01/06/2014
UN CORAZÓN LLENO DE LLUVIA
📍 Teatro Ortega
UN CORAZÓN LLENO DE LLUVIA
Teatro Ortega
Horario: 19:00
Director: Jesús Fuente
Reparto:
Rosalia: Esther Villa Alejandra: Judit Molero Silvina: Ángeles Arias Tec. Video: Jose Manuel Simón Tec. Sonido: Rubén Fuente Tec. Luces: Jesús Fuente Dirección: Jesús Fuente.
Sinopsis:
Rosalía de Castro murió el 15 de julio de 1885. Sus últimos momentos a través del relato de González Besada fueron:
«... recibió con fervor los Santos Sacramentos, recitando en voz baja sus predilectas oraciones. Encargó a sus hijos quemasen los trabajos literarios que, reunidos y ordenados por ella misma, dejada sin publicar, dispuso se la enterrara en el cementerio de Adina, y pidiendo un ramo de pensamientos, la flor de su predilección, no bien se lo acercó a los labios sufrió un ahogo que fue el comienzo de su agonía. Delirante, y nublada la vista, dijo a su hija Alejandra: 'Abre esa ventana, que quiero ver el mar', y cerrando sus ojos para siempre, expiró»...
Desde Padrón, en donde murió Rosalía, no puede verse el mar. Esas últimas palabras de una persona para quien el mar fue una perenne tentación de suicidio.
Teatro Ortega
Horario: 19:00
Director: Jesús Fuente
Reparto:
Rosalia: Esther Villa Alejandra: Judit Molero Silvina: Ángeles Arias Tec. Video: Jose Manuel Simón Tec. Sonido: Rubén Fuente Tec. Luces: Jesús Fuente Dirección: Jesús Fuente.
Sinopsis:
Rosalía de Castro murió el 15 de julio de 1885. Sus últimos momentos a través del relato de González Besada fueron:
«... recibió con fervor los Santos Sacramentos, recitando en voz baja sus predilectas oraciones. Encargó a sus hijos quemasen los trabajos literarios que, reunidos y ordenados por ella misma, dejada sin publicar, dispuso se la enterrara en el cementerio de Adina, y pidiendo un ramo de pensamientos, la flor de su predilección, no bien se lo acercó a los labios sufrió un ahogo que fue el comienzo de su agonía. Delirante, y nublada la vista, dijo a su hija Alejandra: 'Abre esa ventana, que quiero ver el mar', y cerrando sus ojos para siempre, expiró»...
Desde Padrón, en donde murió Rosalía, no puede verse el mar. Esas últimas palabras de una persona para quien el mar fue una perenne tentación de suicidio.