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18/10/2018

'I due Foscari' con Plácido Domingo

📍 Multicines Cáceres.

Después del ballet del lunes desde Londres, continuamos la temporada muy seguido, este jueves a las 20.00 con una producción infalible: 'I due Foscari' con Plácido Domingo. El legendario cantante madrileño, reconvertido en barítono, protagoniza una de las tragedias de juventud de Verdi. Lo hará desde La Scala, escoltado por un trío de italianos: dos estrellas jóvenes como el tenor Francesco Meli y la soprano Anna Pirozzi, y un director muy prometedor, Michele Mariotti.
            Especializado en los papeles de padre de las obras de Verdi como Rigoletto, Nabucco o Simón Boccanegra, ahora es el turno de Francesco Foscari, el Dux (máximo mandatario) de la república de Venecia a finales del XV. La sexta ópera del genio de Busseto, de 1844, no está entre las más representadas, pero merece atención. En plena época "de galeras" (esos siete años, hasta 1851, en que escribía sin parar, ¡hasta 11 obras, casi la mitad de su producción!), dejó a un lado los típicos temas patrióticos de su juventud (Ernani, I lombardi) y las fórmulas del bel canto de las que era heredero y presentó una tragedia sombría en la que empezó a experimentar y a investigar con las formas. Así forjaría su estilo musical, aquí todavía a medio hacer, pero con la mayoría de sus señas de identidad ya apuntadas. Veamos:
 
1) VERDI, EL RETRATISTA
Futuro maestro de la caracterización, el compositor empieza a indagar en la psicología de los personajes, en especial del viejo Foscari. Su primer retrato convincente muestra a un hombre poderoso pero solitario, viejo y en declive, antecesor directo de otros monumentales padres verdianos (también barítonos) como Rigoletto o, sobre todo, Felipe II en Don Carlo; como él, un gobernante sin capacidad de salvar a sus seres más queridos. Sus intervenciones, casi siempre discursos profundos, sabios y tristes, tienen un clima intimista. Su canto, lírico, despojado de adornos, una línea directa y dramática. Así se expresa en su aria de presentación, O vecchio cor che batti. Comienza en el min. 2.00 aquí, con Renato Bruson: https://youtu.be/-jo33DY587g 
 
Sus palabras, desoladoras pero hermosas, ¿no se parecen al aria de Felipe II, Ella giammai m'amò? (min. 3) https://youtu.be/flTgbcF0heY 
 
En el extenso dúo con Lucrezia, contrasta la resignada tristeza del Dux frente a las rabiosas frases de ella; sus largas frases melódicas y uniformes, frente a la desatada soprano, con acentos marcados, líneas explosivas y llenas de saltos. Ella en Do menor, él en Do mayor (min. 1.17). Por su arco melódico, su estructura, su ritmo y las interjecciones de la orquesta, recuerda a la escena de La traviataentre Violetta y Germont, también suegro y nuera.
 
Tu pur lo sai, con Nucci y Tatiana Serjan: https://youtu.be/G911_afvN68 
 
Es significativo que tras la defensa de Foscari, al final las dos voces confluyen en Do mayor (min. 2.20): Verdi nos hace ver que el discurso de Francesco ha convencido a Lucrezia, que al menos en lo musical ha cedido (a su tonalidad).
 
El tercero en discordia es Jacopo, el hijo del Dux, acusado injustamente de traición a la República y de asesinato. El personaje, en perpetuo exilio, se muestra nostálgico y apenado en todas sus intervenciones. Esta es la primera, brezza del suol, con Carreras: https://youtu.be/pab46--cvDE 
 
La misma escena continúa en la bella Dal piu remoto essilio, aquí con Pavarotti (a partir del 2.30):  https://youtu.be/lTCzzxspl9A (Pavarotti)
 
(un bello detalle: cuando el tenor, que mira por la ventana su ciudad, la llama "reina de las olas", los violines ondulantes y el trino del clarinete imitan al mar)
Su despedida en el tercer acto, obligado al exilio, también transmite melancolía. Franco Tagliavini, All'infelicehttps://youtu.be/-vHb_7-wQoU  
 
2) SÍ, SON LEITMOTIV
Por primera vez en su carrera, el músico italiano empleó la fórmula distintiva de su "rival", el otro gran tótem de la ópera de mediados del XIX, Richard Wagner. Nos referimos a los leitmotiv, temas musicales recurrentes que van asociados a cada personaje. En Verdi son células rígidas y ocasionales, nada que ver con el sublime desarrollo del Anillo. Pero desde luego supone una enorme novedad en su estilo. 
 
Ya desde la obertura distinguimos el leitmotiv de Jacopo, un lamento de clarinete en tono menor que después anunciará su llegada ante el Consejo en el segundo acto, y su exilio en el tercero. Aquí, en el 0.40: https://youtu.be/YR09DAuF1bQ 
 
Aquí, en su entrada en escena: https://youtu.be/pab46--cvDE 
 
((No incluyo las otras dos escenas porque, sencillamente, no las encuentro. En Youtube hay pocos vídeos sueltos de I due Foscari)
 
Por su parte, a la siempre agitada Lucrezia siempre la acompaña un allegro de cuerdas enardecidas (técnicamente, tresillos de corcheas ascendentes), que suenan en su primera intervención, después en su entrada en el despacho de Foscari y más tarde cuando visita a Jacopo en prisión o cuando asiste a Francesco en el desenlace.
Por último, al Dux lo caracteriza una escala descendente y lenta, metáfora de su vejez, como hemos oído antes. Aquí, con Nucci: https://youtu.be/hwlC-MOoEFc 
 
3) MELODÍAS, SIEMPRE MELODÍAS
Puede que las partituras que escribió (rápido, bajo presión, sin tiempo para retoques ni sutilezas) durante los "años de galera" fuesen irregulares, y todavía muy deudoras del bel canto, pero todas contienen contienen esas melodías brillantes para las que Verdi tenía un don, y esos arranques de genio de energía contagiosa como Odio solo, de Jacopo, puntuada por las cuerdas y las trompetas:
Aquí, Carreras, en su mejor momento en 1977: https://youtu.be/LgHyqi70aNs  (clásica cabaletta di bravura, al estilo de la mítica Di quella pira de Il trovatore)
 
Decíamos que en I due Foscari aún perviven ciertas fórmulas de Rossini o Donizetti. Se ve en la abundancia de números cerrados que buscaban el aplauso tras la exhibición del cantante, como el rezo de Lucrezia, Tu al cui sguardo. Podría haberlo escrito Bellini, uno de los ídolos de Verdi. El final, dificilísimo para la soprano por las notas agudas en pianísimo.
 
Leyla Gencer, atención a la emisión del agudo en 5.22, estratosférica: https://youtu.be/3jInHJ5E9a0 
Montserrat Caballé: https://youtu.be/1zshjyDBAeQ 
Por cierto, la melodía principal del aria ya la había presentado la flauta en la obertura, justo después del tema de clarinete de Jacopo. Ejemplo de la continuidad dramática que pretendía Verdi. Min. 0.56:https://youtu.be/YR09DAuF1bQ 
 
4) ROMPIENDO LAS NORMAS
A pesar de las arias de coloratura, seña de identidad de una época pasada, Verdi incorpora grandes innovaciones y experimenta nuevas estructuras. Desde la primera escena, nos llama la atención un detalle: el coro ya no encarna al pueblo heroico como en Nabucco, sino que aquí es el enemigo, el autoritario Consejo de los diez, que canta al unísono el siniestro Silenzio. Repiten dos palabras casi contradictorias: justicia y misterio. En el clímax, traicionarán al Dux.
            La estructura también resulta original en escenas poco convencionales, como la despedida de Jacopo o en la escena de la prisión del segundo acto, donde encadena monólogo, dúo, trío y cuarteto, con una gradación de emociones que muestra la habilidad dramática de Verdi. Aquí van el dúo (Non Morrai) https://youtu.be/BIGDDIaOtwM  y el trío, Nel tuo paterno amplesso:https://youtu.be/BOZ_15iB1nA 
 
También arriesga en la orquesta, aún poco aprovechada (abundan acompañamientos muy simples de pizzicato). La viola y el violonchelo comienzan el segundo acto con un dúo sombrío, lleno de modulaciones y extraños efectos armónicos. No solo reflejan un ambiente y nos sitúan en la cárcel (con una melodía que se va oscureciendo más y más), sino que hacen palpable el miedo y el desamparo de Jacopo. https://youtu.be/PrmQu5dcX10  (se aprecia en el 1.20), antes de la entrada del tenor (1.45), aquí Bergonzi (Notte, perpetua notte!). En el min. 2.42 entra la orquesta al completo, furiosa, describiendo cómo el joven ya delira -imagina la aparición de un fantasma-.
 
5) NUEVOS HORIZONTES
Como vemos, Verdi inaugura el proceso de liberación formal que llevará la ópera italiana del estatismo del bel canto a las alturas dramáticas de finales del XIX. En lo que respecta a su propia trayectoria, anticipa muchas de sus características esenciales. Una obra capital como Simon Boccanegra no puede entenderse sin Foscari: el libreto, también escrito por Francesco Maria Piave, se ambienta en una república marítima (Génova), con un atormentado Dux como protagonista en medio de las intrigas políticas. La música es, si cabe, más trágica y pesimista.
 
Si las escenas a solas del Dux hacen pensar, como veíamos, en el rey en Don Carlo, la última y furiosa intervención de Francesco, en la que reprocha al Consejo que lo fuerce a dimitir tras décadas de entrega al Estado ("¿Es esta mi recompensa?"), recuerda por su temática, su canto decidido y sus acentos al famoso Cortigiani de Rigoletto, en la que repudia a los nobles.
 
Aquí, Questa dunque (Bruson): https://youtu.be/5S3MKi18wJE 
Y aquí, Cortigiani, de Rigoletto (Tito Gobbi), min. 3.20: https://youtu.be/8S7jP-UeFXE  
 
La escena sigue en Quel bronzo, que supone el final de la ópera, con la muerte de Foscari: https://youtu.be/4Dh_L86qdVM 
 
6) ACLARACIONES SOBRE EL ARGUMENTO
Una lástima que la música, de un nivel más que notable, no tenga un libreto a la altura. Monótono aunque no tedioso, su principal problema es que no explica muchos de los acontecimientos (como Il trovatore y tantas otras obras de Verdi). Por ejemplo, ¿de qué se acusa a Jacopo?, ¿por qué ha vuelto? Al parecer, el personaje ya estaba en el exilio por aceptar donaciones de gobiernos extranjeros, lo que se consideraba pactar con el enemigo. Pero el joven sufría tanto por estar separado de su patria y su familia que envió una carta al duque de Milán para que éste intermediara. Pero comunicarse con otros países se consideraba delito grave, y por eso se le llevó de vuelta a Venecia, para juzgarle de nuevo. En prisión, tiene una pesadilla y cree ver al fantasma de Carmagnola. Nadie nos explica de quién se trata: fue un conde acusado también de traición y ejecutado en 1432 por orden del Consejo de la República.
            No es la única laguna del argumento, ni la más importante. Sobre todo, ¿de dónde nace el odio de Loredano hacia Foscari? El noble era hijo de un veneciano, Pietro Loredano, que intentó llegar a ser dogo pero perdió en la pugna con Francesco. Su rivalidad continuó, y cuando Pietro fue asesinado muchos apuntaron a los Foscari. En su juventud, Loredano juró venganza, que consumó al traicionar a un envejecido y débil Dux. En cualquier caso, el embrollo político es lo de menos; lo que a Verdi le interesan son los conflictos humanos y la reflexión sobre el poder y el corazón.