25/06/2013
Presentación del poemario de Antonio Villar Mir “El llanto de las amapolas. Contra la violencia de género”
📍 Casa de Cultura de San Lorenzo de El Escorial
🎟️ Gratuito
El Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, a través de la Concejalía de Cultura, quiere sumarse al éxito que, sin duda, tendrá el libro “El llanto de las amapolas. Contra la Violencia de Género”. Un poemario de Antonio Villar Ramos, editado por Huerga-Fierro editores, que se presentará hoy martes, día 25, a las 20.00 horas, en la Casa de Cultura, en que el escritor y criminólogo muestra su comprensión y solidaridad con las personas que son víctimas de la violencia de género.
Antonio Villar Ramos nació en Villanueva de la Fuente (Ciudad Real), tras residir en diferentes puntos de la geografía española por motivos de su profesión. Sus sentimientos y vivencias profesionales, le han impulsado a plasmar a través de la poseía, la realidad social que sufre la mujer en el momento actual.
En el 2011, publicó un libro de poesía social, titulado los Hijos de Nadie (Los derrotados de la vida) y ha realizado diversos cursos relacionados con la criminología, entre ellos, un Máster de Criminología de la Universidad de Castilla la Mancha, un curso de especialización en Criminología psicosocial en la Universidad Complutense de Madrid y distintos cursos relacionados con la violencia de género, realizados en el Ministerio del Interior y la Universidad Complutense.
“Hoy tengo triste el corazón de ver tantos casos de mujeres maltratadas, por sus creencias y raza masacradas sin que nadie las quiera comprender. No entiendo a los machistas tiranos ni tampoco a los falsos comediantes pues si los viles, golpean con las manos, con la desidia, golpean los gobernantes. No comprendo mujer, no comprendo que lloren entristecidos sus ojos bellos porque si vieran lo que están haciendo y tuvieran sentimientos en el alma, al ver sus injusticias, llorarían ellos”, explica el autor, que dedica este poemario “a la mujer en reconocimiento a su valía como persona, siendo a la vez grito de protesta y lucha en contra del machismo, religiones, instituciones y gobiernos empedernidos, que vulneran sus derechos, sometiéndola a todo tipo de vejaciones y tratos degradantes, privándola de su libertad, llegando incluso a quitarle la vida, por el mero hecho de ser mujer”.
Algunos escritores como el reconocido Javier Pérez Reverte, miembro de la Real Academia Española, ensalzan que a Antonio Villar “nadie” le ha contado lo que cuenta.” Salta a la vista, late en cada sustantivo y cada verbo que no los obtuvo de los libros, de las charlas del bar ni de los titulares de prensa o televisión, sino de su propia mirada. De una memoria en carne viva, que lo atormenta, y es tan intensa como un remordimiento: el de saberse hombre. Y con todo eso, con el desengaño casi barroco de su experiencia, aunque desnudo aquí de hipérboles y frases artificiosas, honrado y seco, el poeta intenta, palabra dolorosa tras palabra dolorida, ajustar cuentas con la vida, con el mundo y hasta con Dios”, dice Reverte.
“La lección última de estos poemas es que toda esa experiencia, tanta amarga lucidez hecha sentimiento, aún deja, cuando se leen despacio, holgado resquicio a lo mejor, a los posible. A la fe en el ser humano y a su capacidad de solidaridad y de victoria”, señala el académico.
Antonio Villar Ramos nació en Villanueva de la Fuente (Ciudad Real), tras residir en diferentes puntos de la geografía española por motivos de su profesión. Sus sentimientos y vivencias profesionales, le han impulsado a plasmar a través de la poseía, la realidad social que sufre la mujer en el momento actual.
En el 2011, publicó un libro de poesía social, titulado los Hijos de Nadie (Los derrotados de la vida) y ha realizado diversos cursos relacionados con la criminología, entre ellos, un Máster de Criminología de la Universidad de Castilla la Mancha, un curso de especialización en Criminología psicosocial en la Universidad Complutense de Madrid y distintos cursos relacionados con la violencia de género, realizados en el Ministerio del Interior y la Universidad Complutense.
“Hoy tengo triste el corazón de ver tantos casos de mujeres maltratadas, por sus creencias y raza masacradas sin que nadie las quiera comprender. No entiendo a los machistas tiranos ni tampoco a los falsos comediantes pues si los viles, golpean con las manos, con la desidia, golpean los gobernantes. No comprendo mujer, no comprendo que lloren entristecidos sus ojos bellos porque si vieran lo que están haciendo y tuvieran sentimientos en el alma, al ver sus injusticias, llorarían ellos”, explica el autor, que dedica este poemario “a la mujer en reconocimiento a su valía como persona, siendo a la vez grito de protesta y lucha en contra del machismo, religiones, instituciones y gobiernos empedernidos, que vulneran sus derechos, sometiéndola a todo tipo de vejaciones y tratos degradantes, privándola de su libertad, llegando incluso a quitarle la vida, por el mero hecho de ser mujer”.
Algunos escritores como el reconocido Javier Pérez Reverte, miembro de la Real Academia Española, ensalzan que a Antonio Villar “nadie” le ha contado lo que cuenta.” Salta a la vista, late en cada sustantivo y cada verbo que no los obtuvo de los libros, de las charlas del bar ni de los titulares de prensa o televisión, sino de su propia mirada. De una memoria en carne viva, que lo atormenta, y es tan intensa como un remordimiento: el de saberse hombre. Y con todo eso, con el desengaño casi barroco de su experiencia, aunque desnudo aquí de hipérboles y frases artificiosas, honrado y seco, el poeta intenta, palabra dolorosa tras palabra dolorida, ajustar cuentas con la vida, con el mundo y hasta con Dios”, dice Reverte.
“La lección última de estos poemas es que toda esa experiencia, tanta amarga lucidez hecha sentimiento, aún deja, cuando se leen despacio, holgado resquicio a lo mejor, a los posible. A la fe en el ser humano y a su capacidad de solidaridad y de victoria”, señala el académico.