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20/02/2015 – 05/03/2015

‘Jugando con la luz’ de MF Caballero en la casa de Cultura

📍 Casa de Cultura

El Muy Ilustre Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, a través de la Concejalía de Cultura, ofrece a vecinos y visitantes una nueva cita con la pintura, en este caso de la mano de M.F. Caballero quien, del 20 de febrero al 5 de marzo, llevará a la Casa de Cultura la exposición “Jugando con la luz”; una serie de óleos que plasman la maestría cromática del artista a través de sus paisajes.

Así lo pone de manifiesto la crítica de arte Marisol G. Moreno quien asegura que cuando alguien contempla la pintura de Fernández Caballero percibe “a través de todos los sentidos: con la vista, el olfato y el oído percibe el paisaje, el olor de las flores, el susurro de la leve brisa cuando balancea los tallos con movimientos acompasados”.

El pintor, dice, ejecuta los paisajes con gran maestría; estudia las composiciones, la organización espacial y la perspectiva. Sin embargo, asegura que “ lo que le preocupa esencialmente es la luz, una luz que cambia a lo largo del día y modifica los efectos de luces y sombras, una luz primaveral u otoñal, potente cuando es de día, tamizada cuando hay nubes y refulgente al atardecer”.

Según esta experta, la paleta cromática que emplea al artista se compone esencialmente de amarillos, verdes, rojos y violetas, “con una amplia gama de tonos complementarios y suplementarios; y es que este artista conoce y domina el mundo cromático, sabe cómo hacer resaltar cada color por medio de su complementario, algo que ya demostró Delacroix y más tarde los Impresionistas”.

Pero el arte de Fernández Caballero no sólo es luz y color, advierte G. Moreno. También “es dinamismo y atmósfera, a la vez que sentimiento y percepción íntima, este pintor conoce todos los secretos de la naturaleza, su belleza, su ambiente y entorno, su fuerza regenerativa, su sentido poético… es una naturaleza e estado salvaje, de zonas campestres, efímera y al mismo tiempo cíclica, indefensa ante la intemperie y las inclemencias del tiempo, cambiante y sensible, pero eterna”.

El artista, destaca esta crítica, consigue con una pincelada impresionista -pequeña, suelta y segura-, “unos excepcionales paisajes que asemejan paraísos terrenales” en los que, después de todo, hace ver que el Paraíso “no está tan lejos”.