13/11/2015
EL HIJO DE LA NOVIA
📍 TEATRO AUDITORIO BUERO VALLEJO
🎟️ Entradas: 12 y 15 euros
Viernes, 13 de noviembre
20:00 h.
Teatro
Autor: Fernando Castets y Juan J. Campella
Compañía: Ados Teatroa
Obra conmovedora, entre el drama y la comedia, que habla sobre la falta de compromiso y la búsqueda de sueños; a pesar de todo, nos enseña que hay que volver a encontrar la fuerza para sobrevivir.
¿Sabes cuál es mi sueño? Irme a la mierda, no puedo más… He hecho todo mal. Tanto
preocuparme por todo el mundo, tanto trabajo, y lo único que tengo es un restaurante que no
le interesa a nadie… Irme a la mierda... no sé a dónde, lejos… Estar ahí, tirado todo el día,
sin proveedores, sin cuentas, sin bancos, sin preocupaciones, nada… Irme a la mierda, sin que
nadie me joda... Ese es mi sueño...
Rafael, en “El hijo de la novia”
Sinopsis
Rafael no está conforme con la vida que lleva: no puede conectar con sus cosas ni con la gente, nunca
tiene tiempo, se aferra al zapping televisivo y se consuela con viejos capítulos de su serie preferida:
“El Zorro”. Pero él ya no se parece en nada a su héroe de ficción. Ya no puede jugar a ponerse la capa
negra, el antifaz y tener una identidad oculta. Su realidad es mucho más compleja.
Rafael, inmerso en una terrible crisis económica y de valores (algo por desgracia absolutamente
de actualidad), dedica 24 horas al día a sacar adelante el restaurante fundado por su padre. Está
divorciado, ve muy poco a su hija, no tiene amigos y elude comprometerse con su novia. Además,
desde hace mucho tiempo no visita a su madre, internada en un geriátrico con Alzheimer.
Por todo ello, Rafael siente que no alcanza las expectativas de nada ni de nadie y ya sólo aspira a que le
dejen en paz. Pero una serie de acontecimientos inesperados le desequilibra: una cadena internacional
de restaurantes se propone absorber el suyo, sufre un ataque al corazón que está a punto de acabar con
su vida, su actual relación de pareja está a punto de la ruptura, y para colmo su padre se empeña contra
viento y marea en cumplir el viejo sueño de su madre: casarse por la Iglesia (a pesar de la oposición de
la propia Iglesia). Pero Rafael se reencontrará con un viejo amigo de la infancia que, a pesar de cargar
con una tragedia personal, le ayudará de una manera muy particular a reconstruir su pasado
y recuperar su presente. A evaluar de nuevo su vida y ordenar sus prioridades.
La historia de amor de sus padres y la aparición de su amigo, cosas ambas que en principio vive como
un problema, acabarán siendo el revulsivo para volver a hacerse con el timón de su vida.
Nota de la directora
Una historia (grande) sobre lo pequeño
El hijo de la novia es una historia de las que hacen grande la comedia, y gran parte de su acierto se basa en que, en casi todas sus escenas, en medio de unos diálogos dramáticos, se despliega el sentido del humor. Y lo que la hace grande es su equilibrio, el saber pasar imperceptiblemente del drama
a la risa, mientras nos muestra el fracaso cotidiano de los personajes, la crisis de las relaciones sociales y familiares, la religión, los ideales, la vejez, la enfermedad y el amor en el que, quién más, quién menos, necesitamos seguir creyendo.
Sobre sus dos líneas argumentales, la boda de los padres y la obligada venta del ruinoso restaurante
familiar a una cadena internacional, se sostiene todo un entramado tragicómico: ese pequeño
empresario que tiene que hacer trampas para seguir adelante, ese anciano que ve cómo sus valores ya
nada valen, esa mujer sin memoria... Personajes y situaciones que llevan al espectador de la carcajada al llanto, haciéndole disfrutar de ambas emociones de igual manera. En definitiva, se trata de fragmentos
de la vida misma, en escena. Historias que bien le podrían pasar, si no le han pasado ya, a cualquiera
de nosotros y que, por más que hablen de lo pequeño, son enormes en su capacidad de emocionarnos.
20:00 h.
Teatro
Autor: Fernando Castets y Juan J. Campella
Compañía: Ados Teatroa
Obra conmovedora, entre el drama y la comedia, que habla sobre la falta de compromiso y la búsqueda de sueños; a pesar de todo, nos enseña que hay que volver a encontrar la fuerza para sobrevivir.
¿Sabes cuál es mi sueño? Irme a la mierda, no puedo más… He hecho todo mal. Tanto
preocuparme por todo el mundo, tanto trabajo, y lo único que tengo es un restaurante que no
le interesa a nadie… Irme a la mierda... no sé a dónde, lejos… Estar ahí, tirado todo el día,
sin proveedores, sin cuentas, sin bancos, sin preocupaciones, nada… Irme a la mierda, sin que
nadie me joda... Ese es mi sueño...
Rafael, en “El hijo de la novia”
Sinopsis
Rafael no está conforme con la vida que lleva: no puede conectar con sus cosas ni con la gente, nunca
tiene tiempo, se aferra al zapping televisivo y se consuela con viejos capítulos de su serie preferida:
“El Zorro”. Pero él ya no se parece en nada a su héroe de ficción. Ya no puede jugar a ponerse la capa
negra, el antifaz y tener una identidad oculta. Su realidad es mucho más compleja.
Rafael, inmerso en una terrible crisis económica y de valores (algo por desgracia absolutamente
de actualidad), dedica 24 horas al día a sacar adelante el restaurante fundado por su padre. Está
divorciado, ve muy poco a su hija, no tiene amigos y elude comprometerse con su novia. Además,
desde hace mucho tiempo no visita a su madre, internada en un geriátrico con Alzheimer.
Por todo ello, Rafael siente que no alcanza las expectativas de nada ni de nadie y ya sólo aspira a que le
dejen en paz. Pero una serie de acontecimientos inesperados le desequilibra: una cadena internacional
de restaurantes se propone absorber el suyo, sufre un ataque al corazón que está a punto de acabar con
su vida, su actual relación de pareja está a punto de la ruptura, y para colmo su padre se empeña contra
viento y marea en cumplir el viejo sueño de su madre: casarse por la Iglesia (a pesar de la oposición de
la propia Iglesia). Pero Rafael se reencontrará con un viejo amigo de la infancia que, a pesar de cargar
con una tragedia personal, le ayudará de una manera muy particular a reconstruir su pasado
y recuperar su presente. A evaluar de nuevo su vida y ordenar sus prioridades.
La historia de amor de sus padres y la aparición de su amigo, cosas ambas que en principio vive como
un problema, acabarán siendo el revulsivo para volver a hacerse con el timón de su vida.
Nota de la directora
Una historia (grande) sobre lo pequeño
El hijo de la novia es una historia de las que hacen grande la comedia, y gran parte de su acierto se basa en que, en casi todas sus escenas, en medio de unos diálogos dramáticos, se despliega el sentido del humor. Y lo que la hace grande es su equilibrio, el saber pasar imperceptiblemente del drama
a la risa, mientras nos muestra el fracaso cotidiano de los personajes, la crisis de las relaciones sociales y familiares, la religión, los ideales, la vejez, la enfermedad y el amor en el que, quién más, quién menos, necesitamos seguir creyendo.
Sobre sus dos líneas argumentales, la boda de los padres y la obligada venta del ruinoso restaurante
familiar a una cadena internacional, se sostiene todo un entramado tragicómico: ese pequeño
empresario que tiene que hacer trampas para seguir adelante, ese anciano que ve cómo sus valores ya
nada valen, esa mujer sin memoria... Personajes y situaciones que llevan al espectador de la carcajada al llanto, haciéndole disfrutar de ambas emociones de igual manera. En definitiva, se trata de fragmentos
de la vida misma, en escena. Historias que bien le podrían pasar, si no le han pasado ya, a cualquiera
de nosotros y que, por más que hablen de lo pequeño, son enormes en su capacidad de emocionarnos.