07/09/2013
ARIEL ROT
📍 Guadalajara - ESPACIO TYCE
🎟️ 10 € Anticipada y 15 € el día del Concierto
A las 23:00 h
Enlace Video Debajo del Puente
BUENOS AIRES ROCK
19 de abril de 1960, ahí empezó todo. En Buenos Aires, Argentina, donde ya en sus primeros años disfrutaba de la compañía de artistas que visitaban a sus padres y de una guitarra eléctrica de marca Faender.
Pero en Argentina la Junta Militar no pone las cosas muy fáciles a los ciudadanos con marcada ideología progresista. Deciden emigrar a España. Un vuelo los conduce hasta el aeropuerto de Barajas. Las cartas están echadas.
ROCK AND ROLL EN LA PLAZA DEL PUEBLO
La familia de Alejo Stivel también recala en Madrid y ambos pueden disfrutar de la escena rockera de la capital mientras componen canciones juntos. En una de sus visitas a la discoteca New M&M conocen a la Spoonful Blues Band. Tras diversas peripecias Ariel ingresa como cantante y guitarrista. Poco después, Alejo se hará cargo de la voz, eso será a mediados de 1977, cuando el grupo pasa a llamarse Tequila y queda compuesto, además de por ellos dos, por Manolo Iglesias a la batería, Julián Infante a la guitarra y Felipe Lipe al bajo.
Las cosas han ido rápido y Tequila graba en 1978 su primer álbum, "Matrícula de Honor". "Necesito un trago" y "Rock and roll en la plaza del pueblo" son éxitos en todo el país. Por si fuera poco, ese mismo año el grupo al completo participa en la grabación del genial "Fiebre de Vivir" –obra clave del rock cantado en castellano– del rockero argentino Moris, residente también en Madrid.
Los siguientes cuatro años se saldan con otros tres álbumes de Tequila. Los éxitos se suceden. Tequila es un fenómeno de masas, además de todo un revulsivo en el panorama musical español: rock adolescente, directo y, a la vez, tremendamente cosmopolita, que lo mismo gusta a chicos que a chicas, sin desdeñar a curtidos rockeros. Los éxitos continúan incansablemente: "Quiero besarte", "Me vuelvo loco", "Mira a esa chica", "Dime que me quieres", "Salta!!"…
En la cresta de la ola, mantener el equilibrio no es fácil y no resulta complicado dejarse llevar por los excesos: de juventud, ingenuidad y drogas. Tequila desaparece en 1983. Ariel tendrá que buscarse la vida él solito.
DEBAJO DE UN PUENTE
"Debajo del Puente" (1984) es el título escogido para su primer LP en solitario. Un notable debut que contiene canciones tan brillantes como "Detrás de la puerta", "Debajo del puente", "Veneno" o la sensacional "Los pactos". La continuación natural de ese álbum llega un año más tarde, en 1985, con "Vértigo". Disco en el que la música negra comienza a hacer acto de presencia para acompañar textos oscuros del propio Ariel o de Sergio Makaroff.
Es 1985, Ariel anda promocionando sus discos como solista en Buenos Aires, y en una emisora de radio conoce a Andrés Calamaro. Surge la amistad entre ambos y participa como guitarrista en la grabación de "Vida Cruel", segundo disco del futuro cantante de Los Rodríguez. Con él graba, en calidad de guitarrista, compositor en algunos temas y coproductor, "Por Mirarte" (1988) y "Nadie Sale Vivo de Aquí" (1990), discos en los que comenzarán a sentarse las bases de lo que muy poco tiempo después será el sonido de Los Rodríguez.
Enlace Video Debajo del Puente
BUENOS AIRES ROCK
19 de abril de 1960, ahí empezó todo. En Buenos Aires, Argentina, donde ya en sus primeros años disfrutaba de la compañía de artistas que visitaban a sus padres y de una guitarra eléctrica de marca Faender.
Pero en Argentina la Junta Militar no pone las cosas muy fáciles a los ciudadanos con marcada ideología progresista. Deciden emigrar a España. Un vuelo los conduce hasta el aeropuerto de Barajas. Las cartas están echadas.
ROCK AND ROLL EN LA PLAZA DEL PUEBLO
La familia de Alejo Stivel también recala en Madrid y ambos pueden disfrutar de la escena rockera de la capital mientras componen canciones juntos. En una de sus visitas a la discoteca New M&M conocen a la Spoonful Blues Band. Tras diversas peripecias Ariel ingresa como cantante y guitarrista. Poco después, Alejo se hará cargo de la voz, eso será a mediados de 1977, cuando el grupo pasa a llamarse Tequila y queda compuesto, además de por ellos dos, por Manolo Iglesias a la batería, Julián Infante a la guitarra y Felipe Lipe al bajo.
Las cosas han ido rápido y Tequila graba en 1978 su primer álbum, "Matrícula de Honor". "Necesito un trago" y "Rock and roll en la plaza del pueblo" son éxitos en todo el país. Por si fuera poco, ese mismo año el grupo al completo participa en la grabación del genial "Fiebre de Vivir" –obra clave del rock cantado en castellano– del rockero argentino Moris, residente también en Madrid.
Los siguientes cuatro años se saldan con otros tres álbumes de Tequila. Los éxitos se suceden. Tequila es un fenómeno de masas, además de todo un revulsivo en el panorama musical español: rock adolescente, directo y, a la vez, tremendamente cosmopolita, que lo mismo gusta a chicos que a chicas, sin desdeñar a curtidos rockeros. Los éxitos continúan incansablemente: "Quiero besarte", "Me vuelvo loco", "Mira a esa chica", "Dime que me quieres", "Salta!!"…
En la cresta de la ola, mantener el equilibrio no es fácil y no resulta complicado dejarse llevar por los excesos: de juventud, ingenuidad y drogas. Tequila desaparece en 1983. Ariel tendrá que buscarse la vida él solito.
DEBAJO DE UN PUENTE
"Debajo del Puente" (1984) es el título escogido para su primer LP en solitario. Un notable debut que contiene canciones tan brillantes como "Detrás de la puerta", "Debajo del puente", "Veneno" o la sensacional "Los pactos". La continuación natural de ese álbum llega un año más tarde, en 1985, con "Vértigo". Disco en el que la música negra comienza a hacer acto de presencia para acompañar textos oscuros del propio Ariel o de Sergio Makaroff.
Es 1985, Ariel anda promocionando sus discos como solista en Buenos Aires, y en una emisora de radio conoce a Andrés Calamaro. Surge la amistad entre ambos y participa como guitarrista en la grabación de "Vida Cruel", segundo disco del futuro cantante de Los Rodríguez. Con él graba, en calidad de guitarrista, compositor en algunos temas y coproductor, "Por Mirarte" (1988) y "Nadie Sale Vivo de Aquí" (1990), discos en los que comenzarán a sentarse las bases de lo que muy poco tiempo después será el sonido de Los Rodríguez.