29/06/2010 – 30/06/2010
Compañía MARÍA PAGÉS
📍 Teatro de la Maestranza
Horario: 20.30h
PROGRAMA ESPECIAL XX ANIVERSARIO
Coreografía, María Pagés
“Yo bailo tan de toda la vida que, si nazco en Moscú, hoy bailo clásico”, ha dicho, con ironía, María Pagés de esa innata y pasional relación con la danza que la ha convertido en una de las figuras, no sólo más internacionales, sino también más eclécticas, abiertas a diálogos interculturales y reconocidas de la escena, no sólo flamenca.
Su excitante curiosidad creativa, junto a la conmoción escénica de su baile arrollador, admirado por leyendas de la danza como Mikhail Baryshnikov, que la invitó expresamente a bailar en su Centro Artístico de Nueva York y la retó a bucear en su imagen duplicada en la luna del espejo para conjurar un ejercicio de clarificación y búsqueda de sus esencias interiores –origen del espectáculo “Autorretrato”, que obtuvo un clamoroso éxito en el TEATRO DE LA MAESTRANZA- la han llevado a bailar, desde el más genuino y, al mismo tiempo, revolucionario flamenco, músicas tan sorprendentes como la “Casta diva” de Bellini o un vals de Shostakovich, sin perder nunca ni su naturalidad ni su esencia. En esta misma temporada 2009-10, la intuitiva e inagotable María Pagés, capaz de metamorfosearse continuamente en nuevas y osadas aventuras escénicas, ha ultimado un excitante espectáculo con el coreógrafo y bailarín contemporáneo belga-marroquí Sidi Larbi Cherkaoui (Amberes, 1976), fascinante estrella de la más radical vanguardia contemporánea. “Soy lo que bailo”, dice María Pagés sobre la extrema fluidez de su personalidad artística, móvil y mutante. Premio Nacional de Danza en 2002, Premio Leonide Massine (Italia, 2004), reconocida con 4 Premios Giraldillo –compañía, espectáculo, dirección y crítica- en la XIII Bienal de Arte Flamenco y Premio Nacional de Coreografía ADE en 1996, entre otros galardones, María Pagés (Sevilla, 1963) dueña de un físico tan expresivo como rotundo –“los brazos me los han medido y, a los 16 años, daba mucho coraje que no te tomaran por ser demasiado alta. Pero todo eso es una convención. El flamenco es un arte más contemporáneo que clásico y, sobre todo, es un arte absolutamente individualista”- comenzó a estudiar danza en la Academia de Adelita Domingo, en Sevilla. Su carrera profesional la inició en la compañía de Antonio Gades –“él me abrió los ojos y me enseñó mucho, también la dignidad de esta profesión”, ha dicho- y luego fue primera bailarina de la compañía de Mario Maya y de los ballets de Rafael Aguilar y María Rosa.
La inteligencia y madurez de su arte, tan voluptuoso como contenido, la elegancia de su zapateado y la hipnótica estilización de sus largos brazos, le han granjeado una forma univoca y explosiva de entender el baile flamenco, respetando la tradición pero, como bailaora y creadora de su tiempo, insertándola y confrontándola con la modernidad en un excitante ejercicio de tensión creativa que ha cautivado a las audiencias del mundo, flamencas o no.
Al TEATRO DE LA MAESTRANZA, un coliseo asociado indisolublemente a algunos de los éxitos más relevantes de su carrera -como “De la luna al viento” (1994), “La Tirana” (1998) o “Canciones, antes de una guerra” (2004)- María Pagés regresa este año para celebrar, con un programa especial, el XX aniversario de la fundación, en 1990, de su compañía, con la que dejó de bailar las coreografías de otros para explorar su propio universo creativo. A lo largo de estos 20 años de “aventuras, emociones, dificultades y alegrías”, María Pagés ha recorrido el mundo capitaneando no sólo un brillante cuerpo de baile, sino una de las aventuras artísticas e industriales más exitosas y transcendentes para el nuevo flamenco, pues la consolidación de una compañía privada del éxito internacional de la de María Pagés, en el débil entramado empresarial del arte flamenco, es un raro ejemplo de tesón y compromiso, no sólo creativo.
Aunque la extensa gira de aniversario está basada en tres de los espectáculos más celebrados de María Pagés –“Autorretrato”, “Sevilla” y “Flamenco Republic”- la bailaora y coreógrafa sevillana ha preparado un montaje especial para su visita al MAESTRANZA, un teatro que ha espoleado con cariño, seguido con emoción y aplaudido con entusiasmo los 20 años de arte y éxitos de la Compañía María Pagés.
PROGRAMA ESPECIAL XX ANIVERSARIO
Coreografía, María Pagés
“Yo bailo tan de toda la vida que, si nazco en Moscú, hoy bailo clásico”, ha dicho, con ironía, María Pagés de esa innata y pasional relación con la danza que la ha convertido en una de las figuras, no sólo más internacionales, sino también más eclécticas, abiertas a diálogos interculturales y reconocidas de la escena, no sólo flamenca.
Su excitante curiosidad creativa, junto a la conmoción escénica de su baile arrollador, admirado por leyendas de la danza como Mikhail Baryshnikov, que la invitó expresamente a bailar en su Centro Artístico de Nueva York y la retó a bucear en su imagen duplicada en la luna del espejo para conjurar un ejercicio de clarificación y búsqueda de sus esencias interiores –origen del espectáculo “Autorretrato”, que obtuvo un clamoroso éxito en el TEATRO DE LA MAESTRANZA- la han llevado a bailar, desde el más genuino y, al mismo tiempo, revolucionario flamenco, músicas tan sorprendentes como la “Casta diva” de Bellini o un vals de Shostakovich, sin perder nunca ni su naturalidad ni su esencia. En esta misma temporada 2009-10, la intuitiva e inagotable María Pagés, capaz de metamorfosearse continuamente en nuevas y osadas aventuras escénicas, ha ultimado un excitante espectáculo con el coreógrafo y bailarín contemporáneo belga-marroquí Sidi Larbi Cherkaoui (Amberes, 1976), fascinante estrella de la más radical vanguardia contemporánea. “Soy lo que bailo”, dice María Pagés sobre la extrema fluidez de su personalidad artística, móvil y mutante. Premio Nacional de Danza en 2002, Premio Leonide Massine (Italia, 2004), reconocida con 4 Premios Giraldillo –compañía, espectáculo, dirección y crítica- en la XIII Bienal de Arte Flamenco y Premio Nacional de Coreografía ADE en 1996, entre otros galardones, María Pagés (Sevilla, 1963) dueña de un físico tan expresivo como rotundo –“los brazos me los han medido y, a los 16 años, daba mucho coraje que no te tomaran por ser demasiado alta. Pero todo eso es una convención. El flamenco es un arte más contemporáneo que clásico y, sobre todo, es un arte absolutamente individualista”- comenzó a estudiar danza en la Academia de Adelita Domingo, en Sevilla. Su carrera profesional la inició en la compañía de Antonio Gades –“él me abrió los ojos y me enseñó mucho, también la dignidad de esta profesión”, ha dicho- y luego fue primera bailarina de la compañía de Mario Maya y de los ballets de Rafael Aguilar y María Rosa.
La inteligencia y madurez de su arte, tan voluptuoso como contenido, la elegancia de su zapateado y la hipnótica estilización de sus largos brazos, le han granjeado una forma univoca y explosiva de entender el baile flamenco, respetando la tradición pero, como bailaora y creadora de su tiempo, insertándola y confrontándola con la modernidad en un excitante ejercicio de tensión creativa que ha cautivado a las audiencias del mundo, flamencas o no.
Al TEATRO DE LA MAESTRANZA, un coliseo asociado indisolublemente a algunos de los éxitos más relevantes de su carrera -como “De la luna al viento” (1994), “La Tirana” (1998) o “Canciones, antes de una guerra” (2004)- María Pagés regresa este año para celebrar, con un programa especial, el XX aniversario de la fundación, en 1990, de su compañía, con la que dejó de bailar las coreografías de otros para explorar su propio universo creativo. A lo largo de estos 20 años de “aventuras, emociones, dificultades y alegrías”, María Pagés ha recorrido el mundo capitaneando no sólo un brillante cuerpo de baile, sino una de las aventuras artísticas e industriales más exitosas y transcendentes para el nuevo flamenco, pues la consolidación de una compañía privada del éxito internacional de la de María Pagés, en el débil entramado empresarial del arte flamenco, es un raro ejemplo de tesón y compromiso, no sólo creativo.
Aunque la extensa gira de aniversario está basada en tres de los espectáculos más celebrados de María Pagés –“Autorretrato”, “Sevilla” y “Flamenco Republic”- la bailaora y coreógrafa sevillana ha preparado un montaje especial para su visita al MAESTRANZA, un teatro que ha espoleado con cariño, seguido con emoción y aplaudido con entusiasmo los 20 años de arte y éxitos de la Compañía María Pagés.