazó tiernamente y lloró. Sus lágrimas cayeron sobre los ojos del príncipe ciego y de inmediato los ojos de él se llenaron de luz y pudo volver a ver como antes. Entonces, felices por estar otra vez juntos como lo habían deseado siempre, decidieron casarse y así vivieron muy felices.
Había una vez una pareja que hacía mucho tiempo deseaba tener un bebé. Un día, la mujer sintió que su deseo se iba a realizar. Mirando hacia el jardín, la mujer se fijó en un árbol cargadito de espléndidas manzanas, se veían tan frescas, que ansiaba comerlas. Su deseo crecía día a día y como pensaba que nunca podría comerlas, comenzó a debilitarse, a perder peso y se puso enferma. Su marido, preocupado, decidió realizar los deseos de la mujer y se adentro, en la oscuridad de la noche, en el jardín de la bruja. Pero cuando saltó la pared, se encontró cara a cara con la bruja. Temblando de miedo, el hombre explicó a la bruja que tubo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. La bruja le pidió en pago el hijo que iba a tener. “El hombre estaba tan aterrorizado que aceptó”. Cuando su esposa dio a luz una pequeña niña, la bruja vino a su casa y se la llevó. La bruja Gothel encerró a la niña en una torre para esconderla.
Rapunzel creció y tenía un abundante cabello largo, dorado como el sol. Un día un príncipe, que cabalgaba por el bosque, le atrajo su melodiosa voz. El príncipe buscó entrar en la torre pero todo fue en vano. Cuando el príncipe se tropezó con la bruja le aplicó un hechizo dejándolo ciego e incapacaz de volver a su castillo, por lo que el príncipe acabó vagando en el bosque hasta que un día por casualidad se tropezaron. Cuando estaba cerca, Rapunzel lo reconoció. Al verlo se volvió loca de alegría, pero se puso triste cuando se dio cuenta de su ceguera. Lo abrazó tiernamente y lloró. Sus lágrimas cayeron sobre los ojos del príncipe ciego y de inmediato los ojos de él se llenaron de luz y pudo volver a ver como antes. Entonces, felices por estar otra vez juntos como lo habían deseado siempre, decidieron casarse y así vivieron muy felices.