21/06/2019
ópera DON GIOVANNI
El próximo viernes, 21 de junio, concluimos la primera mitad de la temporada 2019 de ópera y ballet con uno de los títulos favoritos del público y de la crítica, la considerada por los expertos "ópera de las óperas": Don Giovanni, de W. A. Mozart.
Será en directo desde París, en una nueva producción del belga Ivo Van Hove, probablemente el director de teatro más solicitado del mundo. En el programa de mano os detallamos la información sobre el montaje, pero aquí nos vamos a centrar en la música.
1) Contra las normas
En su madurez como compositor, apenas cuatro años antes de su muerte, Mozart usó todos los recursos creativos a su alcance (e inventó otros) sin cortapisas. Lo comprobamos nada más empezar, en los primeros diez minutos de la ópera. Primero, la obertura, iniciada por un acorde brutal, una séptima disminuida, sin duda disonante para el gusto de la época, y demostración de la audacia armónica de Mozart, siempre valiente y moderno:
https://youtu.be/pwr0qz0yuZI?t=34 (aquí, dirigida por Muti)
Ese primer acorde, fortísimo, alude a la muerte y el castigo, y marca el tono amargo de la obra. Sí, tiene parte de comedia, pero siempre revestida de angustia, de duda, de vacío existencial. Por cierto, el acorde volverá a sonar en el insuperable clímax del segundo acto, como veremos, y seguramente nos resulte familiar porque en la película Amadeus se asociaba al severo Leopold, padre del compositor. Por ejemplo, en el 0.09 de este vídeo, cuando visita a su hijo: https://youtu.be/31POsJIAXsY
Decíamos que la atmósfera de Don Giovanni es opresiva ya desde su inicio. Aunque se interrumpe brevemente con la famosa Notte e giorno faticar, de Leporello: https://www.youtube.com/watch?v=vni0_BtzLKs (Ferruccio Furlanetto)
El sirviente del mujeriego está esperando, una noche más, a que éste culmine una aventura. Pero su señor regresa a toda prisa, porque Doña Anna se ha resistido a la seducción. De nuevo la sensación de rapidez y de inseguridad de la música. Cuando el Comendador, padre de ésta, se bate en duelo con Don Giovanni, éste lo mata. Y Mozart se vuelve a saltar todas las normas con un terceto de bajos, Ah soccorso. En aquella época, toda escena de conjunto debía contener voces de diferentes tesituras (barítono-soprano, por ejemplo), pero Mozart prefirió adaptarse a las necesidades de la acción y elaboró esta breve maravilla:
https://youtu.be/-ztRq1Iq8PE (a partir del 4.10)
No es de extrañar que el público de Viena (al que Mozart nunca logró encandilar) respondiera en su estreno con tibieza. El emperador José II intentó consolarle: "Tiene una música preciosa, pero demasiado difícil para nuestro paladar". Hoy los aficionados la adoran, pero sigue manteniendo su capacidad para aturdir, como reflexiona Antoni Marí en el ensayo La tentación de lo absoluto: "[la escucha] llevada por un torrente de ideas, recuerdos, analogías y comparaciones, avanza impulsada por los acontecimientos, sin que haya lugar posible para la reflexión sobre lo que está sucediendo".
2) Música y clases sociales
Una de las originalidades de esta obra es cómo diferencia las clases sociales de los personajes mediante la música. En la trama hay dos mundos: el de los aristócratas (Don Juan, Ottavio, Elvira, Anna) y el de los sirvientes y campesinos (Leporello, Masetto, Zerlina). En el caso de los primeros, la línea vocal siempre es contenida, noble, incluso aunque estén llenos de ira. Se observa en la intervención de Elvira Ah chi mi dice mai. El galán prometió que se casaría con ella, cosa que -por supuesto- no ha cumplido. Así, Elvira se muestra furiosa en sus palabras, pero en su canto sabe mantener la compostura y la distancia, con ocasionales brotes (esos violines del 0.35, cortantes como un cuchillo):https://www.youtube.com/watch?v=M8lLejRJUUE (Anna Caterina Antonacci)
En cambio, la música de Masetto y Zerlina, ya desde su introducción (en la fiesta de la boda), es menos elaborada. No solo en cuanto a las melodías, siempre sencillas, sino también en la propia tonalidad: Sol Mayor, que solo tiene un sostenido en la armadura.
Mozart asocia a esta pareja a las canciones de los pastores de una forma brillante: el instrumento típico del campo era la gaita, y aquí los contrabajos imitan la nota pedal típica de las gaitas (un grave mantenido, machacón). Se aprecia en este coro: http://www.youtube.com/watch?v=5t79t8YwURY y también en el aria de Zerlina Vedrai Carino. Bajo repetitivo al principio y en el 1.55: http://www.youtube.com/watch?v=jIW_2VObIsA. Maravillosa Lucia Popp.
Esto se acentúa cuando Don Giovanni, aristócrata, tiene que adecuar su canto para cortejar a Zerlina, de una clase inferior. En su famosísimo dúo La ci darem la mano, cambia su lenguaje musical a una armonía más sencilla y apuesta por una melodía dulce y simple. ¿Resultado? Ella sucumbe en apenas tres minutos. Cesare Sieppi lo cantó como nadie:
http://www.youtube.com/watch?v=c6vgZLQ4lA4
Cuando Zerlina acepta ir con él a su casa (y dice "andiamo") escuchamos el Bajo pedal (Do-Sol) del que venimos hablando: (2.15)http://www.youtube.com/watch?v=NqPcb1nKZYg
Por último, Mozart termina de rizar el rizo al final del primer acto, cuando las diferentes clases coinciden en la fiesta en casa del casanova. El compositor mezcla –¡simultáneamente!- tres danzas, cada una con su compás: un minueto, que bailan los aristócratas (min. 3); una contradanza, típica burguesa (4.15); y una danza campesina (4.30). Y nunca llegan a estorbarse en la orquesta; una genialidad. https://www.youtube.com/watch?v=oeWCAzOyrqA
3) Metalenguaje: ópera dentro de la ópera
Al final del segundo acto, en la cena del anfitrión, la orquesta interpreta temas de las tres óperas más exitosas por aquel entonces en Praga (ciudad que acogió el estreno de Don Giovanni, antes de Viena). Con esa referencia contemporánea, Mozart emplea un metalenguaje modernísimo. Y es Leporello el que va descubriendo las melodías. Primero, "Una cosa rara", de Vicente Martín i Soler: http://www.youtube.com/watch?v=A_-SCz_eMfc(aquí aparece el fragmento entero de una ópera comparado con la otra, O quanto un si bel giubilo). La segunda cita literal es de la vieja ópera "Los litigantes", de Giuseppe Sarti (aquí, 2.48) http://www.youtube.com/watch?v=l-j8EtweQzs
Y la última, en el 3.47, "la conozco de sobra", dice el criado. Normal, es "Non più andrai", probablemente la melodía más famosa de Las bodas de Fígaro, del propio Mozart.
4) Las virtudes de siempre
Aparte de todas estas innovaciones, Don Giovanni mantiene todos los rasgos inconfundibles de la música de Mozart: un caudal de melodías deliciosas, aparentemente sencillas pero imposibles de olvidar; un don para los conjuntos (dúos, tríos, incluso sextetos) un sentido armónico muy desarrollado, con gran sensibilidad para la modulación de tonos; en general, la virtud de la proporción, el equilibrio, la justeza, el buen gusto.
Todo esto se traduce en una abundancia de números memorables; fue, además, generoso con todas las voces, así que cada personaje canta al menos una gran aria. Empieza Leporello, con su famosísimo catálogo. Aquí, con Samuel Ramey: https://www.youtube.com/watch?v=1mijdBpJpVc
Es maravillosa la intervención de Elvira en el segundo acto, "Mi tradi", en la que expresa todas sus dudas: ¿odia a Don Giovanni, o lo sigue amando? El aria como tal comienza, aquí, en el minuto 2.18, pero merece la pena escuchar el recitativo anterior. A diferencia de la música coetánea de finales del XVIII, aquí no resulta un pasaje aburrido porque en vez de acompañarlo el clavecín es la orquesta, muy activa, la que contesta a la voz. Se denomina recitativo accompagnato y fue otra de las grandes aportaciones de Mozart.https://youtu.be/Upg6wwaS2cs
Impresionante versión de Lisa della Casa, dirigida por Furtwängler. Pasmosa facilidad para los ornamentos más complicados, dominio del aire, calidad sonora...
En cuanto a Doña Anna, Or sai chi l'onore forma parte del repertorio de toda gran soprano, con Joan Sutherland como el listón más alto:https://youtu.be/mp775U5lDJc
En una obra de barítonos, el único tenor, Don Ottavio, brilla más que casi ningún personaje: Mozart escribió para él dos joyas. Atención a Dalla sua pace con Alfredo Kraus:
https://www.youtube.com/watch?v=gFgNxrFrCUQ
La segunda melodía gloriosa de Don Ottavio es Il mio tesoro: http://www.youtube.com/watch?v=MUnDXmJaiko Luigi Alva pone el listón a un nivel estratosférico. Notas larguísimas, ligados perfectos... (en el minuto 2 es un disparate lo que tarda en respirar, 14 segundos!)
Aunque claro, para fiato (capacidad de dosificar el aire sin respirar ni perder fuerza o calidad de interpretación por el camino), el de John McCormack, tenor de la primera mitad del siglo XX. Aunque sus grabaciones, evidentemente, no se oyen tan bien como las digitales de hoy en día, esto es un auténtico tesoro que tenemos que recomendaros. Sí, entre el 1.45 y el 2.01 canta de seguido sin respirar ni una vez...https://www.youtube.com/watch?v=wSHnxlf2DPs
La tercera voz femenina en discordia, Zerlina, no solo comparte con el mujeriego "La ci darem la mano", sino que canta la preciosa Batti, batti, en la que la voz y la flauta travesera se persiguen y continúan mutuamente sus melodías, como se puede comprobar en el min. 0.45 y 0.55. Aquí, Lucia Popp: https://www.youtube.com/watch?v=Isaj6kVb9Ww
El otro momento de gloria de Zerlina es Vedrai carino, con el pobre Masetto, al que Don Juan ha propinado una paliza. De nuevo se aprecian los rasgos que Mozart atribuyó a la música de los campesinos: una línea vocal simple, suave y dulce, pero con un toque juguetón y erótico. "Toccami qua", le llega a decir, "Tócame aquí, siéntelo latir". Y Masetto, medio muerto, no puede resistirse. Aquí, a partir del 1.15: https://youtu.be/B-0ZclZfSlo
Pero ¿y qué hay de Don Giovanni? Esta es otra de las peculiaridades de esta ópera: el protagonista, a diferencia de todos los demás, no cuenta con un aria de lucimiento. No olvidemos que las arias están concebidas para que los personajes exterioricen sus emociones (a diferencia de los recitativos, que son en los que la acción avanza). Sin embargo, Don Juan nos resulta siempre enigmático, por un lado frívolo y embaucador, pero por otro fiel a sus principios hasta la muerte ("comprometerse con una sola mujer sería traicionar a todas las demás", defiende en un momento). Desde luego un tipo muy poco dado a los sentimientos. Más bien al contrario: en la breve Finch'han dal vino celebra su estilo de vida de vino, delirio, danzas, mujeres, sexo... Aquí Cesare Siepi, impresionante interpretación: https://www.youtube.com/watch?v=KFHyyVcsRQA
Resulta revelador que el único momento de ternura de Don Giovanni, su breve serenata bajo el balcón Deh vieni alla finestra, sea en realidad una farsa: el protagonista acaba de intercambiar sus ropajes con Leporello, y trata de atraer la atención de otra nueva doncella. En cualquier caso, la melodía es preciosa, con acompañamiento de mandolina: http://www.youtube.com/watch?v=qrlBFdmZ-JI Aquí, Ezio Pinza en los años 30
Y una gozada insólita escuchar en este papel a Dietrich Fischer-Dieskau: http://www.youtube.com/watch?v=0P9N758jM2Q
5) Un final antológico
Terminamos como empezamos: con ese acorde impresionante que nos levanta de la butaca y que anuncia la entrada del fantasma del Comendador. Para entender la trascendencia de esta música, tengamos en cuenta que Mozart empleó trombones, un instrumento hasta entonces exclusivo de la iglesia, con connotaciones de autoridad y espiritualidad (lo empleó también, por ejemplo, en el "Tuba mirum" del "Réquiem"). La primera vez que oímos trombones en "Don Giovanni", dan gravedad al discurso sobrenatural. El galán y su compinche se han escondido en el cementerio, donde la estatua del hombre al que mató se dirige a ellos y anuncia que irá a cenar esa noche. Dúo, O statua gentilissima: https://youtu.be/rPcLcB6pxTc (en el min 2.30, la respuesta del Comendador -"Si"- acompaña un acorde terrible de trombones).
Y llegamos, por fin, al desenlace. Una de las escenas más memorables de la historia de la ópera, que no se puede cantar mejor que Ramey y Moll: https://youtu.be/hY_bQpmEBc0
Fue la primera vez que el terror se sintió en un escenario de teatro. Los vientos metales, los golpes de timbal, los saltos de octavas, la voz rotunda del bajo, el golpe de efecto de la estatua que regresa de entre los muertos para hacer justicia, la tensión creciente de su enfrentamiento con su némesis... difícil que no se nos pongan los pelos de punta. En el 1.35 comienzan rápidas escalas de violines que emulan las llamas del infierno.
La escena es monumental porque el texto y la música nos "invitan" a que sintamos no solo compasión, sino incluso cierta admiración por el hasta entonces despreciable Don Juan, que no se acobarda, sino que defiende su modo de vida pese a la certeza de la muerte.
TEXTOS JAVIER HERAS
Será en directo desde París, en una nueva producción del belga Ivo Van Hove, probablemente el director de teatro más solicitado del mundo. En el programa de mano os detallamos la información sobre el montaje, pero aquí nos vamos a centrar en la música.
1) Contra las normas
En su madurez como compositor, apenas cuatro años antes de su muerte, Mozart usó todos los recursos creativos a su alcance (e inventó otros) sin cortapisas. Lo comprobamos nada más empezar, en los primeros diez minutos de la ópera. Primero, la obertura, iniciada por un acorde brutal, una séptima disminuida, sin duda disonante para el gusto de la época, y demostración de la audacia armónica de Mozart, siempre valiente y moderno:
https://youtu.be/pwr0qz0yuZI?t=34 (aquí, dirigida por Muti)
Ese primer acorde, fortísimo, alude a la muerte y el castigo, y marca el tono amargo de la obra. Sí, tiene parte de comedia, pero siempre revestida de angustia, de duda, de vacío existencial. Por cierto, el acorde volverá a sonar en el insuperable clímax del segundo acto, como veremos, y seguramente nos resulte familiar porque en la película Amadeus se asociaba al severo Leopold, padre del compositor. Por ejemplo, en el 0.09 de este vídeo, cuando visita a su hijo: https://youtu.be/31POsJIAXsY
Decíamos que la atmósfera de Don Giovanni es opresiva ya desde su inicio. Aunque se interrumpe brevemente con la famosa Notte e giorno faticar, de Leporello: https://www.youtube.com/watch?v=vni0_BtzLKs (Ferruccio Furlanetto)
El sirviente del mujeriego está esperando, una noche más, a que éste culmine una aventura. Pero su señor regresa a toda prisa, porque Doña Anna se ha resistido a la seducción. De nuevo la sensación de rapidez y de inseguridad de la música. Cuando el Comendador, padre de ésta, se bate en duelo con Don Giovanni, éste lo mata. Y Mozart se vuelve a saltar todas las normas con un terceto de bajos, Ah soccorso. En aquella época, toda escena de conjunto debía contener voces de diferentes tesituras (barítono-soprano, por ejemplo), pero Mozart prefirió adaptarse a las necesidades de la acción y elaboró esta breve maravilla:
https://youtu.be/-ztRq1Iq8PE (a partir del 4.10)
No es de extrañar que el público de Viena (al que Mozart nunca logró encandilar) respondiera en su estreno con tibieza. El emperador José II intentó consolarle: "Tiene una música preciosa, pero demasiado difícil para nuestro paladar". Hoy los aficionados la adoran, pero sigue manteniendo su capacidad para aturdir, como reflexiona Antoni Marí en el ensayo La tentación de lo absoluto: "[la escucha] llevada por un torrente de ideas, recuerdos, analogías y comparaciones, avanza impulsada por los acontecimientos, sin que haya lugar posible para la reflexión sobre lo que está sucediendo".
2) Música y clases sociales
Una de las originalidades de esta obra es cómo diferencia las clases sociales de los personajes mediante la música. En la trama hay dos mundos: el de los aristócratas (Don Juan, Ottavio, Elvira, Anna) y el de los sirvientes y campesinos (Leporello, Masetto, Zerlina). En el caso de los primeros, la línea vocal siempre es contenida, noble, incluso aunque estén llenos de ira. Se observa en la intervención de Elvira Ah chi mi dice mai. El galán prometió que se casaría con ella, cosa que -por supuesto- no ha cumplido. Así, Elvira se muestra furiosa en sus palabras, pero en su canto sabe mantener la compostura y la distancia, con ocasionales brotes (esos violines del 0.35, cortantes como un cuchillo):https://www.youtube.com/watch?v=M8lLejRJUUE (Anna Caterina Antonacci)
En cambio, la música de Masetto y Zerlina, ya desde su introducción (en la fiesta de la boda), es menos elaborada. No solo en cuanto a las melodías, siempre sencillas, sino también en la propia tonalidad: Sol Mayor, que solo tiene un sostenido en la armadura.
Mozart asocia a esta pareja a las canciones de los pastores de una forma brillante: el instrumento típico del campo era la gaita, y aquí los contrabajos imitan la nota pedal típica de las gaitas (un grave mantenido, machacón). Se aprecia en este coro: http://www.youtube.com/watch?v=5t79t8YwURY y también en el aria de Zerlina Vedrai Carino. Bajo repetitivo al principio y en el 1.55: http://www.youtube.com/watch?v=jIW_2VObIsA. Maravillosa Lucia Popp.
Esto se acentúa cuando Don Giovanni, aristócrata, tiene que adecuar su canto para cortejar a Zerlina, de una clase inferior. En su famosísimo dúo La ci darem la mano, cambia su lenguaje musical a una armonía más sencilla y apuesta por una melodía dulce y simple. ¿Resultado? Ella sucumbe en apenas tres minutos. Cesare Sieppi lo cantó como nadie:
http://www.youtube.com/watch?v=c6vgZLQ4lA4
Cuando Zerlina acepta ir con él a su casa (y dice "andiamo") escuchamos el Bajo pedal (Do-Sol) del que venimos hablando: (2.15)http://www.youtube.com/watch?v=NqPcb1nKZYg
Por último, Mozart termina de rizar el rizo al final del primer acto, cuando las diferentes clases coinciden en la fiesta en casa del casanova. El compositor mezcla –¡simultáneamente!- tres danzas, cada una con su compás: un minueto, que bailan los aristócratas (min. 3); una contradanza, típica burguesa (4.15); y una danza campesina (4.30). Y nunca llegan a estorbarse en la orquesta; una genialidad. https://www.youtube.com/watch?v=oeWCAzOyrqA
3) Metalenguaje: ópera dentro de la ópera
Al final del segundo acto, en la cena del anfitrión, la orquesta interpreta temas de las tres óperas más exitosas por aquel entonces en Praga (ciudad que acogió el estreno de Don Giovanni, antes de Viena). Con esa referencia contemporánea, Mozart emplea un metalenguaje modernísimo. Y es Leporello el que va descubriendo las melodías. Primero, "Una cosa rara", de Vicente Martín i Soler: http://www.youtube.com/watch?v=A_-SCz_eMfc(aquí aparece el fragmento entero de una ópera comparado con la otra, O quanto un si bel giubilo). La segunda cita literal es de la vieja ópera "Los litigantes", de Giuseppe Sarti (aquí, 2.48) http://www.youtube.com/watch?v=l-j8EtweQzs
Y la última, en el 3.47, "la conozco de sobra", dice el criado. Normal, es "Non più andrai", probablemente la melodía más famosa de Las bodas de Fígaro, del propio Mozart.
4) Las virtudes de siempre
Aparte de todas estas innovaciones, Don Giovanni mantiene todos los rasgos inconfundibles de la música de Mozart: un caudal de melodías deliciosas, aparentemente sencillas pero imposibles de olvidar; un don para los conjuntos (dúos, tríos, incluso sextetos) un sentido armónico muy desarrollado, con gran sensibilidad para la modulación de tonos; en general, la virtud de la proporción, el equilibrio, la justeza, el buen gusto.
Todo esto se traduce en una abundancia de números memorables; fue, además, generoso con todas las voces, así que cada personaje canta al menos una gran aria. Empieza Leporello, con su famosísimo catálogo. Aquí, con Samuel Ramey: https://www.youtube.com/watch?v=1mijdBpJpVc
Es maravillosa la intervención de Elvira en el segundo acto, "Mi tradi", en la que expresa todas sus dudas: ¿odia a Don Giovanni, o lo sigue amando? El aria como tal comienza, aquí, en el minuto 2.18, pero merece la pena escuchar el recitativo anterior. A diferencia de la música coetánea de finales del XVIII, aquí no resulta un pasaje aburrido porque en vez de acompañarlo el clavecín es la orquesta, muy activa, la que contesta a la voz. Se denomina recitativo accompagnato y fue otra de las grandes aportaciones de Mozart.https://youtu.be/Upg6wwaS2cs
Impresionante versión de Lisa della Casa, dirigida por Furtwängler. Pasmosa facilidad para los ornamentos más complicados, dominio del aire, calidad sonora...
En cuanto a Doña Anna, Or sai chi l'onore forma parte del repertorio de toda gran soprano, con Joan Sutherland como el listón más alto:https://youtu.be/mp775U5lDJc
En una obra de barítonos, el único tenor, Don Ottavio, brilla más que casi ningún personaje: Mozart escribió para él dos joyas. Atención a Dalla sua pace con Alfredo Kraus:
https://www.youtube.com/watch?v=gFgNxrFrCUQ
La segunda melodía gloriosa de Don Ottavio es Il mio tesoro: http://www.youtube.com/watch?v=MUnDXmJaiko Luigi Alva pone el listón a un nivel estratosférico. Notas larguísimas, ligados perfectos... (en el minuto 2 es un disparate lo que tarda en respirar, 14 segundos!)
Aunque claro, para fiato (capacidad de dosificar el aire sin respirar ni perder fuerza o calidad de interpretación por el camino), el de John McCormack, tenor de la primera mitad del siglo XX. Aunque sus grabaciones, evidentemente, no se oyen tan bien como las digitales de hoy en día, esto es un auténtico tesoro que tenemos que recomendaros. Sí, entre el 1.45 y el 2.01 canta de seguido sin respirar ni una vez...https://www.youtube.com/watch?v=wSHnxlf2DPs
La tercera voz femenina en discordia, Zerlina, no solo comparte con el mujeriego "La ci darem la mano", sino que canta la preciosa Batti, batti, en la que la voz y la flauta travesera se persiguen y continúan mutuamente sus melodías, como se puede comprobar en el min. 0.45 y 0.55. Aquí, Lucia Popp: https://www.youtube.com/watch?v=Isaj6kVb9Ww
El otro momento de gloria de Zerlina es Vedrai carino, con el pobre Masetto, al que Don Juan ha propinado una paliza. De nuevo se aprecian los rasgos que Mozart atribuyó a la música de los campesinos: una línea vocal simple, suave y dulce, pero con un toque juguetón y erótico. "Toccami qua", le llega a decir, "Tócame aquí, siéntelo latir". Y Masetto, medio muerto, no puede resistirse. Aquí, a partir del 1.15: https://youtu.be/B-0ZclZfSlo
Pero ¿y qué hay de Don Giovanni? Esta es otra de las peculiaridades de esta ópera: el protagonista, a diferencia de todos los demás, no cuenta con un aria de lucimiento. No olvidemos que las arias están concebidas para que los personajes exterioricen sus emociones (a diferencia de los recitativos, que son en los que la acción avanza). Sin embargo, Don Juan nos resulta siempre enigmático, por un lado frívolo y embaucador, pero por otro fiel a sus principios hasta la muerte ("comprometerse con una sola mujer sería traicionar a todas las demás", defiende en un momento). Desde luego un tipo muy poco dado a los sentimientos. Más bien al contrario: en la breve Finch'han dal vino celebra su estilo de vida de vino, delirio, danzas, mujeres, sexo... Aquí Cesare Siepi, impresionante interpretación: https://www.youtube.com/watch?v=KFHyyVcsRQA
Resulta revelador que el único momento de ternura de Don Giovanni, su breve serenata bajo el balcón Deh vieni alla finestra, sea en realidad una farsa: el protagonista acaba de intercambiar sus ropajes con Leporello, y trata de atraer la atención de otra nueva doncella. En cualquier caso, la melodía es preciosa, con acompañamiento de mandolina: http://www.youtube.com/watch?v=qrlBFdmZ-JI Aquí, Ezio Pinza en los años 30
Y una gozada insólita escuchar en este papel a Dietrich Fischer-Dieskau: http://www.youtube.com/watch?v=0P9N758jM2Q
5) Un final antológico
Terminamos como empezamos: con ese acorde impresionante que nos levanta de la butaca y que anuncia la entrada del fantasma del Comendador. Para entender la trascendencia de esta música, tengamos en cuenta que Mozart empleó trombones, un instrumento hasta entonces exclusivo de la iglesia, con connotaciones de autoridad y espiritualidad (lo empleó también, por ejemplo, en el "Tuba mirum" del "Réquiem"). La primera vez que oímos trombones en "Don Giovanni", dan gravedad al discurso sobrenatural. El galán y su compinche se han escondido en el cementerio, donde la estatua del hombre al que mató se dirige a ellos y anuncia que irá a cenar esa noche. Dúo, O statua gentilissima: https://youtu.be/rPcLcB6pxTc (en el min 2.30, la respuesta del Comendador -"Si"- acompaña un acorde terrible de trombones).
Y llegamos, por fin, al desenlace. Una de las escenas más memorables de la historia de la ópera, que no se puede cantar mejor que Ramey y Moll: https://youtu.be/hY_bQpmEBc0
Fue la primera vez que el terror se sintió en un escenario de teatro. Los vientos metales, los golpes de timbal, los saltos de octavas, la voz rotunda del bajo, el golpe de efecto de la estatua que regresa de entre los muertos para hacer justicia, la tensión creciente de su enfrentamiento con su némesis... difícil que no se nos pongan los pelos de punta. En el 1.35 comienzan rápidas escalas de violines que emulan las llamas del infierno.
La escena es monumental porque el texto y la música nos "invitan" a que sintamos no solo compasión, sino incluso cierta admiración por el hasta entonces despreciable Don Juan, que no se acobarda, sino que defiende su modo de vida pese a la certeza de la muerte.
TEXTOS JAVIER HERAS