08/05/2013 – 30/06/2013
Exposición "Grafitos", del cordobés Emilio Serrano
📍 Museo Cerralbo. C/ Ventura Rodríguez, 17. Madrid
Los dieciséis cuadros que se exponen son una muestra de una importante faceta dentro de la obra de Emilio Serrano (Córdoba, 1945-2012). Se trata del dibujo o grafito sobre tabla, previamente preparada a la tradicional manera de la técnica ‘media creta’. Esta técnica tiene su origen en los viejos maestros de la escuela holandesa, en especial en Van Eyck, por el que Serrano sentía especial devoción.
La precisión necesaria en el trazo, los conocimientos técnicos y el dominio absoluto del dibujo son características fundamentales de esta exigente técnica, que no admite ninguna clase de enmienda o arrepentimiento, por lo que revela bien a las claras las facultades del cordobés que, con un predominio casi absoluto del blanco y negro, roto únicamente por escuetas y sobrias notas de color consigue, a través de lo que parece un medio mínimo, un resultado plástico brillante.
En sus cuadros Serrano evoca el simbolismo de Julio Romero de Torres y demuestra una clara influencia del artista manchego Antonio López en su manera de emplear la figuración. La iconografía gira en torno a temas melancólicos y cotidianos que hacen referencia a la infancia y al pasado íntimo del pintor y casi siempre con la ciudad de Córdoba como fondo de la composición.
Otros temas tienen que ver con las alegorías, encarnadas en figuraciones femeninas ideales que hacen referencia a las Bellas Artes o a cuestiones abstractas como la soledad o el sueño -muy en la línea de toda aquella temática que se puso de moda a fin de siglo y que tanto eco encuentra en el ecléctico ambiente del Museo Cerralbo- o con la mitología, así como a una personal y subjetiva lectura e interpretación, en clave contemporánea y cordobesa del legado bíblico.
La precisión necesaria en el trazo, los conocimientos técnicos y el dominio absoluto del dibujo son características fundamentales de esta exigente técnica, que no admite ninguna clase de enmienda o arrepentimiento, por lo que revela bien a las claras las facultades del cordobés que, con un predominio casi absoluto del blanco y negro, roto únicamente por escuetas y sobrias notas de color consigue, a través de lo que parece un medio mínimo, un resultado plástico brillante.
En sus cuadros Serrano evoca el simbolismo de Julio Romero de Torres y demuestra una clara influencia del artista manchego Antonio López en su manera de emplear la figuración. La iconografía gira en torno a temas melancólicos y cotidianos que hacen referencia a la infancia y al pasado íntimo del pintor y casi siempre con la ciudad de Córdoba como fondo de la composición.
Otros temas tienen que ver con las alegorías, encarnadas en figuraciones femeninas ideales que hacen referencia a las Bellas Artes o a cuestiones abstractas como la soledad o el sueño -muy en la línea de toda aquella temática que se puso de moda a fin de siglo y que tanto eco encuentra en el ecléctico ambiente del Museo Cerralbo- o con la mitología, así como a una personal y subjetiva lectura e interpretación, en clave contemporánea y cordobesa del legado bíblico.