14/04/2014
Concierto-conferencia sobre el oratorio “Christus” de Listz
📍 Casa de Cultura de Floridablanca, San Lorenzo de El Escorial
El Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, a través de la Concejalía de Cultura, ofrece el concierto-conferencia “Christus Oratorium “ de Franz Liszt (1811-1886), organizado por la Asociación Wagneriana de la Sierra de Guadarrama, que correrá a cargo del pianista Ángel Recas y el conferenciante José Hernández, en una cita que tendrá lugar el lunes 14 de abril, a las 18.00 horas, en la Casa de Cultura de Floridablanca.
Entremezclando música de este magnífico compositor y una magistral conferencia sobre su figura, se abordará la vida y obra de Liszt, tras una etapa muy prolífica en Weimar, que le condujo a Roma en 1861. Un lugar en el que llevaría una vida algo más retirada.
“Tal vez el dolor producido por la muerte en 1859 de su hijo Daniel, añadido a la muerte de su hija Blandine en 1862, le hicieron refugiarse en un ambiente más íntimo y solitario, llegando a recibir las órdenes menores: ostiario, lector, exorcista y acólito, y pasando a ser llamado en ocasiones “abbé Liszt”, señalan desde la Asociación.
“Es en esa atmósfera religiosa y solitaria en la que Liszt compuso su oratorio Christus, concebido en tres partes -Oratorio de Navidad, Tras la epifanía y Pasión y resurrección-, a diferencia de los otros grandes músicos de su tiempo -casi todos protestantes, ortodoxos o descreídos-, Liszt era católico, y por lo tanto sus obras religiosas retoman una tradición musical en una Iglesia que no vivía precisamente sus mejores momentos en ese ámbito”.
De hecho, aseguran, “Liszt trató de proponer obras para la liturgia, con efectos dramáticos, como el Via Crucis, recuperó himnos gregorianos, buceó en los archivos vaticanos y rescató obras de Palestrina y por tanto de lo mejor de la Historia musical religiosa, en una actitud pionera de investigación musical”. Si bien, “no consiguió que la Iglesia asumiera sus puntos de vista, y de hecho se le contempló cada vez más con gestos torcidos en Roma y en todas partes, hasta sus alumnos, su yerno Richard Wagner y su propia hija Cosima le veían progresivamente como un loco. Pero lo cierto es que Liszt legó a la posteridad un catálogo de música religiosa propiamente católica que poco a poco van teniendo la presencia que merecen en las salas de concierto”.
En el caso del oratorio Christus, se trata quizá de su obra religiosa “más importante”, aseguran, compuesta entre 1862 y 1866 en Roma. “Irónicamente, habría de esperar a 1873 para el estreno en una iglesia protestante de Weimar”. Para este oratorio, “se requiere un gran aparato orquestal para interpretar, así como un coro”.
“Es interesante que el original carece de recitativos, adoptando la orquesta el papel de sostén y fuerza motora de la acción, superando así en cierto sentido el papel del coro. De hecho, Liszt anota pasajes en latín en la partitura, para explicar de alguna manera por dónde transcurre la acción. En esta ocasión, presentamos una versión para piano solo que recoge la mayor parte del oratorio, sobre todo su espíritu, que se concreta muy especialmente en los numerosos pasajes camerísticos que contiene en su versión orquestal y que le dan un carácter íntimo y sentido”, explican desde la Asociación Wagneriana de la Sierra.
Entremezclando música de este magnífico compositor y una magistral conferencia sobre su figura, se abordará la vida y obra de Liszt, tras una etapa muy prolífica en Weimar, que le condujo a Roma en 1861. Un lugar en el que llevaría una vida algo más retirada.
“Tal vez el dolor producido por la muerte en 1859 de su hijo Daniel, añadido a la muerte de su hija Blandine en 1862, le hicieron refugiarse en un ambiente más íntimo y solitario, llegando a recibir las órdenes menores: ostiario, lector, exorcista y acólito, y pasando a ser llamado en ocasiones “abbé Liszt”, señalan desde la Asociación.
“Es en esa atmósfera religiosa y solitaria en la que Liszt compuso su oratorio Christus, concebido en tres partes -Oratorio de Navidad, Tras la epifanía y Pasión y resurrección-, a diferencia de los otros grandes músicos de su tiempo -casi todos protestantes, ortodoxos o descreídos-, Liszt era católico, y por lo tanto sus obras religiosas retoman una tradición musical en una Iglesia que no vivía precisamente sus mejores momentos en ese ámbito”.
De hecho, aseguran, “Liszt trató de proponer obras para la liturgia, con efectos dramáticos, como el Via Crucis, recuperó himnos gregorianos, buceó en los archivos vaticanos y rescató obras de Palestrina y por tanto de lo mejor de la Historia musical religiosa, en una actitud pionera de investigación musical”. Si bien, “no consiguió que la Iglesia asumiera sus puntos de vista, y de hecho se le contempló cada vez más con gestos torcidos en Roma y en todas partes, hasta sus alumnos, su yerno Richard Wagner y su propia hija Cosima le veían progresivamente como un loco. Pero lo cierto es que Liszt legó a la posteridad un catálogo de música religiosa propiamente católica que poco a poco van teniendo la presencia que merecen en las salas de concierto”.
En el caso del oratorio Christus, se trata quizá de su obra religiosa “más importante”, aseguran, compuesta entre 1862 y 1866 en Roma. “Irónicamente, habría de esperar a 1873 para el estreno en una iglesia protestante de Weimar”. Para este oratorio, “se requiere un gran aparato orquestal para interpretar, así como un coro”.
“Es interesante que el original carece de recitativos, adoptando la orquesta el papel de sostén y fuerza motora de la acción, superando así en cierto sentido el papel del coro. De hecho, Liszt anota pasajes en latín en la partitura, para explicar de alguna manera por dónde transcurre la acción. En esta ocasión, presentamos una versión para piano solo que recoge la mayor parte del oratorio, sobre todo su espíritu, que se concreta muy especialmente en los numerosos pasajes camerísticos que contiene en su versión orquestal y que le dan un carácter íntimo y sentido”, explican desde la Asociación Wagneriana de la Sierra.