01/06/2017 – 30/04/2018
Fondos Inéditos: Dos Arquetas de origen
📍 Museo de Palencia. Plaza del Cordón, 1
Fondos Inéditos: Dos Arquetas de origen
Museo de Palencia. Plaza del Cordón
Martes a Sábados de 10 a 14 h. y de 16 a 19 h
Domingo de 10 a 14 h.
Organiza: Junta de Castilla y León
Museo de Palencia. Entre las piezas peculiares del Museo de Palencia se encuentran un par de arquetas, arquillas o cofrecillos, objetos propios del ajuar doméstico que pertenecen al capítulo de las artes decorativas.
Destinadas en principio a guardar joyas u otros objetos especialmente apreciados, se fabricaban fundamentalmente en madera, con cubierta semicilíndrica o a dos aguas, reforzada con aplicaciones de metal, normalmente hierro, cincelado a veces, utililizado también para las asas y cerraduras, que a partir del siglo XVI se hacen más complejas.
A veces se forraban de cuero, labrado o liso, terciopelos y damascos, marfil, hueso o taracea, y en el siglo XVII y XVIII se fabricarán también ejemplares a base de conchas con incrustaciones de plata.
Aunque son un objeto presente ya en el mundo romano, en Europa las arquetas y cofres tal como los conocemos se documentan básicamente desde época gótica, formando parte todos ellos, con independencia de su tamaño, de la misma familia de mobiliario que los baúles, arcas o bargueños.
En general son pocos los objetos de este tipo que se han conservado debido al carácter perecedero de la madera, fundamentalmente procedentes de casas reales o nobiliarias, faltando los ejemplares del mueble más común.
También contribuye a esa rareza el carácter transportable de estas piezas, pocas veces conservadas en su lugar de fabricación.
Museo de Palencia. Plaza del Cordón
Martes a Sábados de 10 a 14 h. y de 16 a 19 h
Domingo de 10 a 14 h.
Organiza: Junta de Castilla y León
Museo de Palencia. Entre las piezas peculiares del Museo de Palencia se encuentran un par de arquetas, arquillas o cofrecillos, objetos propios del ajuar doméstico que pertenecen al capítulo de las artes decorativas.
Destinadas en principio a guardar joyas u otros objetos especialmente apreciados, se fabricaban fundamentalmente en madera, con cubierta semicilíndrica o a dos aguas, reforzada con aplicaciones de metal, normalmente hierro, cincelado a veces, utililizado también para las asas y cerraduras, que a partir del siglo XVI se hacen más complejas.
A veces se forraban de cuero, labrado o liso, terciopelos y damascos, marfil, hueso o taracea, y en el siglo XVII y XVIII se fabricarán también ejemplares a base de conchas con incrustaciones de plata.
Aunque son un objeto presente ya en el mundo romano, en Europa las arquetas y cofres tal como los conocemos se documentan básicamente desde época gótica, formando parte todos ellos, con independencia de su tamaño, de la misma familia de mobiliario que los baúles, arcas o bargueños.
En general son pocos los objetos de este tipo que se han conservado debido al carácter perecedero de la madera, fundamentalmente procedentes de casas reales o nobiliarias, faltando los ejemplares del mueble más común.
También contribuye a esa rareza el carácter transportable de estas piezas, pocas veces conservadas en su lugar de fabricación.