09/04/2022
Cáceres protege a 80 refugiados para evitar que caigan en redes de explotación
La Guardia Civil protege a 80 refugiados ucranianos que han llegado a la provincia huyendo de la guerra (la mayoría mujeres y menores de edad, aunque el número varía cada día), para evitar que caigan en redes de explotación sexual. Por el momento, según confirma el nuevo jefe de la comandancia, el teniente coronel Rafael Roldán, en una entrevista concedida a este diario, no existe sospecha de que alguno de ellos esté en riesgo de sufrir trata de blancas, pero está convencido de que lo habrá, por eso realiza este seguimiento diario para prevenir que sean captados por este tipo de mafias.
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«En este tipo de situaciones siempre hay personas que se aprovechan e intentan derivar a jóvenes hacia redes de trata», afirma Roldán. Y pone como ejemplo lo que él mismo vivió en Italia hace cinco años. «Cuando llegué a Italia en el año 2017 hubo un tráfico grande desde Libia a Lampedusa, el gobierno subvencionaba a los inmigrantes, pero la mafia italiana se aprovechó y cobraba parte de las ayudas para colocar a los inmigrantes en distintas partes del territorio nacional. En el caso de los refugiados ucranianos ocurrirá, por eso estamos muy vigilantes», insiste el teniente coronel a este diario.
«En este tipo de situaciones siempre hay personas que se aprovechan e intentan derivar a jóvenes hacia redes de trata»
Rafael Roldán - Jefe de la Guardia Civil de Cáceres
El Instituto Armado realiza labores de acogimiento a los desplazados desde hace un mes, en coordinación con la Subdelegación del Gobierno. En la comandancia o en los cuarteles se les brinda toda la información necesaria en cuanto a tramitación de permisos, ayudas, integración,... Y se les deriva a los órganos competentes, que en este caso serían la subdelegación o la Policía Nacional (todos los refugiados tienen que pasar por extranjería porque deben obtener el permiso de residencia). Además, la Guardia Civil se entrevista con los desplazados para intentar conseguir pruebas (información testifical o gráfica) de la existencia de crímenes de guerra y transferirlas después a instancias judiciales.
Esta es una de las actuaciones que se han puesto en marcha de manera urgente y reciente debido a la invasión de Ucrania. Pero la Guardia Civil también lleva un control exhaustivo de otras personas vulnerables, como las víctimas de violencia de género. En la provincia de Cáceres, según los datos aportados por el nuevo jefe de la comandancia, hay en estos momentos 445 casos activos de violencia machista, algunos han sido denunciados y en otros, sin contar con una denuncia previa, la Guardia Civil activa el protocolo al observar indicios suficientes para actuar.
Equipo formado por mujeres
De estos seguimientos se encarga el equipo Viogen, puesto en marcha hace dos meses. Contacta diariamente con las víctimas para prevenir que puedan ser atacadas por sus agresores. Las llaman para ver cómo se encuentran o qué necesitan y, en función de ello, se revalúa el riesgo de ser agredidas, para reforzar la seguridad en el caso de que fuera necesario. El equipo está formado principalmente por mujeres, «para que haya una mayor comprensión del hecho delictivo y una mayor comprensión y confianza entre la víctima y el personal policial», asegura Rafael Roldán.
Frenar la violencia machista es un reto a nivel nacional y en el que la Guardia Civil de Cáceres está muy implicada. De hecho, tal y como indica el nuevo jefe de la comandancia, en las reuniones que realizan todas las mañanas, lo primero que se trata es este asunto. En estos momentos, de las 445 mujeres que cuentan con protección, solo tres la tienen por un riesgo alto y ninguna por riesgo extremo.
En este tipo de delitos la comandancia trabaja codo con codo con el Juzgado de Violencia sobre la Mujer, creado recientemente en Cáceres. Y da la oportunidad a las víctimas de que puedan declarar por videoconferencia desde el puesto de la Guardia Civil más cercano a su domicilio. «Así no ha lugar a que la víctima tenga que encontrarse con el agresor. A veces, si no se trata bien la entrada de uno y la salida de otro, pueden llegar a encontrarse», reconoce Roldán. La declaración se lleva a cabo a través de tablets que llegaron a los cuarteles gracias a un programa en el que Cáceres figura como proyecto piloto. De momento, las declaraciones a distancia solo se realizan en este tipo de delitos, pero no se descarta que se pueda ampliar a otros si el juzgado lo permite.
Se ha creado un equipo contra el tráfico de drogas porque ha crecido la venta de marihuana
Por otro lado, el teniente coronel destaca el aumento del consumo de marihuana. De ahí que haya crecido también el número de operaciones contra la droga efectuadas en la provincia. De estas operaciones se encarga el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (Edoa) y la última que ejecutaron fue la denominada ‘Atalaya’, en el seno de la que se desarticuló un grupo criminal dedicado al tráfico de drogas en las comarcas cacereñas de Campo Arañuelo y La Vera. Hubo siete detenciones y registros en las localidades cacereñas, en Puertollano (Ciudad Real) y Toledo.
Roldán destaca eso sí, que Cáceres no es una provincia que genere un alto volumen de tráfico de drogas, sino que se trata de una zona de paso entre el Estrecho y Madrid, por lo que la mayor parte de lo que los delincuentes adquieren queda para su consumo o para venderlo en pequeñas cantidades en la provincia. «Afortunadamente no somos de esas provincias que tienen un mal endémico. Es cierto que una parte de lo que se recoge en el sur y pasa por aquí luego se lleva hacia Madrid, pero no somos objetivo de llegada», aclara el teniente coronel.
En los institutos
Para prevenir precisamente que esa marihuana acabe en los institutos de la provincia la Guardia Civil realiza charlas de prevención entre los jóvenes y suele patrullar estos centros escolares para detectar cualquier movimiento. Están en contacto con los responsables de los colegios y con los conductores de los autobuses escolar. Si hay sospecha de que cualquier estudiante pueda estar consumiendo o transportando droga, se pide la colaboración de la Guardia Civil para que lleve a cabo un registro. En cualquier caso, aclaran que no se ha observado un aumento significativo del consumo de marihuana entre este colectivo.
Sigue de cerca los ciberdelitos. Cáceres es la segunda ciudad que más casos esclarece en estas denuncias
Por otro lado, la comandancia está también implicada en la prevención de delitos informáticos, que han crecido de forma exponencial. En octubre se crearon el equipo Arroba y el de Investigación Tecnológica (este último ya existía en Policía Judicial pero se ha instaurado en la Guardia Civil para reforzar el trabajo) para investigar estas denuncias. Desde su creación ha habido 250 casos y se han esclarecido 153, el 61%. «Estamos entre la segunda y la tercera provincia con más esclarecimiento», afirma Roldán.
Se trata de delitos de complicada investigación porque el autor puede estar en cualquier parte del mundo. Los más comunes son el ‘phising’, un método para engañar a la víctima y hacer que comparta contraseñas, números de tarjeta de crédito y otra información confidencial, haciéndose pasar por una institución de confianza a través de un mensaje de correo electrónico o de una llamada telefónica. O el ‘SIM swapping’, con el que los delincuentes duplican la tarjeta SIM del teléfono para acceder a datos personales que les permiten entrar en una cuenta bancaria online en cuestión de minutos. También las estafas por ventas en portales de segunda mano como ‘Wallapop’ o ‘milanuncios’.
Para prevenir estos delitos la Guardia Civil realiza charlas en colectivos, entre ellos en los centros de mayores, que son las personas más vulnerables en estos casos.