11/06/2010 – 20/06/2010
Opera LA TRAVIATA de GIUSEPPE VERDI (1813-1901)
📍 Teatro de la Maestranza
🎟️ De 37 a 91 euros.
Fechas
Junio de 2010.
Viernes 11, Sábado 12, Lunes 14, Martes 15, Jueves 17, Viernes 18, Domingo 20.
Horario: 20,30 horas.
LA TRAVIATA
de GIUSEPPE VERDI (1813-1901)
Ópera magnética, prodigio de concisión dramática respaldada por la extraordinaria riqueza melódica de su brillantez orquestal y la intensidad de un inspirado tratamiento vocal traducido en subyugantes arias que ya forman parte sentimental de la memoria musical popular, “La Traviata” es, quizá, la obra más aclamada de Giuseppe Verdi, o lo que es lo mismo, una de las grandes cimas del teatro lírico de todos los tiempos.
Si Verdi (1813-1901) creía que “Rigoletto” era su mejor obra “desde el punto de vista profesional”, “La traviata” ocupaba el mismo rango “desde el punto de vista del amateur”. Sin embargo, el tibio estreno –y las siguientes representaciones- en el Teatro de la Fenice de Venecia el 6 de marzo de 1853 no presagiaron el impacto posterior que el título llegaría a conquistar en el corazón del público, que sólo la hizo definitivamente suya a partir de las funciones –algo retocadas por Verdi- en el Teatro Gallo de San Benedetto en mayo del año siguiente, 1854.
¿Y cuál es el secreto de ese éxito? Por una parte, la historia realista, burguesa e íntima, del melodrama en tres actos de Francesco María Piave basado en “La dama de las camelias” de Alejandro Dumas (novela de 1848) posee una contundente simplicidad trágica que combina con maestría la historia inmoral de una cortesana –Violetta Valery- que desafía la moral convencional –el texto del libreto fue alterado en muchos estrenos italianos para “rebajar” su alta temperatura erótica- y se enamora de Alfredo, un personaje ambivalente –gigolo y franco enamorado- al que abandona conminada por un padre (Giorgio Germont) que encarna la recta autoridad del orden moral, para acabar muriendo de una tuberculosis –el mal romántico por antonomasia- en la que, como en las muertes de las turbias heroínas de los “westerns”.purga e inmola su pasado.
Esa historia tan típicamente burguesa, apenas alcanzaría la condición de folletín, sino fuera porque “La traviata” es, prácticamente, la “ópera perfecta”: a su penetrante verismo escénico, exacto retrato del París mundano, une un riquísimo retrato psicológico de sus personajes, un tratamiento musical minuciosamente ajustado al dibujo de las turbulencias internas de los protagonistas y un irresistible despliegue vocal, cuajado de grandes momentos, pletórico de emocionantes arias, de grandes recitativos melódicos y de intensos pasajes que son, casi, teatrales parlatos.
Más una figura de una potencia insólita: Violetta Valery es, sin duda, una de las grandes heroínas de la lírica universal. En palabras de Verdi, una auténtica y fascinante “donna di prima forza”. Vocalmente, el papel es tan atractivo como tormentoso: es un lugar común afirmar que el de Violetta aúna tres sopranos en una sola: comienza en soprano ligera, deriva a lírica y muere dramática. Además, exige de sus cantantes un extra imprescindible: una gran capacidad de interpretación teatral, pues el libreto de Piave y el flujo continuo, sin fisuras, de la partitura de Verdi arrastra a Violetta –y al resto de los personajes y singularmente a Giorgio Germont, en el intenso Acto II- a un carrusel de grandes emociones que deben atrapar el corazón del espectador. Algunas de las más grandes sopranos de la historia, con distinción estelar para Maria Callas, hicieron de Violetta su estandarte: Renata Scotto, Raina Kabaivanska, Ileana Cotrubas, Mirella Freni, Renata Tebaldi o Mariella Devia son una constelación de grandes divas que han atestiguado, y dado forma, el magnetismo del personaje.
El TEATRO DE LA MAESTRANZA ha hecho de “La Traviata”, junto a la “Turandot” de Puccini, su gran apuesta lírica de la temporada. En una producción de la Ópera de San Francisco con dirección escénica de John Copley, de amplia y reconocida trayectoria y musical de Andrea Licata –que en 1999 ya dirigió “Cavallería rusticana” e “I pagliacci” en el MAESTRANZA-, el Teatro presenta 7 funciones a cargo de un impactante doble reparto. A las presencias de Fiorenza Cedolins –una de las grandes sopranos verdianas de la escena donde es dirigida habitualmente por batutas como Maazel, Mehta, Gatti o Viotti- se unen las de los andaluces Ismael Jordi (Jerez, 1973), uno de los grandes Alfredo del momento, y Mariola Cantarero (Granada, 1978) –que debuta el papel- dos de las voces más atractivas y pujantes de la escena internacional, donde ya han consolidado sus trayectorias con rotundos y múltiples éxitos.
ARGUMENTO
Lugar y fecha de la acción: París y sus alrededores, hacia 1850
Durante una gran fiesta en su casa, la cortesana Violetta Valéry conoce al joven e impetuoso Alfredo Germont, que le declara su amor. Violetta, que sufre repentinos ataques de tos, se debate entre entregarse a ese amor apasionado o continuar con su vida gozosa y libérrima.
El amor se impone, Alfredo y Violetta viven juntos en la casa de campo de ella, en las cercanías de París, pero los problemas financieros acucian. Alfredo se traslada a la capital, para pedirle ayuda económica a su padre, Giorgio Germont, pero en su ausencia es éste el que se presenta en casa de Violetta para protestar por la vida descarriada de su hijo junto a una vulgar cortesana. Ella se defiende, expresa su amor puro y explica que el mantenido, en realidad, es su hijo. Pero el padre insiste y pide a Violetta que, por el honor de su familia, rompa la relación. Ella acepta, se despide de Alfredo y se traslada a París anunciando que reemprende su vida de cortesana. Él, deshecho, descubre que Violetta ha ido a casa de Flora Bervoix, su amiga, y allí se dirige lleno de rabia.
Durante una gran fiesta en casa de Flora Bervoix, con baile de gitanos e invitados disfrazados de toreros, coinciden Alfredo y Violetta, que llega acompañada por el celoso barón Douphol. Violetta le ruega a Alfredo que se marche, pues teme que el barón le mate. Pero Alfredo, iracundo, tira a la cara de Violetta todo el dinero que ha ganado durante una partida de naipes, precisamente disputada al barón Douphol que le reta en duelo.
La tuberculosis agazapada en los iniciales ataques de tos ha estallado y ya atenaza a Violetta, que yace en su casa, a oscuras, cuidada por su criada Annina. En ese estado, el doctor Grenvil informa a Violetta que le quedan pocas horas de vida y ésta, que declara haberse reconciliado con la Iglesia, vuelve a leer la carta de Giorgio Germont en la que le narra que su hijo, Alfredo, huyó al extranjero tras herir al barón en el duelo pero que, enterado de todo lo sucedido, está presto a volver junto a su amada y solicitar su perdón. Alfredo llega y Violetta, emocionada, le abraza. Ambos rememoran sus días felices y hacen planes de futuro juntos, pero Alfredo es consciente de que, en realidad, Violetta está expirando prácticamente en sus brazos. Mientras agoniza, Violetta le pide que se case con una buena muchacha y rodeada de Alfredo, de su padre y del doctor, muere.
FICHA TÉCNICA
LA TRAVIATA
de GIUSEPPE VERDI (1813-1901)
Melodrama en tres actos.
Sobre libreto de Francesco Maria Piave (1810-1876), basado en la novela La dama de las camelias de Alejandro Dumas, hijo (1824-1895)
Estreno en Venecia, Teatro La Fenice, el 6 de marzo de 1853.
Dirección musical Andrea Licata
Dirección de escena Franco Zeffirelli
Violetta Valéry (Soprano) Norah Amsellem
Días 11, 14, 17 y 20
Mariola Cantarero
Días 12, 15 y 18
Alfredo Germont (Tenor) Teodor Ilincai
Días 11, 14, 17 y 20
Ismael Jordi
Días 12, 15 y 18
Giorgio Germont (Barítono) George Petean
Días 11, 14, 17 y 20
Fabio Capitanucci
Días 12, 15 y 18
Flora Bervoix (Mezzosoprano) Itxaro Mentxaca
Annina (Soprano) Aurora Amores
Gastón (Tenor) Alejandro Guerrero
Barón Douphol (Barítono) Luciano Miotto
Marqués Dobigny (Bajo)
Doctor Grenvil (Bajo) Elia Todisco
Joseph (Tenor)
Criado (Baritono)
Comisionado (Bajo)
Real Orquesta Sinfónica de Sevilla
Director artístico Pedro Halffter
Coro de la A. A. del Teatro de la Maestranza
Director Julio Gergely
Producción del Teatro de la Ópera de Roma
Junio de 2010.
Viernes 11, Sábado 12, Lunes 14, Martes 15, Jueves 17, Viernes 18, Domingo 20.
Horario: 20,30 horas.
LA TRAVIATA
de GIUSEPPE VERDI (1813-1901)
Ópera magnética, prodigio de concisión dramática respaldada por la extraordinaria riqueza melódica de su brillantez orquestal y la intensidad de un inspirado tratamiento vocal traducido en subyugantes arias que ya forman parte sentimental de la memoria musical popular, “La Traviata” es, quizá, la obra más aclamada de Giuseppe Verdi, o lo que es lo mismo, una de las grandes cimas del teatro lírico de todos los tiempos.
Si Verdi (1813-1901) creía que “Rigoletto” era su mejor obra “desde el punto de vista profesional”, “La traviata” ocupaba el mismo rango “desde el punto de vista del amateur”. Sin embargo, el tibio estreno –y las siguientes representaciones- en el Teatro de la Fenice de Venecia el 6 de marzo de 1853 no presagiaron el impacto posterior que el título llegaría a conquistar en el corazón del público, que sólo la hizo definitivamente suya a partir de las funciones –algo retocadas por Verdi- en el Teatro Gallo de San Benedetto en mayo del año siguiente, 1854.
¿Y cuál es el secreto de ese éxito? Por una parte, la historia realista, burguesa e íntima, del melodrama en tres actos de Francesco María Piave basado en “La dama de las camelias” de Alejandro Dumas (novela de 1848) posee una contundente simplicidad trágica que combina con maestría la historia inmoral de una cortesana –Violetta Valery- que desafía la moral convencional –el texto del libreto fue alterado en muchos estrenos italianos para “rebajar” su alta temperatura erótica- y se enamora de Alfredo, un personaje ambivalente –gigolo y franco enamorado- al que abandona conminada por un padre (Giorgio Germont) que encarna la recta autoridad del orden moral, para acabar muriendo de una tuberculosis –el mal romántico por antonomasia- en la que, como en las muertes de las turbias heroínas de los “westerns”.purga e inmola su pasado.
Esa historia tan típicamente burguesa, apenas alcanzaría la condición de folletín, sino fuera porque “La traviata” es, prácticamente, la “ópera perfecta”: a su penetrante verismo escénico, exacto retrato del París mundano, une un riquísimo retrato psicológico de sus personajes, un tratamiento musical minuciosamente ajustado al dibujo de las turbulencias internas de los protagonistas y un irresistible despliegue vocal, cuajado de grandes momentos, pletórico de emocionantes arias, de grandes recitativos melódicos y de intensos pasajes que son, casi, teatrales parlatos.
Más una figura de una potencia insólita: Violetta Valery es, sin duda, una de las grandes heroínas de la lírica universal. En palabras de Verdi, una auténtica y fascinante “donna di prima forza”. Vocalmente, el papel es tan atractivo como tormentoso: es un lugar común afirmar que el de Violetta aúna tres sopranos en una sola: comienza en soprano ligera, deriva a lírica y muere dramática. Además, exige de sus cantantes un extra imprescindible: una gran capacidad de interpretación teatral, pues el libreto de Piave y el flujo continuo, sin fisuras, de la partitura de Verdi arrastra a Violetta –y al resto de los personajes y singularmente a Giorgio Germont, en el intenso Acto II- a un carrusel de grandes emociones que deben atrapar el corazón del espectador. Algunas de las más grandes sopranos de la historia, con distinción estelar para Maria Callas, hicieron de Violetta su estandarte: Renata Scotto, Raina Kabaivanska, Ileana Cotrubas, Mirella Freni, Renata Tebaldi o Mariella Devia son una constelación de grandes divas que han atestiguado, y dado forma, el magnetismo del personaje.
El TEATRO DE LA MAESTRANZA ha hecho de “La Traviata”, junto a la “Turandot” de Puccini, su gran apuesta lírica de la temporada. En una producción de la Ópera de San Francisco con dirección escénica de John Copley, de amplia y reconocida trayectoria y musical de Andrea Licata –que en 1999 ya dirigió “Cavallería rusticana” e “I pagliacci” en el MAESTRANZA-, el Teatro presenta 7 funciones a cargo de un impactante doble reparto. A las presencias de Fiorenza Cedolins –una de las grandes sopranos verdianas de la escena donde es dirigida habitualmente por batutas como Maazel, Mehta, Gatti o Viotti- se unen las de los andaluces Ismael Jordi (Jerez, 1973), uno de los grandes Alfredo del momento, y Mariola Cantarero (Granada, 1978) –que debuta el papel- dos de las voces más atractivas y pujantes de la escena internacional, donde ya han consolidado sus trayectorias con rotundos y múltiples éxitos.
ARGUMENTO
Lugar y fecha de la acción: París y sus alrededores, hacia 1850
Durante una gran fiesta en su casa, la cortesana Violetta Valéry conoce al joven e impetuoso Alfredo Germont, que le declara su amor. Violetta, que sufre repentinos ataques de tos, se debate entre entregarse a ese amor apasionado o continuar con su vida gozosa y libérrima.
El amor se impone, Alfredo y Violetta viven juntos en la casa de campo de ella, en las cercanías de París, pero los problemas financieros acucian. Alfredo se traslada a la capital, para pedirle ayuda económica a su padre, Giorgio Germont, pero en su ausencia es éste el que se presenta en casa de Violetta para protestar por la vida descarriada de su hijo junto a una vulgar cortesana. Ella se defiende, expresa su amor puro y explica que el mantenido, en realidad, es su hijo. Pero el padre insiste y pide a Violetta que, por el honor de su familia, rompa la relación. Ella acepta, se despide de Alfredo y se traslada a París anunciando que reemprende su vida de cortesana. Él, deshecho, descubre que Violetta ha ido a casa de Flora Bervoix, su amiga, y allí se dirige lleno de rabia.
Durante una gran fiesta en casa de Flora Bervoix, con baile de gitanos e invitados disfrazados de toreros, coinciden Alfredo y Violetta, que llega acompañada por el celoso barón Douphol. Violetta le ruega a Alfredo que se marche, pues teme que el barón le mate. Pero Alfredo, iracundo, tira a la cara de Violetta todo el dinero que ha ganado durante una partida de naipes, precisamente disputada al barón Douphol que le reta en duelo.
La tuberculosis agazapada en los iniciales ataques de tos ha estallado y ya atenaza a Violetta, que yace en su casa, a oscuras, cuidada por su criada Annina. En ese estado, el doctor Grenvil informa a Violetta que le quedan pocas horas de vida y ésta, que declara haberse reconciliado con la Iglesia, vuelve a leer la carta de Giorgio Germont en la que le narra que su hijo, Alfredo, huyó al extranjero tras herir al barón en el duelo pero que, enterado de todo lo sucedido, está presto a volver junto a su amada y solicitar su perdón. Alfredo llega y Violetta, emocionada, le abraza. Ambos rememoran sus días felices y hacen planes de futuro juntos, pero Alfredo es consciente de que, en realidad, Violetta está expirando prácticamente en sus brazos. Mientras agoniza, Violetta le pide que se case con una buena muchacha y rodeada de Alfredo, de su padre y del doctor, muere.
FICHA TÉCNICA
LA TRAVIATA
de GIUSEPPE VERDI (1813-1901)
Melodrama en tres actos.
Sobre libreto de Francesco Maria Piave (1810-1876), basado en la novela La dama de las camelias de Alejandro Dumas, hijo (1824-1895)
Estreno en Venecia, Teatro La Fenice, el 6 de marzo de 1853.
Dirección musical Andrea Licata
Dirección de escena Franco Zeffirelli
Violetta Valéry (Soprano) Norah Amsellem
Días 11, 14, 17 y 20
Mariola Cantarero
Días 12, 15 y 18
Alfredo Germont (Tenor) Teodor Ilincai
Días 11, 14, 17 y 20
Ismael Jordi
Días 12, 15 y 18
Giorgio Germont (Barítono) George Petean
Días 11, 14, 17 y 20
Fabio Capitanucci
Días 12, 15 y 18
Flora Bervoix (Mezzosoprano) Itxaro Mentxaca
Annina (Soprano) Aurora Amores
Gastón (Tenor) Alejandro Guerrero
Barón Douphol (Barítono) Luciano Miotto
Marqués Dobigny (Bajo)
Doctor Grenvil (Bajo) Elia Todisco
Joseph (Tenor)
Criado (Baritono)
Comisionado (Bajo)
Real Orquesta Sinfónica de Sevilla
Director artístico Pedro Halffter
Coro de la A. A. del Teatro de la Maestranza
Director Julio Gergely
Producción del Teatro de la Ópera de Roma