27/09/2012
De Alicante al Tourmalet sin descanso
El ciclista de ultrafondo Clinton Sumner parte el domingo desde el Ayuntamiento hacia la mítica cima en una bicicleta de madera
La aventura de este ciclista de origen sudafricano (aunque afincado en Alicante desde 1989) arrancará el próximo domingo a las 9 horas desde la plaza del Ayuntamiento -donde estará acompañado por amigos y miembros de la plataforma Masa Crítica Alicante-. A sus 31 años, Sumner es jefe de cocina del restaurante Alma del Sur, pero su verdadera pasión es el ciclismo. «Empecé corriendo en Sudáfrica, se me daba bastante bien. Me inicié con el atletismo, pero a raíz de romperme los ligamentos, hice la rehabilitación con una bicicleta porque no quise operarme y todo arrancó ahí», comenta el ciclista del equipo JG-Bikes, quien explica que corría con un club de Petrer pero «se me hacía difícil asistir a las carreras porque los fines de semana era cuando tenía más trabajo, así que empecé a plantearme otro tipo de retos».
«Comencé con entrenamientos de 100 kilómetros; luego, 200 y sin darme cuenta acabé yéndome a Lisboa en 70 horas», comentó Clinton, quien alimentó su idea de hacer grandes rutas porque «cicloturistas hay muchos y el ciclismo de ultrafondo siempre me llamó la atención porque me motiva ser uno de los pocos que pueden hacerlo».
Apenas lleva desde el inicio de año con la idea de hacer pruebas de ultrafondo, pero esta ya será la segunda ocasión en que Sumner se suba a una bicicleta para hacer lo que muchos denominarían como una locura. En mayo ya se atrevió a unir sin descanso Alicante y Lisboa. «Fue una experiencia muy dura porque me encontré la peor tormenta que ha habido en Lisboa en los últimos 20 años según me dijeron», dijo. «Me topé con el temporal en Munera (Albacete), mucho viento y no lo solté hasta Lisboa. Tardé 70 horas y cuatro tormentas», rememoró el alicantino de adopción, quien recordó que, en un momento del recorrido «me dijeron que me iba a morir y conforme escuché esas palabras me subí a la bicicleta, me metí en medio del granizo y llegué a Lisboa».
Aunque Sumner unirá Alicante y el Tourmalet sin descanso (apenas breves paradas de no más de diez minutos para tomar un café, rellenar los bidones de bebida o estirar las piernas), en su cabeza tiene marcadas varias etapas. La primera de ellas le llevará a Gandía, donde se le unirá un ciclista amigo, Carles Nebot, que le acompañará hasta Sagunto. Desde allí marchará a Huesca y arribará a Sabiñánigo, donde realizará el recorrido de la conocida marcha cicloturista Quebrantahuesos antes de poner rumbo a Pau. Ya en la localidad francesa se le unirá el triatleta de ultrafondo Pep Sánchez, cuya compañía le hará «un poco menos duro» el final del trayecto. Ya que, desde Pau, iniciará «la etapa reina del Tour» hasta alcanzar la cima del Tourmalet.
Aunque espera que no sea necesario, por si tuviera algún problema durante el recorrido, le acompañará un coche de apoyo (se lo pone la firma Best) durante los 205 kilómetros que suponen la Quebrantahuesos. No obsatnte, reconoció que, sobre todo, «la fuerza y el calor de la gente te transmite una energía que no te dan ni las barritas ni la bebida energética» que pueda necesitar durante su aventura.
Pero si ya de por sí el objetivo de Clinton Sumner está al alcance de muy pocos, el reto se complica aún más por el tipo de bicicleta que va a utilizar ya que viajará en una montura de madera que la empresa gallega Cyclo Wood le ha hecho a mano y a medida para la ocasión. «Lo decidí así porque quiero ser pionero, porque nadie ha hecho ultrafondo con una bicicleta es este tipo ya que habitualmente se usan siempre las de carbono», argumentó.
Preparación
Para llevar a cabo un reto como el que se ha propuesto Sumner hace falta una preparación exhaustiva, que en este caso ha llevado a cabo mayoritariamente por la provincia, incluso para cuando llegue la hora de afrontar las rampas del Tourmalet. «Lo tengo asimilado, he estado haciendo salidas de 300 kilómetros con subidas de hasta cinco puertos por la provincia, que se presta para ello, y también he ascendido tres veces seguidas Xorret del Catí», un puerto de apenas tres kilómetros aproximadamente, pero con unas rampas que superan el 20% de desnivel. Hace unos días también hizo un recorrido Alicante-Valencia-Alicante en unas 15 horas.
Si todo va bien, Sumner espera completar el ascenso al Tourmalet el miércoles 3 de octubre por la mañana, para luego empezar a pensar en una recuperación que le mantendrá un par de días al menos en tierras francesas, antes de regresar, ya sin pedalear, a Alicante.
Las Provincias