15/01/2010 – 17/01/2010
Genet-Las criadas de Jean Genet
📍 Corral de Comedias de Alcalá Plaza de Cervantes, 15
🎟️ De 12 a 8 €
El Corral de Comedias comienza el año con este clásico de la literatura dramática del S. XX antes de su paso por La Abadía. En una ceremonia perversa y llena de intriga, las hermanas Clara y Solange representan alternativamente el papel de su Señora. Así sale a flote el amor-odio que sienten hacia ella y por sí mismas, a la vez que expresan aquello que creen que la Señora piensa de sus criadas.
Manel Dueso nos propone su personal montaje de esta obra de Jean Genet en la que los tres personajes femeninos son representados por hombres, tal y como fue concebido en su día por el propio autor.
“La humildad sólo puede nacer de la humillación, si no, es falsa vanidad” dice Genet en Querelle de Brest. Quizás este pensamiento, general pero preciso, enmarca y determina Las criadas. El hecho de servir a alguien, de estar por debajo, de obedecer, genera en el interior del servidor (criada) un cúmulo de frustraciones, de no ser y querer ser, de querer ser otro, de engañar a la propia realidad disfrazándola de pequeños acontecimientos expiatorios que permitan la salida al odio, a la venganza, a la muerte-asesinato.
La verdad es que Genet quiere radicalizar la apariencia. Una actriz puede, sin duda, representar el papel de Solange, pero la irrealidad no será radical porque no necesita representar a una mujer. Genet pide que se represente a la mujer Solange, a la mujer Clara, a la mujer Señora, y para eso se necesitan actores que representen el rol de mujer y después el de Solange, Clara y la Señora. Para Genet el ejercicio teatral es demoníaco; la apariencia a punto de hacerse pasar por realidad, ha de revelar la irrealidad profunda.
Todo tiene que ser falso, pero engañar al espectador.Las criadas es una obra brutal, terrible, oscura y luminosa a momentos y de una gran exigencia. Genet conoce en carne propia la parte oscura de la sociedad, ha descendido hasta las cloacas, ha habitado las cavernas y nos hace herederos, sin contemplaciones, de todo el veneno que le ha inoculado el mundo. Y este veneno es el que nosotros
tenemos que saber administrar para envenenar al público, sin concesiones, directo a la vena.
Manel D
Viernes y Sábado: 20.30 h.
Domingo: 19.00 h
Manel Dueso nos propone su personal montaje de esta obra de Jean Genet en la que los tres personajes femeninos son representados por hombres, tal y como fue concebido en su día por el propio autor.
“La humildad sólo puede nacer de la humillación, si no, es falsa vanidad” dice Genet en Querelle de Brest. Quizás este pensamiento, general pero preciso, enmarca y determina Las criadas. El hecho de servir a alguien, de estar por debajo, de obedecer, genera en el interior del servidor (criada) un cúmulo de frustraciones, de no ser y querer ser, de querer ser otro, de engañar a la propia realidad disfrazándola de pequeños acontecimientos expiatorios que permitan la salida al odio, a la venganza, a la muerte-asesinato.
La verdad es que Genet quiere radicalizar la apariencia. Una actriz puede, sin duda, representar el papel de Solange, pero la irrealidad no será radical porque no necesita representar a una mujer. Genet pide que se represente a la mujer Solange, a la mujer Clara, a la mujer Señora, y para eso se necesitan actores que representen el rol de mujer y después el de Solange, Clara y la Señora. Para Genet el ejercicio teatral es demoníaco; la apariencia a punto de hacerse pasar por realidad, ha de revelar la irrealidad profunda.
Todo tiene que ser falso, pero engañar al espectador.Las criadas es una obra brutal, terrible, oscura y luminosa a momentos y de una gran exigencia. Genet conoce en carne propia la parte oscura de la sociedad, ha descendido hasta las cloacas, ha habitado las cavernas y nos hace herederos, sin contemplaciones, de todo el veneno que le ha inoculado el mundo. Y este veneno es el que nosotros
tenemos que saber administrar para envenenar al público, sin concesiones, directo a la vena.
Manel D
Viernes y Sábado: 20.30 h.
Domingo: 19.00 h