Los colegios valencianos registran cada curso más de 1.500 incidentes violentos
La mayoría son casos de agresiones físicas y verbales entre alumnos pero también existen actos de vandalismo
Fuente: Un colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLA
Los colegios valencianos disponen desde 2007 de una herramienta informática para contabilizar aquellos incidentes que alteran la convivencia. El objetivo es recabar la máxima información posible para analizar la conflictividad existente en la Comunitat y a partir de ahí diseñar medidas de prevención. También debe servir para agilizar la comunicación con los servicios de asesoramiento de las direcciones territoriales y para aplicar las actuaciones disciplinarias correspondientes. Con estos datos se elaboran informes anuales, de los que se extrae que cada ejercicio se producen más de 1.500 incidencias, según se desprende del referido al curso 2012-2013, al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS. En concreto, en el 2007-2008 se detectaron 1.517, y la evolución a lo largo de los años ha sido la siguiente: 1.611, 1.546, 1.595, 1.622 y 1.772 (2012-2013). Que el último sea el más numeroso se puede explicar por la mayor utilización por parte de los centros del registro de incidencias.
Los datos se refieren a todo tipo de situaciones, desde muy graves hasta leves, aunque con la suficiente entidad como para estar registradas. Caben casos de violencia verbal y física (acoso), contra la propiedad personal (vandalismo o robos), violencia por exclusión (marginación) o de tipo sexual. También se tiene en cuenta el uso malintencionado de las tecnologías de la información y la comunicación. En este sentido, pese a no representar un porcentaje muy elevado, en el curso citado se produjo un incremento en su utilización en relación al anterior, pues estuvieron presentes en el 5% del total, dos puntos más que en el 2011-2012. Lo más habitual fue la difusión de mensajes vía móvil y redes sociales.
La información se introduce a través de fichas que incluyen multitud de parámetros, como el número de agresores, su tipología, los lugares donde se produjo el incidente, la existencia de testigos o las actuaciones llevadas a cabo por el centro. No se identifica a los alumnos de manera completa, sino a través de iniciales, teniendo en cuenta la finalidad informativa de la herramienta.
De la información se extraen diferentes conclusiones, sobre todo cuando han sido constantes a lo largo de los cursos. En la mayoría de las incidencias existieron componentes de violencia verbal y física (en más del 60%), lo que se traduce en que las situaciones más habituales son las agresiones. En cuanto a la violencia contra la propiedad, otra de las tipologías, destacan los casos de destrozos del mobiliario por delante de los robos.
En el 29% de los casos registrados también hay implicado un profesor del centro educativo
Pese a la crudeza de los datos, las medidas de concienciación puestas en funcionamiento en los últimos años, como el Observatorio de la Convivencia o la Ley de Autoridad del Profesorado, han tenido efectos positivos. El mejor ejemplo es la reducción de las incidencias que han implicado situaciones de violencia o de acoso escolar muy grave. “La evolución de los datos desde el curso 2007-2008 revela un patrón descendente. En el anterior representaban el 34% de las incidencias y este (2012-2013) el 30%”, dice el documento, lo que implica un total de 532.
De los datos del informe se puede extraer un perfil tipo de las agresiones. El alumnado es el principal protagonista, con un 59% de casos en los que exclusivamente estaban implicados estudiantes, mientras que en un 29% también afectaron a un profesor. Destacan claramente los varones, con una relación de dos a uno respecto a las mujeres, y en el caso de la provincia de Valencia suele tratarse de jóvenes con trastornos de conducta, extremo que no se da con tanta asiduidad en las otras dos provincias. En cuanto a las etapas, el mayor número de implicados correspondió al primer ciclo de la ESO (de 1º a 3º). No sólo es una patrón relacionado con la edad, pues los casos en Bachillerato o ciclos formativos fueron minoritarios. También hay una prevalencia de las incidencias en los centros públicos, pero al tratarse de cifras absolutas esta realidad se explica en la mayor extensión de la red. El registro no incluye a los puramente privados.
En la mayor parte de los casos existieron testigos, fundamentalmente alumnos, que optaron por cortar la situación o informar a un adulto. En este sentido la buena señal es que "se rompe cada vez más con la ley del silencio", según el estudio, ya que el indicador ha mejorado respecto a años anteriores. En otras palabras: la concienciación cala, y se asume que ocultar una agresión perjudica a todos además de a la víctima.
El agresor también tiene zonas preferidas para actuar. Y es llamativo el hecho de que el espacio más habitual sea el aula, seguido del patio y los pasillos. El tercero en cuestión es el entorno escolar, y los que menos, los baños y vestuarios.
Por último, las fichas donde se notifican las incidencias incluyen un apartado referido a las detectadas en los entornos escolares. En el 2012-2013 fueron pocas, exactamente 26, destacando los casos de menudeo de estupefacientes y consumo y la presencia de personas ajenas al centro educativo.
las provincias
Un colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLAUn colegio cerrado tras los destrozos ocasionados por unos desconocidos. / IRENE MARSILLA