18/08/2017 – 08/09/2017
Exposición de pinturas de Muñoz Bernardo: "La mirada casual"
📍 C/ Mayor. Junto a la estatua de la Mujer Palentina
Exposición de pinturas de Muñoz Bernardo: "La mirada casual"
C/ Mayor. Junto a la estatua de la Mujer Palentina
Pintor salmantino (Guijuelo, 1958) vinculado a Palencia por su pertenencia al grupo Muriel, José Antonio Muñoz Bernardo expone en la sala Don Sancho una amplia colección de cuadros con el título ‘Matérica ciudad’, que indica ya por dónde camina su producción: la ciudad. La ciudad con todo esplendor de luz, de materiales, de motivos y de sensaciones.
Salamanca, Venecia, Chicago, París o Palencia aparecen en la muestra para ofrecer unas estampas que van más allá de la imagen formal, estática y bella de cada urbe. Muñoz Bernardo se encuentra en un momento de madurez creativa, con cuadros muy trabajados, técnicamente impecables y un acabado excelente.
Las ciudades se presentan, por estas razones, con mucha fuerza plástica. Son cuadros potentes, a lo que contribuye desde una base sólida de dibujo –que se manifiesta especialmente en el trazo lineal y geométrico de las arquitecturas, los planos y las figuras– hasta la aplicación de una pincelada expresionista y minuciosa, que deja entrever una luz esplendorosa, sin olvidar los detalles que enriquecen el cuadro, o lo que es lo mismo: la visión que el pintor ofrece de cada ciudad.
C/ Mayor. Junto a la estatua de la Mujer Palentina
Pintor salmantino (Guijuelo, 1958) vinculado a Palencia por su pertenencia al grupo Muriel, José Antonio Muñoz Bernardo expone en la sala Don Sancho una amplia colección de cuadros con el título ‘Matérica ciudad’, que indica ya por dónde camina su producción: la ciudad. La ciudad con todo esplendor de luz, de materiales, de motivos y de sensaciones.
Salamanca, Venecia, Chicago, París o Palencia aparecen en la muestra para ofrecer unas estampas que van más allá de la imagen formal, estática y bella de cada urbe. Muñoz Bernardo se encuentra en un momento de madurez creativa, con cuadros muy trabajados, técnicamente impecables y un acabado excelente.
Las ciudades se presentan, por estas razones, con mucha fuerza plástica. Son cuadros potentes, a lo que contribuye desde una base sólida de dibujo –que se manifiesta especialmente en el trazo lineal y geométrico de las arquitecturas, los planos y las figuras– hasta la aplicación de una pincelada expresionista y minuciosa, que deja entrever una luz esplendorosa, sin olvidar los detalles que enriquecen el cuadro, o lo que es lo mismo: la visión que el pintor ofrece de cada ciudad.