19/11/2015
MURALI CORYELL TRÍO
📍 TEATRO MODERNO - GUADALAJARA
🎟️ Entradas: 10 euros
TEATRO MODERNO - GUADALAJARA
Jueves, 19 de noviembre
MURALI CORYELL TRÍO
20:30 h.
Concierto
Ciclo Jazz en el Moderno
Murali, influenciado por Jimi Hendrix, Miles Davis o Carlos Santana, es hoy en día un consolidado artista dentro del mundo del jazz en el que destaca como cantante, instrumentista y compositor. Para la ocasión habrá un invitado muy especial: Basilio Marti.
Hijo del legendario guitarrista de fusión jazz-rock Larry Coryell, hace honor a su padre y es ya considerado un Jazz-Soul-Blues master.
Sus shows se convierten en pura magia donde él ejerce de director de orquesta. Toca y canta como las leyendas del género, y sus composiciones están a la altura de los Grammy Hawards… un superclase.
Murali ha realizado giras como artista invitado con el galardonado artista de blues Joe Louis Walker, el saxofonista Bill Evans o su padre, el legendario guitarrista de jazz Larry Coryell.
Artista invitado Basilio Martí
Fue teclista de Antonio Vega durante dos décadas, estuvo en Sonora, ha tocado con Quique González y mantiene su propio proyecto, Yuri Gagarín Trío. Arancha Moreno nos presenta a Basilio Martí.
Durante casi veinte años ha sido el compañero de batallas de Antonio Vega, su teclista fiel, el único músico con el que trabajó siempre desde que se separó de Nacha Pop. Dos años más tarde de la muerte de Antonio, Basilio Martí sigue trabajando solo, con su proyecto Yuri Gagarín Trío, y preparando un álbum póstumo de Antonio, que verá la luz en 2012. Nos encontramos con él en una cafetería, un miércoles cualquiera, antes de que comience el partido de fútbol de turno.
¿Cuándo comenzaste en la música?
Empecé a estudiar piano a los 14, en el Conservatorio de Madrid. Yo nací en Vigo, porque mi padre es marino, a los primeros hijos nos tuvo en puertos: Cádiz, Vigo… Pero viví en Madrid desde los dos años. Yo quería ser músico, pero mi padre quería que estudiase algo en la Universidad. Hice la carrera de música en Madrid, también estudié Bellas Artes, pero no la acabé. Al año siguiente empecé periodismo. Casi la acabé en el 92, me dejé un par de asignaturas, y en el 96 o 97, un año que no tenía mucho trabajo, las aprobé. El otro día recogí mi título.
Volviendo a tus comienzos musicales, estuviste en el grupo Sonora, con Nacho Béjar. ¿Cómo empezó aquello?
Nacho y yo éramos superamigos desde los 14 años, él siempre iba con una guitarra y tocábamos detrás de la calle Orense. Siempre le gustó la música, incluso antes que a mí. A mi hermana le regalaron un órgano enorme y me puse a tocar, y en cuestión de un año, me flipé con la música. Nacho grabó su primer disco, y cuando iba a grabar el segundo, volvimos a coincidir. Yo por entonces ya me había comprado un piano, y me saqué las canciones de Nacho. Empezamos a tocar juntos, con Ñete a la batería. Pasó el tiempo, yo empecé a hacer temas también, y decidimos hacer un dúo, Sonora. Sacamos un disco que vendió 3.000 copias, hoy en día sería la hostia, entonces era una mierda. Hicimos una pequeña gira por España, yo estaba encantado. Luego nos metimos con Antonio, hicimos bolos para miles de personas, fuimos a tocar a Suiza, en un festival a lo bestia, con Status Quo…
Estando siempre con él, ¿daba tiempo a trabajar en otros proyectos?
He tocado con mucha gente. Trabajé con David Summers, hice con él unas seis giras por toda América. Hizo un primer disco en solitario y yo grabé sus discos posteriores. Tengo un recuerdo acojonante de él, es uno de mis mejores amigos, he tocado ocho o diez veces allí con él: Chicago, Nueva York, todo EEUU, Venezuela, Ecuador, Perú… Lo recorrimos todo menos Argentina. Allí David es una estrella, como aquí Elton John o Mick Jagger, es una locura. También grabé el primer disco de Hombres G en el reencuentro. Luego he vuelto con ellos de alguna forma puntual, a Los Ángeles, cuando su teclista no podía ir. Vas a Perú con Hombres G, y van camionetas del Ejército con fusiles y ametralladoras para protegerte de la avalancha de los fans. Son dioses.
¿Con quién más trabajaste?
Hice varias giras con Quique González, grabé algunos discos con él: “Pájaros mojados” y algunos temas de “Kamikazes enamorados” que llevaban pianos. Estuve muchos años con él, yo le hice las primeras maquetas a Quique con Nacho Béjar, me acuerdo de un tema que se llamaba ‘La botella’, era cuando había casete, en el año 95 o por ahí, cuando él era animador en hoteles de Mallorca. También he hecho giras con Marta Sánchez, canta muy bien y es muy profesional, aunque es de ese tipos de artistas que no tienes tanta intimidad con ellos.
Jueves, 19 de noviembre
MURALI CORYELL TRÍO
20:30 h.
Concierto
Ciclo Jazz en el Moderno
Murali, influenciado por Jimi Hendrix, Miles Davis o Carlos Santana, es hoy en día un consolidado artista dentro del mundo del jazz en el que destaca como cantante, instrumentista y compositor. Para la ocasión habrá un invitado muy especial: Basilio Marti.
Hijo del legendario guitarrista de fusión jazz-rock Larry Coryell, hace honor a su padre y es ya considerado un Jazz-Soul-Blues master.
Sus shows se convierten en pura magia donde él ejerce de director de orquesta. Toca y canta como las leyendas del género, y sus composiciones están a la altura de los Grammy Hawards… un superclase.
Murali ha realizado giras como artista invitado con el galardonado artista de blues Joe Louis Walker, el saxofonista Bill Evans o su padre, el legendario guitarrista de jazz Larry Coryell.
Artista invitado Basilio Martí
Fue teclista de Antonio Vega durante dos décadas, estuvo en Sonora, ha tocado con Quique González y mantiene su propio proyecto, Yuri Gagarín Trío. Arancha Moreno nos presenta a Basilio Martí.
Durante casi veinte años ha sido el compañero de batallas de Antonio Vega, su teclista fiel, el único músico con el que trabajó siempre desde que se separó de Nacha Pop. Dos años más tarde de la muerte de Antonio, Basilio Martí sigue trabajando solo, con su proyecto Yuri Gagarín Trío, y preparando un álbum póstumo de Antonio, que verá la luz en 2012. Nos encontramos con él en una cafetería, un miércoles cualquiera, antes de que comience el partido de fútbol de turno.
¿Cuándo comenzaste en la música?
Empecé a estudiar piano a los 14, en el Conservatorio de Madrid. Yo nací en Vigo, porque mi padre es marino, a los primeros hijos nos tuvo en puertos: Cádiz, Vigo… Pero viví en Madrid desde los dos años. Yo quería ser músico, pero mi padre quería que estudiase algo en la Universidad. Hice la carrera de música en Madrid, también estudié Bellas Artes, pero no la acabé. Al año siguiente empecé periodismo. Casi la acabé en el 92, me dejé un par de asignaturas, y en el 96 o 97, un año que no tenía mucho trabajo, las aprobé. El otro día recogí mi título.
Volviendo a tus comienzos musicales, estuviste en el grupo Sonora, con Nacho Béjar. ¿Cómo empezó aquello?
Nacho y yo éramos superamigos desde los 14 años, él siempre iba con una guitarra y tocábamos detrás de la calle Orense. Siempre le gustó la música, incluso antes que a mí. A mi hermana le regalaron un órgano enorme y me puse a tocar, y en cuestión de un año, me flipé con la música. Nacho grabó su primer disco, y cuando iba a grabar el segundo, volvimos a coincidir. Yo por entonces ya me había comprado un piano, y me saqué las canciones de Nacho. Empezamos a tocar juntos, con Ñete a la batería. Pasó el tiempo, yo empecé a hacer temas también, y decidimos hacer un dúo, Sonora. Sacamos un disco que vendió 3.000 copias, hoy en día sería la hostia, entonces era una mierda. Hicimos una pequeña gira por España, yo estaba encantado. Luego nos metimos con Antonio, hicimos bolos para miles de personas, fuimos a tocar a Suiza, en un festival a lo bestia, con Status Quo…
Estando siempre con él, ¿daba tiempo a trabajar en otros proyectos?
He tocado con mucha gente. Trabajé con David Summers, hice con él unas seis giras por toda América. Hizo un primer disco en solitario y yo grabé sus discos posteriores. Tengo un recuerdo acojonante de él, es uno de mis mejores amigos, he tocado ocho o diez veces allí con él: Chicago, Nueva York, todo EEUU, Venezuela, Ecuador, Perú… Lo recorrimos todo menos Argentina. Allí David es una estrella, como aquí Elton John o Mick Jagger, es una locura. También grabé el primer disco de Hombres G en el reencuentro. Luego he vuelto con ellos de alguna forma puntual, a Los Ángeles, cuando su teclista no podía ir. Vas a Perú con Hombres G, y van camionetas del Ejército con fusiles y ametralladoras para protegerte de la avalancha de los fans. Son dioses.
¿Con quién más trabajaste?
Hice varias giras con Quique González, grabé algunos discos con él: “Pájaros mojados” y algunos temas de “Kamikazes enamorados” que llevaban pianos. Estuve muchos años con él, yo le hice las primeras maquetas a Quique con Nacho Béjar, me acuerdo de un tema que se llamaba ‘La botella’, era cuando había casete, en el año 95 o por ahí, cuando él era animador en hoteles de Mallorca. También he hecho giras con Marta Sánchez, canta muy bien y es muy profesional, aunque es de ese tipos de artistas que no tienes tanta intimidad con ellos.
Murali Coryell – guitarra y voz
Basilio Martí – piano
Marco Nietmizt – bajo
Juanga García – batería