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15/02/2014

LAS BODAS DE FIGARO

📍 Teatro Juan Bravo, Plaza Mayor, 6 - Segovia

🎟️ Precio: 35, 30 Y 25

Sesiones: 20:30
Compañía: OPERA 2001

Vuelve la ópera por fin de nuevo al Teatro Juan Bravo, después de muchos años con una de las operas más humorísticas de Mozart, es una  opera bufa  en cuatro actos sobre un libreto de Lorenzo da Ponte estrenada el 1 de Mayo  de 1786 en Viena.  Con 10 cantantes y más de 20 músicos, esta superproducción  hará las delicias de todos los aficionados a este género del que disfrutaremos con una de las mejores compañías de España y de Europa.
La historia de Las Bodas de Fígaro es una continuación a la narrada en El Barbero de Sevilla, de Rossini; las dos están basadas en la trilogía escrita por Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais sobre el personaje de Fígaro: Le Mariage de Figaro ou  La Folle journée.
Ninguna ópera antes de Le Nozze di Figaro se puede comparar por su encanto e innovación en la melodía, riqueza y variedad de la orquestación. Compuesta en tal sólo un mes es considerada una de las mejores obras creadas por  Mozart.

FICHA ARTÍSTICA
Solistas, Coros y Orquesta de la Compañía Lírica OPERA 2001
Dirección musical : Martin Mázik
Dirección de escena : Alexander Herold
Dirección artística: Luis Miguel Lainz

“Le Nozze di Figaro” es, con toda probabilidad, la opera cómica más perfecta jamás escrita. Liberada de la tiranía del barroco y su reino de la lágrima, Lorenzo da Ponte, basándose en su vez a la obra revolucionaria y clamorosamente exitosa de Beaumarchais en Paris, le proporcionó a Mozart un libretto de asombrosa y contundente perfección. En parte, una sátira sobre las morales y costumbres de su época y por otra parte un tracto político, todo mezclado en una comedia de enredos, en su turno disfrazada de alta comedia. Todo un reto.
Y es un reto para el Director de Escena también. Toda comedia se base fundamentalmente sobre la verdad. Uno se divierte porque delante de nosotros hay una realidad que es fácil de reconocer. Y esa realidad empieza a distorsionarse a través de una seria de acontecimientos que descolocan nuestro sentido de lo normal: lo que debería  ocurrir. Y la risa es un mecanismo físico para devolvernos esa normalidad. Pero aquí hay un problema. Si la comedia necesita una realidad que es diferente a la nuestra, ¿como podemos construir un puente para el público? Hay muchas voces que reclaman que la opera debería ser “relevante”. (Por alguna razón que a mi se me escapa, esto se traduce normalmente en vestir todo el mundo en abrigos.