07/04/2010 – 11/04/2010
La Cenicienta
📍 Teatro de la Maestranza
🎟️ De 22€ a 45€
Horario: 20.30h.
ENGLISH NATIONAL BALLET
Director artístico, Wayne Eagling
LA CENICIENTA
Coreografía, Michael Corder
Música, Sergei Prokofiev
Dirección musical, Gavin Sutherland
Orquesta de Extremadura
Heredera de la gran tradición de los Ballets Rusos de Diaghilev que, entre 1909 y 1929, fueron la punta de lanza del ingreso de la danza en el siglo XX, la English Nacional Ballet (ENB) – fundada originariamente con el nombre de London Festival Ballet- fue creada en 1950, por Alicia Makarova y Anton Dolin, que formaron parte de los Ballets Rusos. Desde entonces, la English Nacional Ballet (ENB), como es conocida desde 1989, es una de las casas de danza europeas más prestigiosas y brillantes, distinguida por su firme trabajo en la preservación del lenguaje y la tradición de la danza clásica y neoclásica. Por la alta formación, depuración, elegancia y precisión de su cuerpo de baile, su presencia este año en el TEATRO DE LA MAESTRANZA es, sin duda, una de las grandes citas estéticas y artísticas de la temporada.
A su encuentro con el público sevillano, la ENB acude con un montaje que también remite a la gran tradición rusa que determinó su origen y de la que está considerada una suerte de “guardiana” a este lado de Occidente, pues la partitura de Sergei Prokofiev (1851-1953) para “Cinderella”, “La Cenicienta”, según el cuento de Perrault sobre el mito universal, es una de sus más amables, impactantes y vistosas. En las cinco funciones de su cita sevillana, la ENB bailará “Cinderella”, de Prokofiev, con la pujante Orquesta de Extremadura en el foso, dirigida por Gavin Sutherland (Chester-le-Street, 1972), compositor, pianista y director musical de la ENB desde junio de 2008, conformando así un doble espectáculo vivo y completo. Prokofiev, uno de los talentos más precoces y brillantes de la escena europea de su tiempo, compuso varios ballets para Diaghilev en la década de los años 20 durante una larga estancia en Europa, lejos de la Rusia comunista posterior a la Revolución de 1917, y a la que regresó en 1936. Allí, Prokofiev, un genio implicado singularmente en la composición de teatro lírico, música escénica, ballets y bandas sonoras para películas de Sergei M. Eisenstein, confirmó sus grandes éxitos en Europa en partituras tan opulentas y brillantes como “Romeo y Julieta” (1936), que revalidó nuevamente en “Cinderella” (1945).
Alentada bajo el influjo de las producciones de finales del siglo XIX. “Cenicienta” está inspirada por La Bella Durmiente (1890) de Marius Petipa y Tchaikovsky. Prokofiev siguió a sus predecesores volviendo a la versión del cuento de hadas de Perrault de 1697 como inspiración creando, deliberadamente, una partitura para ballet destinada al entretenimiento y la evasión –pues fue el primer ballet soviético de la postguerra- con una estructura que mira 50 años atrás. “Cinderella” se inspira en la tradición clásica del ballet, con una música descriptiva para la narración, muchos números para las estrellas, y extraordinarios pas de deux para la Cenicienta y el Príncipe . El tercer acto muestra un divertimento que describe los viajes del Príncipe buscando a la dueña del zapato perdido. La crítica ha destacado la extraordinaria riqueza y dificultad técnica de la propuesta de Corder, junto a la suave elegancia lírica de muchas de sus secciones, que proporcionan un gran vehículo para el lucimiento global de la compañía. El encanto y musicalidad de la coreografía, “sin ningún humor de pantomima”, según el Ballet Magazine, atrae a adultos y a niños por igual conformando un gran espectáculo familiar, en línea con el espíritu del célebre cuento de Perrault.
Michael Corder es uno de los más prolíficos y destacados coreógrafos ingleses. Nació en Londres y estudió en la Royal Ballet School y se convirtió en miembro del Royal Ballet del Convent Garden en 1973. Su carrera de danza abarca 20 años, durante los cuales ha representado numerosos papeles principales con algunas de las compañías de danza clásica más importantes del mundo, en ballets creados por Petipa, Bournonville, Fokine, Ashton, Macmillan, Cranko y Balanchine. Asñimismo ha sido el creador de unos 50 ballets originales, y sus obras han sido interpretadas por el Royal Ballet, Sadler’s Wells Royal Ballet, English National Ballet, The Royal Danish Ballet, The Dutch National Ballet, The Boston Ballet y el Norwegian National Ballet, entre muchos otros. Michael Corder realizó su coreografía de “Cenicienta” de Prokofiev para el English National Ballet en 1996, ganando el premio Laurence Olivier en 1997 en la categoría de la Mejor Nueva producción de danza, y el Evening Standard Award a la producción más destacada. En 1997 la “Cenicienta” de Corder entró a formar parte del repertorio del The Boston Ballet y del Ballet Nacional de Portugal, con nuevos diseños de Yolanda Sonnabend.
ENGLISH NATIONAL BALLET
Director artístico, Wayne Eagling
LA CENICIENTA
Coreografía, Michael Corder
Música, Sergei Prokofiev
Dirección musical, Gavin Sutherland
Orquesta de Extremadura
Heredera de la gran tradición de los Ballets Rusos de Diaghilev que, entre 1909 y 1929, fueron la punta de lanza del ingreso de la danza en el siglo XX, la English Nacional Ballet (ENB) – fundada originariamente con el nombre de London Festival Ballet- fue creada en 1950, por Alicia Makarova y Anton Dolin, que formaron parte de los Ballets Rusos. Desde entonces, la English Nacional Ballet (ENB), como es conocida desde 1989, es una de las casas de danza europeas más prestigiosas y brillantes, distinguida por su firme trabajo en la preservación del lenguaje y la tradición de la danza clásica y neoclásica. Por la alta formación, depuración, elegancia y precisión de su cuerpo de baile, su presencia este año en el TEATRO DE LA MAESTRANZA es, sin duda, una de las grandes citas estéticas y artísticas de la temporada.
A su encuentro con el público sevillano, la ENB acude con un montaje que también remite a la gran tradición rusa que determinó su origen y de la que está considerada una suerte de “guardiana” a este lado de Occidente, pues la partitura de Sergei Prokofiev (1851-1953) para “Cinderella”, “La Cenicienta”, según el cuento de Perrault sobre el mito universal, es una de sus más amables, impactantes y vistosas. En las cinco funciones de su cita sevillana, la ENB bailará “Cinderella”, de Prokofiev, con la pujante Orquesta de Extremadura en el foso, dirigida por Gavin Sutherland (Chester-le-Street, 1972), compositor, pianista y director musical de la ENB desde junio de 2008, conformando así un doble espectáculo vivo y completo. Prokofiev, uno de los talentos más precoces y brillantes de la escena europea de su tiempo, compuso varios ballets para Diaghilev en la década de los años 20 durante una larga estancia en Europa, lejos de la Rusia comunista posterior a la Revolución de 1917, y a la que regresó en 1936. Allí, Prokofiev, un genio implicado singularmente en la composición de teatro lírico, música escénica, ballets y bandas sonoras para películas de Sergei M. Eisenstein, confirmó sus grandes éxitos en Europa en partituras tan opulentas y brillantes como “Romeo y Julieta” (1936), que revalidó nuevamente en “Cinderella” (1945).
Alentada bajo el influjo de las producciones de finales del siglo XIX. “Cenicienta” está inspirada por La Bella Durmiente (1890) de Marius Petipa y Tchaikovsky. Prokofiev siguió a sus predecesores volviendo a la versión del cuento de hadas de Perrault de 1697 como inspiración creando, deliberadamente, una partitura para ballet destinada al entretenimiento y la evasión –pues fue el primer ballet soviético de la postguerra- con una estructura que mira 50 años atrás. “Cinderella” se inspira en la tradición clásica del ballet, con una música descriptiva para la narración, muchos números para las estrellas, y extraordinarios pas de deux para la Cenicienta y el Príncipe . El tercer acto muestra un divertimento que describe los viajes del Príncipe buscando a la dueña del zapato perdido. La crítica ha destacado la extraordinaria riqueza y dificultad técnica de la propuesta de Corder, junto a la suave elegancia lírica de muchas de sus secciones, que proporcionan un gran vehículo para el lucimiento global de la compañía. El encanto y musicalidad de la coreografía, “sin ningún humor de pantomima”, según el Ballet Magazine, atrae a adultos y a niños por igual conformando un gran espectáculo familiar, en línea con el espíritu del célebre cuento de Perrault.
Michael Corder es uno de los más prolíficos y destacados coreógrafos ingleses. Nació en Londres y estudió en la Royal Ballet School y se convirtió en miembro del Royal Ballet del Convent Garden en 1973. Su carrera de danza abarca 20 años, durante los cuales ha representado numerosos papeles principales con algunas de las compañías de danza clásica más importantes del mundo, en ballets creados por Petipa, Bournonville, Fokine, Ashton, Macmillan, Cranko y Balanchine. Asñimismo ha sido el creador de unos 50 ballets originales, y sus obras han sido interpretadas por el Royal Ballet, Sadler’s Wells Royal Ballet, English National Ballet, The Royal Danish Ballet, The Dutch National Ballet, The Boston Ballet y el Norwegian National Ballet, entre muchos otros. Michael Corder realizó su coreografía de “Cenicienta” de Prokofiev para el English National Ballet en 1996, ganando el premio Laurence Olivier en 1997 en la categoría de la Mejor Nueva producción de danza, y el Evening Standard Award a la producción más destacada. En 1997 la “Cenicienta” de Corder entró a formar parte del repertorio del The Boston Ballet y del Ballet Nacional de Portugal, con nuevos diseños de Yolanda Sonnabend.