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17/02/2015 – 24/05/2015

El CAB abre un nuevo ciclo expositivo con la obra del mexicano Pedro Reyes y los holandeses Tejo Remy y René Veenhuizen

📍 El Centro de Arte Caja de Burgos CAB

Arte y diseño se unen en las propuestas que acoge hasta el 24 de mayo el Centro de Arte Caja de Burgos

El Centro de Arte Caja de Burgos CAB inaugura las dos nuevas propuestas artísticas que permanecerán abiertas al público hasta el próximo 24 de mayo, concebidas, respectivamente por el artista plástico mexicano Pedro Reyes y los diseñadores holandeses Tejo Remy y René Veenhuizen.

Bajo el título El juego de la vida, Reyes propone, con la colaboración del etnógrafo Joaquín Díaz, un juego que propone un recorrido lúdico por las distintas etapas de la vida. Y en Our world as a toolkit, Remy y Veenhuizen muestran creaciones nacidas de objetos desechados, llenas de humor, lirismo e intención lúdica.

Pedro Reyes: El Juego de la vida. El  artista plástico Pedro Reyes, que el pasado 21 de enero se convirtió en el primer mexicano en recibir la Medalla de las Artes que otorga el Departamento de Estado de los Estados Unidos en reconocimiento a su trabajo creativo, llega al CAB para convertir el nivel -1 del centro en un espacio de juego, merced a una estructura en espiral en forma de un gran tablero que recuerda al Juego de la Oca, con 63 casillas que representan el tránsito por las diferentes etapas de la vida.

En El juego de la vida, la operación aleatoria de tirar los dados hará mover a los participantes en el juego, activando la sala del museo. Una tornamesa permite a los jugadores escuchar canciones alusivas a esos momentos vitales, canciones que han sido elegidas usando la estructura propia del juego.

Esta propuesta artística cuenta, en efecto, con su propia banda sonora, un álbum doble realizado por el ilustre musicólogo y folclorista zamorano Joaquín Díaz, Premio Castilla y León de las Ciencias Sociales y las Humanidades en 1999, quien en sus cincuenta años de carrera ha compilado en más de sesenta discos los romances y cantares de España.

El CAB organizará partidas oficiales todas las semanas para grupos reducidos, monitorizadas por el equipo de mediadores del centro. Los ganadores semanales se enfrentarán en una gran final de la que saldrá el ganador final de El juego de la vida.

Vinculado familiarmente a Joaquín Díaz por el exilio español a México, Reyes pasó su infancia escuchando estos discos y, cuando surgió la oportunidad de exhibir en el CAB, Reyes quiso crear este juego como una colaboración entre ambos artistas.
Reyes (Ciudad de México, 1972), cuyo trabajo está relacionado con la escultura, la arquitectura, el vídeo y la performance, aborda la interacción entre el espacio físico y el espacio social, a través de una concepción del arte como una herramienta útil para promover la acción individual y colectiva frente a la crisis humana, política y ecológica de nuestro tiempo.

Por medio del arte, el creador mexicano examina las contradicciones de la vida moderna y propone soluciones que son al mismo tiempo simples y complejas, metafóricas y funcionales.

Buena parte de su trabajo responde al contexto político y social que lo rodea, y muchos de sus proyectos artísticos se basan en la idea de que es posible dar soluciones reales a los problemas sociales. Su dinámica artística se ha concretado en proyectos como Palas por pistolas, campaña social para contrarrestar la posesión de armas de fuego en la ciudad de Culiacán (México), o Sanatorium, una clínica terapéutica que hiperestimula a quienes padecen estrés o depresión por soledad.

El trabajo artístico de Pedro Reyes se ha expuesto en algunos de los museos y galerías más importantes del mundo, la Bienal de Venecia, Art Basel y la Documenta de Kassel.

Tejo Remy y René Veenhuizen: Our world as a toolkit. A medio camino entre el arte y el diseño industrial, los holandeses Tejo Remy y René Veenhuizen recontextualizan materiales desechados para crear piezas cargadas de originalidad en las que la  función y la forma son un todo inseparable y que mueven a una reflexión acerca de nuestro actual  estilo de vida y consumo.  Our world as a toolkit cuenta con la colaboración de la Embajada del Reino de los Países Bajos.

A partir de un enfoque experimental no exento de sentido del humor, Remy y Veenhuizen han  desarrollado un sistema de valores basado en el ahorro, la sencillez y la responsabilidad, reapropiándose de materiales supuestamente inservibles y confiriendo a los objetos cotidianos una  singular filosofía estética. 

El cofre de cajones, la silla de alfombras o la lámpara hecha de botellas de leche son algunos de los  diseños más célebres de unos creadores cuyos productos forman parte de las colecciones de  museos como el MOMA de Nueva York, el Central Museum de Utrecht, el LACMA de Los Ángeles, el High Museum de Atlanta, el Stedelijk Museum de Amsterdam y el Die Neue Sammlung de Munich, entre otros. 

Son creaciones a la vez funcionales, estéticas, simbólicas y lúdicas, que parten de las cualidades  físicas, la historia y el significado del objeto recuperado, pero también de su historia y su significado, y que son proyectadas a menudo en función de las características físicas y arquitectónicas del  espacio de que se trate. “Transformamos lo familiar e incorporamos las circunstancias haciendo que  el material con el que trabajamos sea el mundo en sí mismo. Esto nos permite crear nuestra propia  libertad en términos de diseño”, aseguran. 

Remy y Veenhuizen trabajan con el ritmo de las formas, de los colores y las texturas, hasta  transmitir sensaciones, historias, ideas que sorprenden y conmueven, con un aliento casi poético.

Herederos del espíritu del colectivo Droog Design, que a comienzos de los años 90 atrajo la atención de la crítica internacional con una exposición en la Feria del Mueble de Milán, la pareja holandesa ha expandido el lenguaje del diseño contemporáneo abriendo las puertas a una nueva generación de  creadores que exploran el empleo de materiales y crean productos y espacios que se unen con el  individuo a un nivel personal, a menudo partiendo de formas naturales, y fuerzan al  espectador/usuario a replanearse su relación con los objetos y con el mundo.