21/05/2010 – 17/10/2010
Tutankhamón. La tumba y sus tesoros
📍 Recinto Ferial de la Casa de Campo
Una recreación de la leyenda, los tesoros y los misterios del joven faraón egipcio.
Sesión: De D a J de 10 a 20 h. (última admisión de 18.30 a 19 h.) V y S de 10 a 22 h. (última admisión de 20.30 a 21 h.)
Precio: L 10 euros. Niños hasta 14 años: 5 euros. Pensionistas y estudiantes: 8 euros. De M a V: 14 euros. Niños: 7 euros. Pensionistas y estudiantes: 12 euros. S, D y fest.: 18 euros. Niños: 9 euros. Pensionistas y estudiantes: 16 euros. Niños hasta 5 años acompañados de sus padres: gratis.
Venta ant. en el tel. 902 585 125, en Caja Madrid y en www.tutankhamon-madrid.es
El descubrimiento de la tumba del prematuramente fallecido Tutankhamón conmocionó al mundo en noviembre de 1922. Aunque no fue de los faraones más significativos del gran imperio egipcio, en ninguna otra tumba se encontraron tantos tesoros, entre ellos la conocida máscara de oro, que le representa como el dios del sol. La arena del desierto y una posición estratégica en el Valle de los Reyes libraron al faraón del saqueo de los ladrones. El hallazgo debe atribuirse a la intuición de Howard Carter y a su perseverancia en la ambiciosa búsqueda financiada por Lord Carnarvon. Ahora el público puede adentrarse en una exposición que reproduce a escala real la cámara funeraria del faraón y los objetos más importantes con los que fue enterrado: los sarcófagos, su ajuar y sus joyas.
Sesión: De D a J de 10 a 20 h. (última admisión de 18.30 a 19 h.) V y S de 10 a 22 h. (última admisión de 20.30 a 21 h.)
Precio: L 10 euros. Niños hasta 14 años: 5 euros. Pensionistas y estudiantes: 8 euros. De M a V: 14 euros. Niños: 7 euros. Pensionistas y estudiantes: 12 euros. S, D y fest.: 18 euros. Niños: 9 euros. Pensionistas y estudiantes: 16 euros. Niños hasta 5 años acompañados de sus padres: gratis.
Venta ant. en el tel. 902 585 125, en Caja Madrid y en www.tutankhamon-madrid.es
El descubrimiento de la tumba del prematuramente fallecido Tutankhamón conmocionó al mundo en noviembre de 1922. Aunque no fue de los faraones más significativos del gran imperio egipcio, en ninguna otra tumba se encontraron tantos tesoros, entre ellos la conocida máscara de oro, que le representa como el dios del sol. La arena del desierto y una posición estratégica en el Valle de los Reyes libraron al faraón del saqueo de los ladrones. El hallazgo debe atribuirse a la intuición de Howard Carter y a su perseverancia en la ambiciosa búsqueda financiada por Lord Carnarvon. Ahora el público puede adentrarse en una exposición que reproduce a escala real la cámara funeraria del faraón y los objetos más importantes con los que fue enterrado: los sarcófagos, su ajuar y sus joyas.