06/08/2021 – 26/09/2021
Piedad Isla. Un testimonio fotográfico
📍 Museo Patio Herreriano. Calle Jorge Guillén, 6
l programa del Museo Patio Herreriano se ha asomado en fechas recientes a una idea de progreso que ha adoptado diferentes formas narrativas y se ha materializado en un amplio arco de disciplinas, como la fotografía, el vídeo, la escultura o la instalación. La mirada crítica de Irene de Andrés en torno al fenómeno del turismo en Ibiza como errática visión del desarrollo económico; la recuperación, por parte de Alejandro S. Garrido, de las barriadas llamadas “Corea” y del estigma que vivieron desde su creación a principios de los cincuenta, o la reflexión insobornable de Eva Lootz sobre el progreso asociado al material y al trabajo y las derivas de la colonización son algunos de los asuntos que esta institución ha abordado para dar cuenta de las contradicciones y la complejidad de nuestro tiempo y de nuestra historia.
La exposición que ahora presentamos en torno a Piedad Isla, que realizó toda su obra en Cervera de Pisuerga y alrededores, acude nuevamente a esa idea de progreso, pero lo hace desde un sentido que no es tan crítico como consciente del terreno ambivalente en el que se halla la obra de la fotógrafa palentina, entre el desarrollo y el olvido que éste trae consigo, pues el carácter obsolescente de las cosas de las gentes, de sus ajuares, de sus quehaceres, ocupó a Piedad Isla durante toda su vida. Su carrera arranca a principios de los cincuenta, con sus primeras incursiones en el territorio de la fotografía en una estancia en Oviedo. El año 1953 es importante para ella, y también para el país en el que vivió, pues la economía española disfrutó entonces de un primer repunte gracias al dinero americano, recordarán que los barrios llamados “Corea” que retrató Alejandro S. Garrido en su exposición “Ciudad y progreso” tienen su origen en las ayudas que el gobierno de Eisenhower ofreció a Franco en los conocidos como Pactos de Madrid. Ese año, Isla compra una cámara Kodak con la que empieza a satisfacer, entre otras cosas, las necesidades de las nuevas normativas burocráticas. Fotografía tras fotografía, Piedad forjó una singular forma de representar su entorno, ya fuera desde lo que el nuevo tiempo demandaba en términos técnicos o desde la voluntad de narrar lo vivido. Es por esto que la mirada a la vida cotidiana de Cervera convive en esta exposición con su propio trabajo profesional, que consistía en retratar a la población, acudiendo a menudo a procedimientos y medios técnicos rudimentarios, como las sábanas blancas que utilizaba como fondo y que le sitúan próxima a ese gallego coetáneo que fue Virxilio Vieitez.
HORARIO
De martes a viernes de 11:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas.
Sábados de 11:00 a 20:00 horas.
Domingos de 11:00 a 15:00 horas.