Sinopsis
Pocos pintores del último siglo y medio igualan a Monet en popularidad. Todos creemos conocerlo. Sin embargo, “cuando lees su correspondencia -más de 3.000 cartas-, te lo replanteas todo”, asegura el director Phil Grabsky (Florencia y la galería Uffizi). ¿Alguien imaginaba que detrás de esos amables óleos bañados por el sol se encontraba un hombre solitario que llegó a pensar en suicidarse? El filme repasa su vida, sus vaivenes, su euforia creativa (“tengo tantas ganas de hacerlo todo”), sus tensas relaciones con las academias… En vez de centrarse en una exposición concreta, recorre los lugares de Europa donde pintó, desde su París natal a Londres (El Parlamento, serie de 19 cuadros) o Rouen (la famosa catedral), hasta llegar a Giverny. En su casa de campo, el autor que había dado nombre y origen al movimiento impresionista (con su Impresión, sol naciente) abrió una última puerta: la abstracción. Sus nenúfares en el estanque son fascinantes manchas de color sin apenas forma.