25/01/2014
EL REI BORNI
📍 Lugar: Teatro Joventut
Dramaturgia y dirección, Marc Crehuet
Intérpretes: Xesc Cabot, Miki Esparbé, Alain Hernàndez, Ruth Llopis,
Betsy Túrnez
David es un policía antidisturbios que ha vaciado el ojo a un manifestante con una pelota de goma. La casualidad provoca que este manifestante, Ignasi, aparezca una noche a cenar en su casa. Así empieza una comedia ácida sobre la fragilidad de las convicciones, la naturaleza de los roles sociales y la investigación de la verdad.
¿Que hace un antidisturbios cuando llega a casa después de una intervención? ¿Comenta el trabajo con su mujer, cenando?
En tiempo de crisis y de grandes estafas la violencia defensiva del sistema parece a veces más injusta que nunca. Y aun así, es difícil pensar que un antidisturbios sea consciente de la carga negativa de su rol social. Para interpretar su papel con naturalidad necesita creérselo a fondo, como un buen actor encima del escenario. Necesita probablemente minimizar las injusticias por las qual protestan los manifestantes y necesita, más que nunca, convéncer-se de la importancia de su rol en la sociedad para evitar daños mayores.
¿Pero que pasaría si se encontrara cara a cara con la víctima de su violencia en otro contexto, lejos del caos de la manifestación, fuera del campo de batalla? ¿Mantendría sus convicciones o, de alguna manera, el reencuentro haría tambalearse sus esquemas?
Espectáculo en catalán
Intérpretes: Xesc Cabot, Miki Esparbé, Alain Hernàndez, Ruth Llopis,
Betsy Túrnez
David es un policía antidisturbios que ha vaciado el ojo a un manifestante con una pelota de goma. La casualidad provoca que este manifestante, Ignasi, aparezca una noche a cenar en su casa. Así empieza una comedia ácida sobre la fragilidad de las convicciones, la naturaleza de los roles sociales y la investigación de la verdad.
¿Que hace un antidisturbios cuando llega a casa después de una intervención? ¿Comenta el trabajo con su mujer, cenando?
En tiempo de crisis y de grandes estafas la violencia defensiva del sistema parece a veces más injusta que nunca. Y aun así, es difícil pensar que un antidisturbios sea consciente de la carga negativa de su rol social. Para interpretar su papel con naturalidad necesita creérselo a fondo, como un buen actor encima del escenario. Necesita probablemente minimizar las injusticias por las qual protestan los manifestantes y necesita, más que nunca, convéncer-se de la importancia de su rol en la sociedad para evitar daños mayores.
¿Pero que pasaría si se encontrara cara a cara con la víctima de su violencia en otro contexto, lejos del caos de la manifestación, fuera del campo de batalla? ¿Mantendría sus convicciones o, de alguna manera, el reencuentro haría tambalearse sus esquemas?
Espectáculo en catalán