26/09/2015
XXXVI Festival de Teatro Ciudad de Palencia. El grito en el cielo
📍 Teatro Principal
XXXVI Festival de Teatro Ciudad de Palencia
El grito en el cielo, de Eusebio Calonge. La Zaranda
Teatro Principal
Horario: 20:30
El grito en el cielo, de Eusebio Calonge. La Zaranda
Teatro Principal
Horario: 20:30
Estos destinos que acaban el peregrinar de sus vidas fueron depositados como órganos deteriorados en este geriátrico aséptico, sin más esperanza que la sedación paliativa que los desintegre en la nada.
Los tratamientos, las sesiones de rehabilitación y terapias (entre ellas, las artes como ejercitación corporal o entretenimiento) ocupan rutinariamente el ocaso de sus días.
Sin embargo, de esas vidas reducidas a mecanismos orgánicos no han podido abolir totalmente la contraindicación de soñar. Y algunos deciden desertar de la defunción médicamente certificada, intentando una escapada más allá del horizonte material que clausura su tiempo, emprendiendo un arriesgado viaje hacia la libertad perdida que les hace recuperar la fe como dimensión humana. Vivir en la intemperie del alma.
Una obra que conforma con la anterior, El Régimen del Pienso, una ácida crítica a un mundo deshumanizado y sin trascendencia, donde los historiales clínicos suplantan toda biografía y el arte, mutilado de su sentido espiritual, es un engranaje más de esa maquinaria de aniquilamiento.
Los tratamientos, las sesiones de rehabilitación y terapias (entre ellas, las artes como ejercitación corporal o entretenimiento) ocupan rutinariamente el ocaso de sus días.
Sin embargo, de esas vidas reducidas a mecanismos orgánicos no han podido abolir totalmente la contraindicación de soñar. Y algunos deciden desertar de la defunción médicamente certificada, intentando una escapada más allá del horizonte material que clausura su tiempo, emprendiendo un arriesgado viaje hacia la libertad perdida que les hace recuperar la fe como dimensión humana. Vivir en la intemperie del alma.
Una obra que conforma con la anterior, El Régimen del Pienso, una ácida crítica a un mundo deshumanizado y sin trascendencia, donde los historiales clínicos suplantan toda biografía y el arte, mutilado de su sentido espiritual, es un engranaje más de esa maquinaria de aniquilamiento.