06/03/2015 – 29/03/2015
El Quijote y yo
📍 Teatro Sanpol. San Pol de Mar, 1
🎟️ Desde 12,50 €
La Bicicleta
Género: teatro familiar
Del 6 al 29 de marzo
Entradas desde 12,50 €
FICHA ARTÍSTICA
Adaptación de la novela de Miguel de Cervantes
Versión y dirección: Ana María Boudeguer
Puesta en escena: Natalia Jara
Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel.
Escenografía: Georgi Dimov.
Vestuario: Denitza Deneva.
REPARTO
Víctor Benedé (Quijote), Jesús María Barreda (Sancho), Felipe Ansola (Tomás), Georgina Cort (madre), Enrique Lestón (Quique), Javier Enquix (varios personajes)
SINOPSIS
Tomás está castigado. Por tercera vez llega a casa con un suspenso. La razón, negarse a hacer la redacción sobre el Quijote, obligatoria este año de celebración. Por tanto, no hay salida con amigos, no hay ordenador ni “game boy”. Tomás se siente tremendamente desdichado y no entiende porque tiene que escribir sobre alguien que “nada” tiene que ver con las cosas que le suceden a él.
Esa noche, cuando todos duermen, se apresta a partir lejos de la casa donde no le comprenden ni le quieren. Al abrir la ventana, un rayo de luna cae sobre el voluminoso libro culpable de sus desdichas. En medio de polvaredas y rechinar de hierros, surge la figura esperpéntica de un descalabrado Don Quijote, harto de permanecer 400 años metido en gruesos libros polvorientos, harto de que lo saquen cada dos por tres para estudiarlo como un bicho raro, del derecho y del revés. El anciano, que se siente tan desdichado como Tomás cree que es una “gloriosa” idea huir juntos en busca de aventuras.
Género: teatro familiar
Del 6 al 29 de marzo
Entradas desde 12,50 €
FICHA ARTÍSTICA
Adaptación de la novela de Miguel de Cervantes
Versión y dirección: Ana María Boudeguer
Puesta en escena: Natalia Jara
Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel.
Escenografía: Georgi Dimov.
Vestuario: Denitza Deneva.
REPARTO
Víctor Benedé (Quijote), Jesús María Barreda (Sancho), Felipe Ansola (Tomás), Georgina Cort (madre), Enrique Lestón (Quique), Javier Enquix (varios personajes)
SINOPSIS
Tomás está castigado. Por tercera vez llega a casa con un suspenso. La razón, negarse a hacer la redacción sobre el Quijote, obligatoria este año de celebración. Por tanto, no hay salida con amigos, no hay ordenador ni “game boy”. Tomás se siente tremendamente desdichado y no entiende porque tiene que escribir sobre alguien que “nada” tiene que ver con las cosas que le suceden a él.
Esa noche, cuando todos duermen, se apresta a partir lejos de la casa donde no le comprenden ni le quieren. Al abrir la ventana, un rayo de luna cae sobre el voluminoso libro culpable de sus desdichas. En medio de polvaredas y rechinar de hierros, surge la figura esperpéntica de un descalabrado Don Quijote, harto de permanecer 400 años metido en gruesos libros polvorientos, harto de que lo saquen cada dos por tres para estudiarlo como un bicho raro, del derecho y del revés. El anciano, que se siente tan desdichado como Tomás cree que es una “gloriosa” idea huir juntos en busca de aventuras.