15/05/2014 – 27/06/2014
Exposición "Amaranta" - Pinturas y dibujos de Orión Pierninsky
📍 CICCA Alameda de Colón - Horario: Lunes a viernes de 10:00 a 13:30 y de 17:30 a 21:00 hora
🎟️ Gratuito
ORIÓN PIERNINSKY
‘Amaranta’
‘La Pintura de ORIÓN SANTANA:
Un camino de la figuración a la abstracción, un sendero entre la Tierra y el Cielo’
Por Rubén Mettini.
Santana, con sus últimas obras, ha emprendido un camino que va de la figuración a la
abstracción, aunque siempre reconocemos en sus formas desfiguradas un objeto, un
tema. Se trata de un objeto que pugna por expresarse, a pesar de los empastes que lo
velan y lo confunden ante la vista del espectador.
La forma recuerda al objeto, pero el tema aparece mutado por el trazo. Una forma de
elaboración del dibujo que nos hace pensar en el expresionismo abstracto.
El pintor acentúa la fuerza expresiva de la línea, reduce las formas a su
materialización más esquemática y hace de ellas un uso simbólico. De allí surge el
misterio, la sugerencia y el grito de sus imágenes. Todos estos elementos rememoran
la inquietud numinosa de Edvard Munch.
La deformación del trazo, conseguido mediante una línea cortante e incisiva, nos habla
de una piel bajo la piel, y enseguida nos viene a la memoria la pintura de Egon
Schiele.
Estos dos pintores parecen subyacer en la nueva etapa de Santana, aunque el pintor
hace aparecer estas influencias transfiguradas por su propia línea estética.
Una lectura digamos biológica de los cuadros nos diría que Santana crea una cadena
trófica positiva. El árbol ha dado sus fibras para crear el papel. El grafito aplicado al
papel da vida a un árbol. De la destrucción se vuelve a la existencia. De la muerte
biológica surge un renacimiento en la ficción del arte.
Una lectura más profunda de la naturaleza recreada por el dibujo, nos indica que el
árbol hunde sus raíces en la Tierra y eleva sus brazos cubiertos de hojas para intentar
alcanzar el Cielo. Así a la manera de los sufistas persas, el árbol es una especie de
derviche que toma con una mano la energía que viene de lo alto y la dirige con la otra
a las entrañas de la tierra.
La naturaleza metamorfoseada en arte es el “camino”, la “vía”, utilizando la
terminología de la ascética sufí, a fin de conectar lo humano y lo divino.
Este es el sendero último que nos propone Orión Santana con su obra.
‘Amaranta’
‘La Pintura de ORIÓN SANTANA:
Un camino de la figuración a la abstracción, un sendero entre la Tierra y el Cielo’
Por Rubén Mettini.
Santana, con sus últimas obras, ha emprendido un camino que va de la figuración a la
abstracción, aunque siempre reconocemos en sus formas desfiguradas un objeto, un
tema. Se trata de un objeto que pugna por expresarse, a pesar de los empastes que lo
velan y lo confunden ante la vista del espectador.
La forma recuerda al objeto, pero el tema aparece mutado por el trazo. Una forma de
elaboración del dibujo que nos hace pensar en el expresionismo abstracto.
El pintor acentúa la fuerza expresiva de la línea, reduce las formas a su
materialización más esquemática y hace de ellas un uso simbólico. De allí surge el
misterio, la sugerencia y el grito de sus imágenes. Todos estos elementos rememoran
la inquietud numinosa de Edvard Munch.
La deformación del trazo, conseguido mediante una línea cortante e incisiva, nos habla
de una piel bajo la piel, y enseguida nos viene a la memoria la pintura de Egon
Schiele.
Estos dos pintores parecen subyacer en la nueva etapa de Santana, aunque el pintor
hace aparecer estas influencias transfiguradas por su propia línea estética.
Una lectura digamos biológica de los cuadros nos diría que Santana crea una cadena
trófica positiva. El árbol ha dado sus fibras para crear el papel. El grafito aplicado al
papel da vida a un árbol. De la destrucción se vuelve a la existencia. De la muerte
biológica surge un renacimiento en la ficción del arte.
Una lectura más profunda de la naturaleza recreada por el dibujo, nos indica que el
árbol hunde sus raíces en la Tierra y eleva sus brazos cubiertos de hojas para intentar
alcanzar el Cielo. Así a la manera de los sufistas persas, el árbol es una especie de
derviche que toma con una mano la energía que viene de lo alto y la dirige con la otra
a las entrañas de la tierra.
La naturaleza metamorfoseada en arte es el “camino”, la “vía”, utilizando la
terminología de la ascética sufí, a fin de conectar lo humano y lo divino.
Este es el sendero último que nos propone Orión Santana con su obra.