17/07/2013 – 21/07/2013
XXVI Festival Jazz en la Costa
📍 Auditorio Parque El Majuelo en Almuñécar
Miércoles, 17 de julio
CHUCHO VALDÉS & AFRO-CUBAN MESSENGERS
La excelencia artística de Chucho Valdés, su calidad humana y su decidida implicación con los festivales de jazz de Granada han sido motivo suficiente para que el festival Jazz en la Costa de Almuñécar le rinda homenaje con la entrega de la Medalla de la Ciudad , en un concierto especial en el que el maestro presentará su más reciente disco, Border-Free.
Pianista, compositor, arreglista, docente, director de orquesta, concertista en afamados escenarios, con más de cincuenta grabaciones, doctor honoris causa por prestigiosas universidades –la más reciente, la Berckley School de Boston – , más catorce nominaciones y ocho Grammys justifican la afirmación de que Chucho es maestro en todos los géneros y un músico que ha entrado en la historia de la música cubana con letras de oro.
Fue un niño prodigio perteneciente a un estirpe de músicos ilustrados. Sus padres, Bebo Valdés y Pilar Rodríguez, se preocuparon no solo de que su hijo recibiera desde pequeño una exquisita formación clásica, sino de que también escuchara a Chano Pozo, a Chico O'Farril y a todos esos músicos de jazz que iban al Tropicana a tocar con su padre. Chucho estaba tan preparado que Bebo decidió que ya era hora de que formara parte de la Orquesta Sabor de Cuba: tenía solo dieciséis años.
En el conservatorio conoció a Paquito D'Rivera; juntos fundaron la Orquesta Cubana de Música Moderna y más tarde un quinteto con el que viajaron a Polonia, al Festival Jamboree. Dave Brubeck los presentó y Chucho apareció por primera vez entre los cinco mejores pianistas del mundo, junto a Bill Evans, Oscar Peterson, Herbie Hancock y Chick Corea. Pero en la mente del pianista rondaba la idea de fusionar el jazz, el rock y el funk con los tambores batá y hasta con los ritmos de la santería: es así es como nace Irakere en 1973 con Paquito D'Rivera, Arturo Sandoval, Carlos Emilio Morales y Carlos Averhoff. Irakere fue a Estados Unidos y dejó admirada a la crítica estadounidense más exigente . F ue el primer grupo cubano que ganó un Grammy, en 1980.
Chucho Valdés, además de haber sido fiel a su vocación clásica tocando con las mejores orquestas filarmónicas del mundo, forma parte indiscutible del elenco de los grandes maestros de jazz.
Jueves, 18 de julio
TERENCE BLANCHARD
En la biografía de Blanchard existe una relación idílica entre el cine y su música; a veces, hasta se diría que hay películas hechas solo para que Blanchard les ponga música. Y lo hace con tanto acierto que tiene en su haber más de cincuenta bandas sonoras, desde Malcon X de Spike Lee hasta la más reciente de George Lucas, Red Tails. Pero, además de componer bandas sonoras, nunca deja de lado su labor docente y sus imprescindibles grabaciones y conciertos en directo por medio mundo. Inolvidable fue el que ofreció en 2008 en Almuñécar, uniendo Nueva Orleáns con la ciudad fenicia en un emocionante homenaje a las víctimas del huracán Katrina. Nueva Orleáns, la ciudad que le vio nacer, siempre está presente en su vida y en su obra.
Terence Oliver Blanchard empezó a tocar el piano con solo tres años, cuando era compañero de juegos de los hermanos Marsalis. Recibió una exquisita formación en la New Orleans Center for Creative Arts con maestros como Ellis Marsalis, y mientras estudiaba en la Universidad Rutgers de Nueva Jersey, Lionel Hampton lo llamó para que le acompañara en sus giras, hasta que en 1982 Wynton Marsalis lo recomienda para que ocupe su lugar cuando abandona los Jazz Messengers de Art Blakey. El trompetista no solo forma parte de la célebre banda, sino que asume la dirección musical durante cuatro años, hasta que forma un formidable quinteto con el saxofonista Donald Harrison, con el que graba interesantes trabajos.
Los años noventa marcan el inicio de su faceta como compositor, especialmente en las películas de Spike Lee. Blanchard se convierte en el compositor favorito del cineasta con bandas tan exitosas como la citada de Malcolm X, Inside Man o el documental sobre el huracán Katrina , pero también crea temas musicales para obras de teatro de Broadway, la más reciente Un tranvía llamado deseo – Tennessee Williams era especialmente sensible con Nueva Orleáns – o acepta el encargo del Teatro de la Ópera de San Luis para crear su primera obra operística, Champion , todo un reto, que se estrenará en el 2013.
L a educación musical es otra de las inquietudes de Blanchard, muy orgulloso de haber sido nombrado d irector artístico de la Orquesta Sinfónica de Detroit, haber dirigido el Instituto de Jazz Thelonious Monk y haber sido nombrado recientemente d irector artístico del Instituto Henri Mancini de la Universidad de Miami. El trompetista, compositor y arreglista ha recibido cinco Grammys y once nominaciones. En Almuñécar presentará su ultimo trabajo, Magnetic , todo un lujo.
Alguien dice de él que “su vida es como un diagrama de jazz, llena de movimientos y giros improvisados, pero siempre bellos”.
Viernes, 19 de julio
BUGGE “N” FRIENDS con Bugge Wesseltoft, Erik Truffaz, Ilhan Ersahin y Joaquin Joe Claussell
Aunque la utilización de la electrónica en el jazz no es nueva –el mismo Miles Davis comenzó a utilizarla en los años 70 y ya no renunció a ella–, Wesseltoft es líder de un movimiento innovador que se define por el diálogo entre el jazz y la electrónica. Un magnífico y creativo pianista que ha sabido encontrar su espacio con una decidida y original propuesta, propia del siglo actual.
Además de crear el sello discográfico Jazzland Recordings, Bugge ha tocado y grabado con artistas tan notables como Jan Garbarek, Terje Rypdal, Sidsel Endresen, Laurent Garnier o Billy Cobham. Aparte de su exitoso e innovador álbum New Conception of Jazz (1997), sus dos últimos discos son Playing (2009) y Songs (2011) , estándares ortodoxos recuperados desde un prisma íntimo, sin ajustes electrónicos, solo piano acústico en su infinita gama de sonidos.
Bugge 'n' Friends es un proyecto integrado por grandes figuras de la vanguardia del jazz internacional. Erik Truffaz es un trompetista que en los festivales de jazz de Granada y de Busquístar agotó entradas y dejó fascinados a los espectadores. Está dotado de un estilo propio y original, con una ecléctica propuesta que incorpora al jazz movimientos musicales modernos, sin olvidar influencias árabes, africanas o incluso clásicas. E l saxofonista y compositor Ilhan Ersahin –graduado en Berklee College of Music de Boston y alumno de Joe Lovano – ha colaborado con muchos nombres importantes como Eddie Henderson , Wallace Roney , George Cables, Norah Jones o Bebel Gilberto . Y Joaquin "Joe" Claussell, es un artista polifacético, muy involucrado en todos los aspectos del proceso de producción musical, el arte visual y el diseño gráfico, además de un reputado remixer de la escena neoyorquina.
Según el propio Wesseltof, Bugge 'n' Friends es un proyecto que une a un grupo de músicos y amigos con los que he tenido la fortuna de trabajar en los últimos diez años, un gran trabajo que presenta a una esplendida comunidad de artistas internacionales, juntos en un profundo respeto mutuo”.
Bugge “n” Friends se estrenó con notable éxito en el Festival de Jazz de Oslo y se ha presentado en destacados festivales de jazz internacionales y en clubs tan selectos como el Blue Note de Tokyo y de Nueva York.
Sábado, 20 de julio
PHAROAH SANDERS QUARTET
Nacido en Little Rock, Arkansas, en 1940, Farrel Sanders creció en una familia imbuida del espíritu de la música. Con casi veinte años parte a San Francisco, y mientras flirtea con el rhythm and blues , descubre a Sonny Rollins y Eric Dolphy y se sorprende con la nueva gramática musical de Ornette Coleman. Decide que es en Nueva York donde debe vivir para estar más cerca de esos maestros a los que admira y respirar el ambiente de principios de los sesenta, cuando el jazz de vanguardia empezaba a ampliar sus influencias con músicas contemporáneas y orientales, para dejar de ser exclusivamente americano y convertirse en universal.
Su habilidad y su talento llaman la atención de figuras como Billy Higgins, Don Cherry y especialmente Sun Ra, que lo incorporan en sus formaciones y en sus grabaciones. A partir de 1964 comienza a grabar como líder para el sello Impulse, y sorprende desde su primer disco, tal vez por su enfoque original, basado en una gran espiritualidad con raíces africanas e influencias orientales, o tal vez por una voz instrumental impresionante. Pero hay una fecha especial en la carrera del saxofonista: 1965, no solo porque Coleman, aquel músico al que tanto había admirado, lo reclama para grabar el álbum Chappaqua , en un momento en el que el inquietante free jazz empezaba a ser respetado, sino porque John Coltrane lo incorpora en su quinteto, con el que participa en numerosos conciertos y en una decena de grabaciones con títulos tan imprescindibles como Meditations o Ascensión .
Tras el fallecimiento de Coltrane, Sanders permanece con la formación de su viuda, Alice Coltrane, hasta 1970, año en el que abandona el grupo para reiniciar su carrera personal, aplicándose a composiciones propias, al legado coltraniano y a una relectura de los estándares acompañándose siempre de buenos músicos en actuaciones y grabaciones, como el imprescindible William Henderson, o de voces tan bellas como la de Leon Thomas.
En su larga, excelente y prolífica discografía destacan trabajos tan interesantes como The Creator Has A Master Plan, Black Unity, Elevation, Welcome To Love, Easy To Remember, Timeless o África , un emotivo, sincero y extraordinario homenaje póstumo a la música de su mentor.
A sus 72 años, el legendario saxofonista, compositor y director de orquesta Pharoah Sanders sigue siendo una de las grandes figuras del jazz. Un artista de culto, con una obra dotada de una gran energía musical y con un impresionante mensaje comunicativo. Ya lo dijo Ornette Coleman: “Pharoah Sanders es probablemente el mejor saxo tenor del mundo”.
Domingo, 21 de julio
GREGORY PORTER
Considerado una de las voces más brillantes del jazz actual e influido por una mezcla de la sensibilidad de Nat King Cole, la profundidad de Joe Williams o el soul de Donny Hathaway, Gregory Porter tiene un grado de maestría vocal e intensidad emocional que lo hacen único, por lo que no es de extrañar que el trompetista Wynton Marsalis lo haya definido “como un cantante fantástico”, que acapare portadas en las principales revistas de jazz como Down Beat y Jazz Times o que sea el cantante de jazz que más discos vende en Estados Unidos.
Aunque actualmente reside en Brooklyn, Gregory Porter nació en Los Ángeles, California (1971) y estudió en la Universidad Estatal de San Diego con una beca de rugby hasta que una lesión en el hombro lo obligó a retirarse. Su carrera musical comenzó en pequeños clubes de San Diego junto al saxofonista , pianista y compositor Kamau Kenyatta, cuya tutoría ha desempeñado un papel importante en su trayectoria y desarrollo profesional.
Los musicales de Broadway siempre han sido plataforma para muchos cantantes de jazz y una de las primeras experiencias de Porter fue su participación en It Ain't Nothin But The Blues , aunque no fue hasta el 2010 cuando impulsó su carrera en solitario con su primer trabajo, Water (2010), disco nominado como Mejor Disco de Jazz Vocal en los premios Grammy y premiado como Mejor Álbum de Jazz en Gran Bretaña.
Be Good (2012), su segundo disco, producido por Brian Bacchus (productor de Norah Jones, Cassandra Wilson, Joe Lovano o Lizz Wright), con composiciones propias, excepto la gran versión que realiza de "Work Song" de Cannonball Adderley y "God Bless The Child" de Billie Holiday, es una referencia obligada para la crítica jazzística mundial, y ha alcanzado el número uno de las listas de jazz de Estados Unidos y Gran Bretaña.
Artista invitado frecuentemente por la Jazz At Lincoln Center Jazz Orchestra y con una agenda cargada de conciertos en los mejores festivales, Porter es un cantante inequívocamente de jazz. Está dotado de una poderosa voz, profunda y cálida, con un exquisito gusto en la interpretación y un estilo impregnado del mejor soul y rhythm and blues, además de un compositor comprometido socialmente que construye una relación cercana con el oyente, ya sea con una conmovedora reflexión sobre una madre soltera o a favor de la lucha por la igualdad racial.
CHUCHO VALDÉS & AFRO-CUBAN MESSENGERS
La excelencia artística de Chucho Valdés, su calidad humana y su decidida implicación con los festivales de jazz de Granada han sido motivo suficiente para que el festival Jazz en la Costa de Almuñécar le rinda homenaje con la entrega de la Medalla de la Ciudad , en un concierto especial en el que el maestro presentará su más reciente disco, Border-Free.
Pianista, compositor, arreglista, docente, director de orquesta, concertista en afamados escenarios, con más de cincuenta grabaciones, doctor honoris causa por prestigiosas universidades –la más reciente, la Berckley School de Boston – , más catorce nominaciones y ocho Grammys justifican la afirmación de que Chucho es maestro en todos los géneros y un músico que ha entrado en la historia de la música cubana con letras de oro.
Fue un niño prodigio perteneciente a un estirpe de músicos ilustrados. Sus padres, Bebo Valdés y Pilar Rodríguez, se preocuparon no solo de que su hijo recibiera desde pequeño una exquisita formación clásica, sino de que también escuchara a Chano Pozo, a Chico O'Farril y a todos esos músicos de jazz que iban al Tropicana a tocar con su padre. Chucho estaba tan preparado que Bebo decidió que ya era hora de que formara parte de la Orquesta Sabor de Cuba: tenía solo dieciséis años.
En el conservatorio conoció a Paquito D'Rivera; juntos fundaron la Orquesta Cubana de Música Moderna y más tarde un quinteto con el que viajaron a Polonia, al Festival Jamboree. Dave Brubeck los presentó y Chucho apareció por primera vez entre los cinco mejores pianistas del mundo, junto a Bill Evans, Oscar Peterson, Herbie Hancock y Chick Corea. Pero en la mente del pianista rondaba la idea de fusionar el jazz, el rock y el funk con los tambores batá y hasta con los ritmos de la santería: es así es como nace Irakere en 1973 con Paquito D'Rivera, Arturo Sandoval, Carlos Emilio Morales y Carlos Averhoff. Irakere fue a Estados Unidos y dejó admirada a la crítica estadounidense más exigente . F ue el primer grupo cubano que ganó un Grammy, en 1980.
Chucho Valdés, además de haber sido fiel a su vocación clásica tocando con las mejores orquestas filarmónicas del mundo, forma parte indiscutible del elenco de los grandes maestros de jazz.
Jueves, 18 de julio
TERENCE BLANCHARD
En la biografía de Blanchard existe una relación idílica entre el cine y su música; a veces, hasta se diría que hay películas hechas solo para que Blanchard les ponga música. Y lo hace con tanto acierto que tiene en su haber más de cincuenta bandas sonoras, desde Malcon X de Spike Lee hasta la más reciente de George Lucas, Red Tails. Pero, además de componer bandas sonoras, nunca deja de lado su labor docente y sus imprescindibles grabaciones y conciertos en directo por medio mundo. Inolvidable fue el que ofreció en 2008 en Almuñécar, uniendo Nueva Orleáns con la ciudad fenicia en un emocionante homenaje a las víctimas del huracán Katrina. Nueva Orleáns, la ciudad que le vio nacer, siempre está presente en su vida y en su obra.
Terence Oliver Blanchard empezó a tocar el piano con solo tres años, cuando era compañero de juegos de los hermanos Marsalis. Recibió una exquisita formación en la New Orleans Center for Creative Arts con maestros como Ellis Marsalis, y mientras estudiaba en la Universidad Rutgers de Nueva Jersey, Lionel Hampton lo llamó para que le acompañara en sus giras, hasta que en 1982 Wynton Marsalis lo recomienda para que ocupe su lugar cuando abandona los Jazz Messengers de Art Blakey. El trompetista no solo forma parte de la célebre banda, sino que asume la dirección musical durante cuatro años, hasta que forma un formidable quinteto con el saxofonista Donald Harrison, con el que graba interesantes trabajos.
Los años noventa marcan el inicio de su faceta como compositor, especialmente en las películas de Spike Lee. Blanchard se convierte en el compositor favorito del cineasta con bandas tan exitosas como la citada de Malcolm X, Inside Man o el documental sobre el huracán Katrina , pero también crea temas musicales para obras de teatro de Broadway, la más reciente Un tranvía llamado deseo – Tennessee Williams era especialmente sensible con Nueva Orleáns – o acepta el encargo del Teatro de la Ópera de San Luis para crear su primera obra operística, Champion , todo un reto, que se estrenará en el 2013.
L a educación musical es otra de las inquietudes de Blanchard, muy orgulloso de haber sido nombrado d irector artístico de la Orquesta Sinfónica de Detroit, haber dirigido el Instituto de Jazz Thelonious Monk y haber sido nombrado recientemente d irector artístico del Instituto Henri Mancini de la Universidad de Miami. El trompetista, compositor y arreglista ha recibido cinco Grammys y once nominaciones. En Almuñécar presentará su ultimo trabajo, Magnetic , todo un lujo.
Alguien dice de él que “su vida es como un diagrama de jazz, llena de movimientos y giros improvisados, pero siempre bellos”.
Viernes, 19 de julio
BUGGE “N” FRIENDS con Bugge Wesseltoft, Erik Truffaz, Ilhan Ersahin y Joaquin Joe Claussell
Aunque la utilización de la electrónica en el jazz no es nueva –el mismo Miles Davis comenzó a utilizarla en los años 70 y ya no renunció a ella–, Wesseltoft es líder de un movimiento innovador que se define por el diálogo entre el jazz y la electrónica. Un magnífico y creativo pianista que ha sabido encontrar su espacio con una decidida y original propuesta, propia del siglo actual.
Además de crear el sello discográfico Jazzland Recordings, Bugge ha tocado y grabado con artistas tan notables como Jan Garbarek, Terje Rypdal, Sidsel Endresen, Laurent Garnier o Billy Cobham. Aparte de su exitoso e innovador álbum New Conception of Jazz (1997), sus dos últimos discos son Playing (2009) y Songs (2011) , estándares ortodoxos recuperados desde un prisma íntimo, sin ajustes electrónicos, solo piano acústico en su infinita gama de sonidos.
Bugge 'n' Friends es un proyecto integrado por grandes figuras de la vanguardia del jazz internacional. Erik Truffaz es un trompetista que en los festivales de jazz de Granada y de Busquístar agotó entradas y dejó fascinados a los espectadores. Está dotado de un estilo propio y original, con una ecléctica propuesta que incorpora al jazz movimientos musicales modernos, sin olvidar influencias árabes, africanas o incluso clásicas. E l saxofonista y compositor Ilhan Ersahin –graduado en Berklee College of Music de Boston y alumno de Joe Lovano – ha colaborado con muchos nombres importantes como Eddie Henderson , Wallace Roney , George Cables, Norah Jones o Bebel Gilberto . Y Joaquin "Joe" Claussell, es un artista polifacético, muy involucrado en todos los aspectos del proceso de producción musical, el arte visual y el diseño gráfico, además de un reputado remixer de la escena neoyorquina.
Según el propio Wesseltof, Bugge 'n' Friends es un proyecto que une a un grupo de músicos y amigos con los que he tenido la fortuna de trabajar en los últimos diez años, un gran trabajo que presenta a una esplendida comunidad de artistas internacionales, juntos en un profundo respeto mutuo”.
Bugge “n” Friends se estrenó con notable éxito en el Festival de Jazz de Oslo y se ha presentado en destacados festivales de jazz internacionales y en clubs tan selectos como el Blue Note de Tokyo y de Nueva York.
Sábado, 20 de julio
PHAROAH SANDERS QUARTET
Nacido en Little Rock, Arkansas, en 1940, Farrel Sanders creció en una familia imbuida del espíritu de la música. Con casi veinte años parte a San Francisco, y mientras flirtea con el rhythm and blues , descubre a Sonny Rollins y Eric Dolphy y se sorprende con la nueva gramática musical de Ornette Coleman. Decide que es en Nueva York donde debe vivir para estar más cerca de esos maestros a los que admira y respirar el ambiente de principios de los sesenta, cuando el jazz de vanguardia empezaba a ampliar sus influencias con músicas contemporáneas y orientales, para dejar de ser exclusivamente americano y convertirse en universal.
Su habilidad y su talento llaman la atención de figuras como Billy Higgins, Don Cherry y especialmente Sun Ra, que lo incorporan en sus formaciones y en sus grabaciones. A partir de 1964 comienza a grabar como líder para el sello Impulse, y sorprende desde su primer disco, tal vez por su enfoque original, basado en una gran espiritualidad con raíces africanas e influencias orientales, o tal vez por una voz instrumental impresionante. Pero hay una fecha especial en la carrera del saxofonista: 1965, no solo porque Coleman, aquel músico al que tanto había admirado, lo reclama para grabar el álbum Chappaqua , en un momento en el que el inquietante free jazz empezaba a ser respetado, sino porque John Coltrane lo incorpora en su quinteto, con el que participa en numerosos conciertos y en una decena de grabaciones con títulos tan imprescindibles como Meditations o Ascensión .
Tras el fallecimiento de Coltrane, Sanders permanece con la formación de su viuda, Alice Coltrane, hasta 1970, año en el que abandona el grupo para reiniciar su carrera personal, aplicándose a composiciones propias, al legado coltraniano y a una relectura de los estándares acompañándose siempre de buenos músicos en actuaciones y grabaciones, como el imprescindible William Henderson, o de voces tan bellas como la de Leon Thomas.
En su larga, excelente y prolífica discografía destacan trabajos tan interesantes como The Creator Has A Master Plan, Black Unity, Elevation, Welcome To Love, Easy To Remember, Timeless o África , un emotivo, sincero y extraordinario homenaje póstumo a la música de su mentor.
A sus 72 años, el legendario saxofonista, compositor y director de orquesta Pharoah Sanders sigue siendo una de las grandes figuras del jazz. Un artista de culto, con una obra dotada de una gran energía musical y con un impresionante mensaje comunicativo. Ya lo dijo Ornette Coleman: “Pharoah Sanders es probablemente el mejor saxo tenor del mundo”.
Domingo, 21 de julio
GREGORY PORTER
Considerado una de las voces más brillantes del jazz actual e influido por una mezcla de la sensibilidad de Nat King Cole, la profundidad de Joe Williams o el soul de Donny Hathaway, Gregory Porter tiene un grado de maestría vocal e intensidad emocional que lo hacen único, por lo que no es de extrañar que el trompetista Wynton Marsalis lo haya definido “como un cantante fantástico”, que acapare portadas en las principales revistas de jazz como Down Beat y Jazz Times o que sea el cantante de jazz que más discos vende en Estados Unidos.
Aunque actualmente reside en Brooklyn, Gregory Porter nació en Los Ángeles, California (1971) y estudió en la Universidad Estatal de San Diego con una beca de rugby hasta que una lesión en el hombro lo obligó a retirarse. Su carrera musical comenzó en pequeños clubes de San Diego junto al saxofonista , pianista y compositor Kamau Kenyatta, cuya tutoría ha desempeñado un papel importante en su trayectoria y desarrollo profesional.
Los musicales de Broadway siempre han sido plataforma para muchos cantantes de jazz y una de las primeras experiencias de Porter fue su participación en It Ain't Nothin But The Blues , aunque no fue hasta el 2010 cuando impulsó su carrera en solitario con su primer trabajo, Water (2010), disco nominado como Mejor Disco de Jazz Vocal en los premios Grammy y premiado como Mejor Álbum de Jazz en Gran Bretaña.
Be Good (2012), su segundo disco, producido por Brian Bacchus (productor de Norah Jones, Cassandra Wilson, Joe Lovano o Lizz Wright), con composiciones propias, excepto la gran versión que realiza de "Work Song" de Cannonball Adderley y "God Bless The Child" de Billie Holiday, es una referencia obligada para la crítica jazzística mundial, y ha alcanzado el número uno de las listas de jazz de Estados Unidos y Gran Bretaña.
Artista invitado frecuentemente por la Jazz At Lincoln Center Jazz Orchestra y con una agenda cargada de conciertos en los mejores festivales, Porter es un cantante inequívocamente de jazz. Está dotado de una poderosa voz, profunda y cálida, con un exquisito gusto en la interpretación y un estilo impregnado del mejor soul y rhythm and blues, además de un compositor comprometido socialmente que construye una relación cercana con el oyente, ya sea con una conmovedora reflexión sobre una madre soltera o a favor de la lucha por la igualdad racial.